El comercio electrónico cada día sigue tomando fuerza en el bolsillo de millones de personas y, con ello, aparecen formas de estafa que pasan casi desapercibidas. Una de ellas prácticamente llega a la puerta de la casa y lo hace en forma de paquete.
En esta no hay llamadas sospechosas, correos extraños ni cobros visibles. La alerta se enciende cuando alguien recibe un pedido que nunca solicitó y, aunque parezca inofensivo, lo cierto es que detrás puede esconderse una estafa de gran alcance.
Así funciona el brushing, la estafa con envíos
Expertos en ciberseguridad han identificado como brushing una práctica usada por vendedores fraudulentos para manipular la reputación de productos en plataformas de comercio electrónico. De acuerdo con ESET, los estafadores envían artículos de bajo valor a direcciones reales para simular compras legítimas y, posteriormente, publicar reseñas positivas falsas.
El hecho es que el destinatario no participa de manera consciente en el engaño. Solo recibe el paquete, que puede parecer un error logístico o un regalo sin remitente claro. Sin embargo, el objetivo no es la persona, sino el sistema de calificaciones de las tiendas digitales, que se ve alterado con ventas inexistentes.
Datos personales quedan expuestos
Para que el fraude funcione, los responsables necesitan nombres y direcciones reales. Esa información suele provenir de filtraciones de datos o bases obtenidas en espacios ligados al ciberdelito. Según Martina López, investigadora de ciberseguridad de ESET Latinoamérica, recibir uno de estos paquetes puede ser una señal de que los datos personales estén circulando sin control.
El riesgo aumenta cuando el envío incluye elementos adicionales como:
- Tarjetas con supuestas promociones.
- Folletos que invitan a registrar el producto.
- Códigos QR para “activar beneficios”.
Escanear estos códigos o ingresar a enlaces puede llevar a páginas falsas diseñadas para robar información o instalar software malicioso en el celular o el computador.
Qué hacer si le llega un paquete sospechoso
Ante un envío inesperado, lo primero es confirmar que no se trate de un regalo legítimo. Hablar con familiares o personas del hogar suele resolver la duda rápidamente. Si nadie reconoce la compra, lo mejor es hacer lo siguiente:
- Revisar cuentas de comercio electrónico y correos asociados.
- Verificar movimientos bancarios recientes.
- No escanear códigos QR ni ingresar a enlaces incluidos.
- Reportar el caso directamente en la plataforma correspondiente.
Como medida preventiva, activar la verificación en dos pasos en cuentas bancarias y servicios de compra en línea reduce el riesgo de fraudes futuros.