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Alcaldes piden atención a la vía que conecta a Magüí Payán con Barbacoas, en Nariño

En un tramo de 17 kilómetros de esa vía entre Magüí Payán y Barbacoas, en Nariño, ocurrieron cuatro secuestros exprés en las últimas tres semanas de junio.

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Vía entre Magüí Payán Y Barbacos, Nariño.
Foto: Blu Radio.

En la vía entre Barbacoas y Magüí Payán, en Nariño, puntualmente en un trayecto de 17 kilómetros, ocurrieron cuatro secuestros exprés en las últimas tres semanas de junio, por los cuales se pidieron más de 200 millones de pesos para su liberación. Allí, además, los constantes atracos masivos, junto con otros actos de delincuencia común, tienen a los habitantes de la región del Telembí sitiados y hastiados.

Esta carretera, que solo tiene 17 kilómetros, es la más peligrosa del suroccidente del país debido a la delincuencia y su pésimo estado, el cual no ha recibido mantenimiento alguno por parte de ningún Gobierno nacional en más de tres décadas, según los habitantes de Magüí Payán.

Alejandro Quiñones, alcalde de Magüí Payán, dijo a Blu Radio que está claro que la inseguridad no es solo una simple percepción de la comunidad y que es real.

Los secuestros exprés más recientes ocurrieron entre el jueves 29 y el viernes 30 de junio. En dichos incidentes, un comerciante y un docente fueron retenidos por hombres armados a solo 7 kilómetros de la entrada del ferry, y sus familiares tuvieron que pagar una millonaria suma de dinero para que fueran liberados sanos y salvos.

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"Las autoridades, como la Policía y el Ejército, conocen la situación pero no hacen nada al respecto. La comunidad está cansada de exponerse al peligro en los 17 kilómetros de esta mal llamada carretera, que más bien parece una trocha sin presencia estatal", afirmó Quiñones. Además, aseguró que los actos delictivos siempre ocurren en el tramo correspondiente al municipio de Barbacoas y nadie se responsabiliza de la situación.

El alcalde manifestó que la seguridad de la vía es responsabilidad compartida, pero es inaceptable que la Policía y el Ejército, presentes en Barbacoas, hagan caso omiso de lo que está ocurriendo en ese tramo vial.

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"Los municipios de Magüí Payán y Barbacoas necesitan acciones concretas para enfrentar este fenómeno social desde todos los frentes. Hace años, este problema cobró la vida de algunos conductores de transporte de combustibles que se negaron a pagar rescates", señaló el mandatario municipal.

Lo que está sucediendo en esta vía entre Magüí Payán y Barbacoas resulta alarmante y debería llamar seriamente la atención del Gobierno nacional. En un mes se han registrado cuatro secuestros exprés de comerciantes y conductores, y nadie está haciendo nada al respecto. Ni siquiera se presta atención a los múltiples llamados hechos por parte de la administración municipal, los habitantes y los comerciantes de la región, quienes ya no aguantan más.

El alcalde local aprovechó la visita del general Carlos Padilla, comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido Cuatro del Ejército Nacional, para solicitar mayor vigilancia en la mencionada carretera y evitar una tragedia en la zona debido a la actuación de la delincuencia, que parece moverse con total impunidad por esos lugares.

Adams Rincón, alcalde de Barbacoas, dice que la seguridad de la vía no se puede medir por frontera, a pesar que de los 17 kilómetros casi 13 y medio le corresponden a la geografía de Barbacoas: "Es necesario que el Estado colombiano invierta en esta región y que no solo la estigmaticen como zona violenta o de narcotráfico, es hora de poner lo ojos sobre la subregión del Telembí, que en otrora fue la puerta de entrada para el desarrollo de esta nación", indicó.

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Por su parte, Holmes Ariel Justin, cura párroco de Magüí, dice que el miedo es general y constante porque transitar esos 17 kilómetros se han convertido, para él y todos los habitantes, en un riesgo porque no se sabe qué pueda ocurrir durante el trayecto, ya que no cuenta con ningún tipo de vigilancia de parte de las autoridades.

El sacerdote precisó que lo que está sucediendo no solo pone en riesgo la vida de la comunidad, sino que también daña la imagen de un municipio que busca subsistir a los graves problemas que ha enfrentado durante su historia por el abandono estatal y la presencia político militar de grupos armados ilegales.

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“El mal estado de esta vía secundaria es evidente, transitar por esta trocha causa en los vehículos graves daños mecánicos y los gastos deben ser asumidos por los propios conductores”, afirman los transportadores que a diario recorren los 17 kilómetros.

Lo mismo dicen los comerciantes ya que por causa del mal estado de la vía, las mercancías llegan deterioradas y los costos se elevan. Lo peor, es que en muchas oportunidades se dificulta sacar los productos agropecuarios porque los costos de transporte son cada vez más altos.

Escuche el podcast Emprender, fallar y triunfar:

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