Panamá atraviesa un momento decisivo para preservar la confianza internacional como destino turístico tras el terremoto de magnitud 7,7 registrado el pasado viernes 9 de octubre. A pesar de los daños en edificaciones e infraestructuras en el interior del país, las autoridades del sector comunican con precisión y cautela que el destino continúa preparado para recibir visitantes.
Estrategias de recuperación y promoción del turismo interno
El evento sísmico y sus cientos de réplicas posteriores afectaron a diversas zonas del interior panameño, con un impacto particular en la península de Azuero. Aunque afortunadamente no se reportaron víctimas mortales, la emergencia ocasionó daños materiales que exigen la reactivación económica y la recuperación de las comunidades locales.
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Para evitar que las localidades afectadas pierdan su atractivo, la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) plantea incentivar el turismo interno, velando siempre por la seguridad tanto de los residentes como de los viajeros extranjeros.
Si bien la administración reconoce que habrá un escenario pre y pos terremoto cuyo impacto definitivo en el sector se evaluará hacia finales de año, el mensaje oficial reafirma la disposición del país para acoger al turismo internacional.
Desempeño del sector previo al evento sísmico
La emergencia sísmica tuvo lugar en un periodo de evolución positiva para la industria turística panameña, la cual registraba un incremento a doble dígito del 18,15 %. Entre enero y julio de 2026, ingresaron al país más de 2,04 millones de visitantes, cifra que generó un gasto turístico superior a los 4.449 millones de dólares y un aumento de 14 puntos en la ocupación hotelera en comparación con el año 2025.
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Este dinamismo dio continuidad al desempeño alcanzado durante 2025, periodo en el que el istmo superó los tres millones de visitantes internacionales, consolidando al turismo como un motor clave de la economía nacional.
Reconexión vial y resiliencia en la infraestructura
Para sostener la actividad turística, la recuperación debe atender de manera prioritaria la conectividad de las zonas afectadas. Representantes de BID Invest señalan que la afectación en la infraestructura de transporte hace indispensable una rápida reconexión vial, garantizando tanto la llegada de ayuda humanitaria como el desplazamiento de los turistas hacia los destinos del interior.
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Asimismo, el escenario posterior al evento sísmico plantea la necesidad de trascender la resiliencia climática e incorporar criterios de resiliencia sísmica en las futuras construcciones e infraestructuras del país, asegurando estructuras preparadas ante diversos fenómenos naturales a largo plazo.