Bahía Solano, un rincón paradisíaco del Pacífico colombiano, se alza entre espléndidas montañas cubiertas por una selva tropical inexpugnable y las cálidas aguas del océano, ofreciendo un escenario idílico para explorar la rica naturaleza del Chocó.
Durante años, esta región soñó con un aeródromo moderno que garantizara conectividad y desarrollo. Hoy, ese anhelo comienza a materializarse con la puesta en marcha de un proyecto de mejoramiento para el Aeródromo José Celestino Mutis.
Este proyecto de infraestructura, que representa una inversión superior a los 100.000 millones de pesos, está diseñado para transformar la conectividad aérea del Pacífico colombiano, según explicó el Ministerio de Transporte.
Las obras contemplan la ampliación de la pista de 18 a 23 metros, la modernización de la plataforma y el refuerzo de las franjas de seguridad.
Estas mejoras permitirán operaciones más seguras y eficientes para aeronaves, incluyendo modelos como el ATR 42. A pesar de los retos logísticos, las condiciones climáticas y el difícil acceso por vía terrestre, la maquinaria y el personal ya se encuentran en el lugar para dar inicio a las labores.
La mejora del aeródromo no es solo una obra de infraestructura; es una oportunidad significativa para que Bahía Solano se abra al turismo y al comercio.
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Este paso histórico busca conectar de manera más efectiva al Chocó con Colombia y el mundo, beneficiando directamente a más de 25.000 habitantes y potenciando la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
Qué hay para hacer en Bahía Solano
Bahía Solano es conocido por su rica biodiversidad, tanto terrestre como marina, y por la confluencia de la selva tropical con el océano Pacífico, por lo que ofrece un espacio único para los amantes de la naturaleza:
- Santuario de Ballenas Jorobadas y Tortugas Marinas: Las aguas de Bahía Solano son un santuario donde las ballenas jorobadas, tras un largo viaje desde Chile, dan a luz y crían a sus ballenatos. Los operadores turísticos locales, con un enfoque científico y especializado, ofrecen excursiones de avistamiento donde expertos en biología brindan detalles sobre estos mamíferos, incluso permitiendo escuchar sus sonidos a través de micrófonos subacuáticos. Además, diversas especies de tortugas marinas, como las verdes, caguamas y carey, encuentran refugio y anidan en playas como Almejal y Cuevita. Los visitantes pueden unirse a proyectos comunitarios para observar la llegada de las madres y el recorrido de los recién nacidos hacia el mar.
La región ofrece un contraste cautivador entre la selva tropical y las playas desiertas. Es posible adentrarse en la espesura de la selva con guías de la comunidad emberá de Mecana para observar monos, osos perezosos y una innumerable variedad de aves.
- Experiencias costeras únicas: La Playa Huina, con sus arenas doradas y aguas tranquilas, es un lugar popular para el ocio, donde se pueden disfrutar delicias de mar. La villa ribereña de El Valle, al final de la única carretera desde Bahía Solano, es un destino codiciado por viajeros independientes, con playas como Playa Almejal, ideal para surfistas y también un sitio de anidación de tortugas. El Río Valle ofrece excursiones en lancha y caminos para senderismo que pueden llevar hasta el Parque Nacional Natural Utría.