En Colombia, el aumento de las estafas, tanto presenciales como virtuales, se ha convertido en una preocupación constante para ciudadanos y autoridades. Modalidades como llamadas falsas, suplantación de identidad, fraudes por WhatsApp, mensajes de texto con enlaces maliciosos, y promesas de premios inexistentes son algunas de las más comunes. También se han incrementado las estafas en ventas por internet y ofertas laborales fraudulentas.
Ante esta realidad, la protección personal y digital se vuelve clave. La Policía Nacional y entidades como la Fiscalía General de la Nación recomiendan mantenerse alerta, no compartir información personal ni bancaria con desconocidos, y verificar la autenticidad de sitios web, enlaces o promociones que parezcan sospechosas. Igualmente, se aconseja desconfiar de llamadas donde se informe de "familiares en apuros", de números desconocidos que solicitan transferencias urgentes o de promociones que suenan demasiado buenas para ser reales.
Un informe de TransUnion señala que los estafadores están ampliando sus objetivos hacia nuevos escenarios. Las comunidades digitales y los videojuegos se han convertido en focos crecientes de actividad fraudulenta. En estos espacios, los ciberdelincuentes utilizan distintas estrategias —como engaños disfrazados de solicitudes o promociones falsas— aprovechando el ambiente de confianza e interacción que caracteriza a estas plataformas.
Las redes sociales y plataformas de mensajería también se han convertido en canales frecuentes para este tipo de delitos, por lo que es fundamental activar la verificación en dos pasos, usar contraseñas seguras, y no abrir enlaces no solicitados.
Por otro lado, en caso de ser víctima o identificar un intento de estafa, se recomienda denunciar ante la línea 123, el CAI virtual de la Policía Nacional, o a través de la página oficial www.caivirtual.policia.gov.co.