Con los carnavales las calles se llenan de personas en una fiesta, con comparsas y disfraces que cuentan historias y preservan tradiciones que definen al pueblo.
En una sociedad que valora la apariencia sobre la autenticidad, ser hipócrita parece casi aceptable, pero en realidad genera relaciones falsas y dañinas. Socava la confianza en las relaciones y distorsiona la percepción de la realidad.
La OMS nos recuerda que las personas con trastornos de ansiedad pueden experimentar miedo o preocupación excesiva en situaciones específicas, como crisis de angustia o situaciones sociales, y tienden a evitar aquellas que les generan ansiedad.
Considero que debemos volver a estudiar, comprender y abrazar esta premisa de vida para evitar depender de pasiones en lugar de razones y leyes. Lo incorrecto es incorrecto, sin importar quién sea la persona.
En nuestro ajetreado mundo, donde los choques de intereses y las provocaciones violentas están a la orden del día, esta virtud de sensatez se vuelve indispensable.
Veo personas tratando de imponerse, de someter con sus juicios descalificadores, de manipular al otro, pero no de generar un ambiente de comunicación fluida y efectiva que permita solucionar los problemas, lo mismo sucede en el ámbito privado, a veces estamos en relaciones con muy malos hábitos de comunicación.
Particularmente, los apuntes importantes de cualquier conferencia o los del trabajo los tomo a mano, lo cual a veces me hace sentir dinosaurio, pero me permite tener mayor retentiva por el proceso que significa la escritura manual.
Por estos días con toda la difícil situación de los incendios forestales hemos visto como los bomberos, policías y soldados arriesgan su vida como héroes para tratar de apagar el fuego que ha consumido grandes áreas de vegetación de nuestros cerros y páramos.
Los cambios y renovaciones en la vida se dan por el movimientos y la dinámica de la estructura humana, por lo que estas transformaciones no son un fracaso.
El ego es ostentación, apariencia y grandilocuencia. Se aleja de una opinión emocional que responda a la realidad del yo, con sus fortalezas y debilidades.