La conflagración dejó cuatro personas heridas, incluido el mismo agresor que lucha de sobrevivir en una clínica del sur de la ciudad con quemaduras del 90% de su cuerpo.
La denuncia la hizo un padre de familia de un alumno de 12 años de edad, señalando que hubo "un sesgo" y que el profesor estaba haciendo populismo político.
La imposibilidad de abrir los más de 80 negocios en ese sector de Cali llevó a la suspensión de puestos de trabajo. Más de 300 madres de cabeza de familia no han podido laborar.