Papa Francisco pide un minuto de silencio durante la final del Mundial
El Mundial de Brasil concluye con la ya conocida "final de los dos papas", en la que se enfrentarán las selecciones de los países de origen de Francisco...
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y Benedicto XVI y que muchos se preguntan si contará con su asistencia divina o, al menos, con su presencia delante del televisor.
El Pontificio Consejo para la Cultura ha lanzado la campaña "Pause for Peace" (Pausa por la paz) en la que pide llevar a cabo unos instantes de silencio durante la final de la Copa del Mundo para reivindicar la paz en Oriente Medio.
La pregunta que más se repite últimamente es si ambos pontífices verán la partida de esta noche juntos o si, por lo menos, la verán, aunque sea cada uno en su residencia (Santa Marta en el caso de Francisco o Mater Ecclesiae en el caso de Benedicto XVI).
El portavoz de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi, ya ha avanzado que ve "improbable" que esto se produzca, dejando de este modo una oportunidad a la imaginación.
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"Los papas son personas que están por encima de estos asuntos: siempre dicen 'que gane el mejor'", se limitó a explicar el jesuita.
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Más tajante se ha mostrado el subdirector de comunicación del Vaticano, el padre Ciro Benedettini, al asegurar a Efe que "a pesar de que sería bonito", los papas no verán el partido ni junto ni separado porque, a esas horas, ya se han retirado a sus aposentos para dormir.
De Francisco se sabe que desde su infancia es aficionado al conjunto bonaerense de San Lorenzo de Almagro, fundado a comienzos del siglo XX por el salesiano Lorenzo Martín Massa y en el que está asociado con el número 88.235.
También Ratzinger, culto intelectual de gustos refinados y considerado uno de los mejores teólogos vivos, tiene cierta relación con el fútbol, en concreto con el Bayern de Munich, conjunto que le obsequió con el carné de socio número 100.000 el año pasado.
Además no dudó en mostrar su deportividad y felicitar al presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, cuando en 2012, la selección de su país, Alemania, derrotó a la italiana y pasó a la final de la Eurocopa de dicho año que, finalmente, acabó en manos de los españoles.
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EFE