Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Logo principal Blu
Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
Activar
No activar

Publicidad

Subintendente que murió en atentado en Tibú pidió traslado y se lo negaron, denunció su familia

El policía oriundo de Piedecuesta, Santander, que murió en ataque en Tibú, Norte de Santander, deja a dos niñas de 6 y 4 años.

Subintendente asesinado en Tibú, era de Piedecuesta y tenía dos hijas pequeñas.
ubintendente asesinado en Tibú, era de Piedecuesta y tenía dos hijas pequeñas.
Foto: Suministrada.

Desde Piedecuesta, Santander, de donde era el subintendente Ángelo Raúl Martínez, uno de los uniformados de la Policía que murió en un ataque terrorista en el municipio de Tibú , Norte de Santander, sus familiares, en medio del dolor por su pérdida, denunciaron que había solicitado en varias oportunidades el traslado para estar en una zona más cerca de su familia, pero se lo negaron.

“Él llevaba ya dos meses en Tibú, iba a cumplir allá en la estación de relevo injustamente y siendo rechazado el proceso de traslado porque se tocaron mil puertas, se hicieron mil procesos para que fuera trasladado y no decíamos que pues lo mandaran a trabajar a la casa porque nadie pide eso, pero por lo menos cerca a su familia”, aseguró Alexis Álvarez, familiar del subintendente Martínez.

También rechazó el hecho de la poca seguridad que el uniformado y sus compañeros tenían en una zona de conflicto.

“Es injusto que, a una persona tan joven, con una familia empezando apenas su vida a los 30 años, lo manden como carnada sin seguridad porque cómo es posible que haya carros no blindados en zonas rojas, cómo es posible que la mayor seguridad la tengan unos pocos y el resto normal, que sean la carnada, juegan con la vida de la gente, los policías, como si no valiera nada”, manifestó Alexis.

Publicidad

El policía llevaba 14 años en la institución, inició prestando sus servicios en Bogotá, luego en el municipio de Piedecuesta, hace dos años fue trasladado a Norte de Santander y sus últimos dos meses estuvo en el municipio de Tibú.

“Todos los días manifestaba lo pesado, lo terrible y el temor que tenía, que allá hacía falta de todo. Una pobreza infinita, una escasez de recursos, una escasez de todo. No tenían ningún tipo de seguridad. Una preparación mediocre y pobre preparación de 15 días antes de irse, imagínense eso”, puntualizó el primo de Ángelo.

El uniformado santandereano deja a dos hijas de 6 y 4 años. Los familiares están a la espera del traslado del cuerpo para la realización de sus exequias.

Publicidad

En el atentado terrorista también murieron el patrullero Andrés Idarraga Orozco y una mujer.

Le puede interesar:

  • Publicidad