Este pueblo de Antioquia es considerado el más colorido del departamento: sus fachadas son atractivo
La arquitectura del casco urbano de este destino, a pocos kilómetros de Medellín, también aportan para atraer turistas nacionales y extranjeros.
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Ubicado a cerca de 82 kilómetros en Medellín, el municipio de Guatapé se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más llamativos de Antioquia gracias a su identidad visual única. Sus calles están marcadas por fachadas llenas de color y relieves que convierten cada recorrido en una experiencia fotográfica para quienes visitan este municipio, ubicado en el Oriente antioqueño, y a donde llegan cientos de extranjeros durante todo el año.
El principal sello de Guatapé son los zócalos, elementos decorativos que narran historias de la vida cotidiana, la naturaleza y las tradiciones locales, llenando el casco urbano del municipio de color. Cada casa es distinta y refleja el orgullo de sus habitantes por preservar esta expresión artística. Este detalle arquitectónico ha convertido al pueblo en un referente cultural del departamento.
En ese mismo sentido, de acuerdo con el portal de turismo 'Antioquia es Mágica', "la estética tradicional y los colores vivos le dan una personalidad coqueta y alegre al municipio". Además, resalta que "las casas están vestidas con obras de arte llamadas zócalos, en los que se dibujan, esculpen, tallan y pintan figuras geométricas, siluetas, momentos y formas que hablan de la idiosincrasia antioqueña".
En este destino, la Plaza de los Zócalos es uno de los puntos más visitados, rodeada de edificaciones coloridas, cafés y comercios artesanales. Allí, el color no es solo un elemento estético, sino parte de la memoria colectiva del municipio. El espacio se ha transformado en un símbolo del turismo en Antioquia.
Pero más allá de su arquitectura, Guatapé ofrece un entorno natural privilegiado gracias al embalse Peñol-Guatapé. Las actividades náuticas, los miradores y los recorridos en lancha complementan la experiencia urbana, brindando así una combinación entre paisaje y color que potencia su atractivo turístico.
Otro ícono del municipio es la Piedra del Peñol, un monolito de más de 200 metros de altura que recibe miles de visitantes cada semana. Desde su cima se obtiene una vista panorámica del embalse y los islotes que rodean la zona. Este atractivo ha posicionado a Guatapé como uno de los destinos más fotografiados de Colombia.
Todos estos elementos han contribuido al auge turístico del municipio, que ha impulsado la economía local y fortalecido la identidad cultural del pueblo. Restaurantes, hoteles y emprendimientos creativos han surgido alrededor de su estética colorida, que le da el apelativo de 'El pueblo de los 1000 colores' a Guatapé, un destino que demuestra que la arquitectura y el arte popular también pueden ser motores de desarrollo económico.