La controversia alrededor de Jannenson Sarmiento sigue escalando tras las declaraciones de su exempresario Alejandro Comesaña, quien rompió el silencio y entregó detalles que agravan aún más las acusaciones por presunto amaño de partidos. En entrevista con Blog Deportivo, el directivo no solo defendió el proceso legal que adelanta su empresa, sino que también expresó su indignación personal por lo ocurrido.
“Me da una decepción muy grande… me da vergüenza”, afirmó Comesaña.
El empresario explicó que el conflicto con el actual jugador del Junior de Barranquilla comenzó por incumplimientos contractuales, los cuales intentaron resolver sin éxito.
“Se trató de negociar, se le avisó, se le notificó… pero no respondió”, aseguró. Según su versión, el proceso derivó en una demanda civil que incluye una cláusula de penalización por 500.000 dólares, además de otros valores acumulados por conceptos contractuales.
No obstante, el punto más delicado de sus declaraciones gira en torno a las supuestas pruebas de manipulación de partidos durante el paso del futbolista por el Unión Magdalena. El exrepresentante fue enfático al señalar que tuvo acceso directo a evidencias comprometedoras.
“Yo las vi, es más, las escuché… cuando iban 15 segundos pedí que pararan el audio”, reveló, sugiriendo que el contenido sería lo suficientemente contundente como para no dejar dudas sobre la gravedad del asunto.
El directivo también rechazó las versiones que apuntan a una posible retaliación en contra del jugador. De hecho, invitó al mediocampista a que se encuentren en vivo en Blog Deportivo para que ambos expresen sus posturas.
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“Ahora resulta que yo le quiero dañar la carrera… el mundo está al revés (...) Que tenga la hombría de hablarle a la gente con la verdad”, insistió.
Entretanto, lanzó fuertes críticas al entorno del fútbol, al considerar que este tipo de situaciones, de amaños de partidos, según él, no son aisladas.
“Esto no pasa solo ahí, pasa en todos lados (...) Uno ve goles y se pregunta si de verdad todo es limpio”, agregó.
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Finalmente, el empresario dejó claro que el caso tendrá dos caminos: uno civil, relacionado con el incumplimiento contractual, y otro penal, que dependerá de las investigaciones en curso.