con precisión el lugar, las cantidades, la frecuencia, y los gastos de un vehículo a la hora de abastecerse de combustible, ideal para flotas de vehículos, pero también para un usuario particular que no quiera usar efectivo ni plásticos para comprar gasolina.
El sistema tiene que ver con un chip que se instala en la tapa de la gasolina de cada vehículo, al cual se le asigna una tarjeta de crédito, tantos vehículos al mismo plástico como se quiera, y solo con el escaneo del dispositivo se puede tanquear.
Remotamente, el administrador de la plataforma puede personalizar y parametrizar las condiciones en las que ese chip y la estación del servicio se pondrán de acuerdo para proveer el combustible.