Darcy, la maga barranquillera que hace trucos para pedir la paz del país
La niña tiene once años y desde hace tres años práctica ilusionismo bajo la enseñanza de su padre.
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Darcy Valentina tiene once años. Va al colegio y juega en su tiempo libre. Pero su hobby no está junto a las muñecas, sino con los elementos con los que su padre se dedica a trabajar en la magia. "Me gusta la magia", cuenta la niña, quien soprende con su habilidad al momento de hacer trucos.
"Esta es una palomita blanca", dice ella mientras tiene en su mano un papel blanco en forma de ave. El elemento lo pega en la mitad de un cuadro negro que tiene en sus manos y pasa un sombrero negro alrededor del papel. En menos de un segundo, una paloma blanca aparece volando y todos le aplauden.
"Guarda relación con la paz", cuenta Darcy al referirse al truco que por predilección muestra a su público.
Comenta que en cierta manera esta es una manera de ella decirle al país que también quiere la paz, mientras con sus manos hace aparecer una paloma blanca que solo ella sabe de dónde salió.
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Su padre, Deiver Arrázola, cuenta que su hija tiene un talento innato en la magia. Que es un asunto de familia, pues su padre y un hermano suyo se dedicaron por años a este oficio.
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"Viene de familia y ha pasado de generación en generación. Ella es mi asistente en los shows", dice Deiver, quien acompaña fiestas infantiles y empresariales con sus trucos de magia.
Para él, su hija no es solo un ejemplo del talento que puede tener un niño con el arte del ilusionismo, sino también de cómo se apropian de la realidad del país para hablar de ella a través de algo tan sencillo como un truco con una paloma.