Otro domingo histórico para el golf colombiano tras la victoria de Nicolás Echavarría en el Cognizant Classic in the Palm Beaches del PGA, en Florida. El antioqueño firmó una tarjeta de -5 bajo par en la cuarta y última ronda y, luego de un gran final, superó a Shane Lowry que falló en los hoyos 16 y 17.
La última ronda puso al colombiano en el penúltimo grupo del día. Su turno en el tee de salida se dio a la 1:35 de la tarde y estuvo acompañado en la ronda por Taylor Moore. Echavarría tuvo firmeza en los dos primeros hoyos sin cometer errores y aguardando por birdies. El 3 y el 4 le dieron los primeros menos del día y su ascenso en la tabla era evidente. El 5, 6, y 7 fueron par. El 8 le siguió sumando con su tercer birdie del día. La primera vuelta la cerró con par, mientras Lowry desde atrás ajustaba dos birdies.
La segunda vuelta fue emocionante; el colombiano arrancó el 10 con birdie. Lowry, mientras Echavarría jugaba el 11, empacaba águila en el 10 y tomaba una ventaja de 3 golpes sobre el colombiano. Esa distancia se extendió hasta el hoyo 16. Allí Lowry iba a romper una racha de 305 hoyos sin manchar sus tarjetas con doble bogey. Su firmeza en el tee le alcanzó para irse al agua y encaraba el resto de este par 4 con humildad. Al final fueron 6 golpes que le dieron vida al antioqueño.
En el 17, Nicolás hizo el tiro del día. Un par 3 de 166 yardas, viento fuerte de costado y una bandera en la entrada del green con poco espacio para trabajar, obligaba a dos cosas: la primera, asegurar en el centro del green, dejar un putt largo y marcar par. La segunda, arriesgar con un palo más corto, dejarla cerca del hoyo, potear para birdie e igualar el tablero con un descompuesto Lowry que venía detrás. Nicolás, berraco como los antioqueños, eligió lo segundo.
Lowry intentó seguir la estela de Echavarría en el 17, pero de nuevo el agua se atravesó en sus planes y los 5 golpes del irlandés en un par 3 abrieron el camino para el título del colombiano.
Nicolás lo sabía. Se paró en el tee del 18 sabiendo que ya los tableros del Palm Beach Garden en Florida lo mostraban como líder solitario. Dos golpes por encima del desanimado Lowry. El colombiano lo gestionó con madurez. No arriesgó, ni siquiera intentó el birdie. Los dos golpes de ventaja obligaban a su rival a buscar un águila, algo que durante el domingo nadie logró. Cerró con dos putts, un par en el 18 y un -17 en las cuatro rondas.
Ahora a esperar el desenlace de Lowry. Efectivamente y, como ocurrió durante el día, Shane cerró con par. Nico se enfundó en un abrazo con su caddie y por tercera vez en su carrera levantó un título PGA.