Libardo Hoyos, quien es entrenador de la Liga de Atletismo en Antioquia, habló en Blog Deportivo sobre los inicios en la carrera deportiva de Sandra Lorena Arenas, quien ganó medalla de plata en marcha de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.“A Lorena le vimos la cualidad que tenía en marcha, por su movimiento natural que tenía en la cadera. Tenía muy buena movilidad articular para desplazarse”, dijo.Sobre la final de marcha en los Olímpicos, indicó que "es una prueba muy incierta y depende de la madurez del deportista. Todos estamos muy contentos con el resultado".Manifestó que este deporte requiere de un entrenamiento particular, pues “necesita un acompañamiento específico para trabajar esta modalidad”.“Desde que se tenga el apoyo para desarrollar algunos procesos, es mucho más fácil. Cuando no se tiene apoyo es muy difícil”, enfatizó.Asimismo, recalcó que en Colombia hay muy buenos entrenadores, pero que se les da más apoyo a los extranjeros.“A veces no creemos en el talento colombiano, desde el punto de vista técnico. Creo que falta apoyarlo más y darle posibilidades. Siempre se da mayor apoyo al técnico extranjero, al nacional se le presentan más dificultades”, puntualizó.Escuche la entrevista completa en Blog Deportivo:Escuche La Intérprete en Spotify:
Canadá se hizo con la medalla de oro del torneo femenino de fútbol de los Juegos Olímpicos de Tokio al vencer en los penaltis a Suecia (2-3), tras empatar a uno en el tiempo reglamentario, en una tanda agónica en la que fallaron tres penas máximas de forma consecutiva que les hicieron estar cerca de perder, pero la sueca Caroline Seger envió alto el quinto lanzamiento y cambió la historia.Desde el principio se palpó el aroma a final. Ninguna selección quería arriesgar más de la cuenta, conscientes de lo que había en juego y fue el equipo escandinavo el que, como fue habitual durante el resto del torneo, llevó la iniciativa.A este movimiento de balón le unió el buscar el disparo a puerta en cuanto había la más mínima ocasión, acabando con 10 tiros durante la primera mitad. El primero ya fue un aviso. Centro de Jakobsson en el minuto 9 que Eriksson, lateral izquierdo, pegó de primeras incorporándose al interior del área, aunque su remate se fue desviado.En una final no puedes cometer errores, y cada selección cometió uno que hizo que nos fuéramos a los penaltis. Primero lo pagó Canadá, quien resistió a las acometidas suecas hasta que Quinn se confió en la salida de balón, perdiéndolo y dejando descolocada a su defensa. Asllani le puso el balón a Blackstenius para que hiciera su sexto gol del torneo en el m.34.Golpe del que la selección norteamericana no pareció recuperarse, hasta que Suecia le dio una vida extra. Ilestedt cometió penalti sobre Sinclair al intentar adelantarse dentro del área, pero llegó tarde y, aunque la colegiada rusa Anastasia Pustovoytova no lo vio en primera instancia, el sistema de videoarbitraje (VAR) hizo su trabajo y decretó la pena máxima.Fleming hizo su trabajo y en el m.66 puso un 1-1 que generó dudas en el equipo escandinavo. A punto estuvo de perder la ventaja solo dos minutos más tarde tras una mala salida de Lindahl, pero Bjorn consiguió sacar el balón en el área pequeña justo antes de que se colase en la portería.Y volvió la calma tensa, hasta que en el m.89 se invirtió la situación anterior. Esta vez fue Suecia la que en las botas de Asllani tuvo el 2-1, pero Buchanan alejó el peligro a tiempo.En el tiempo extra, ambas selecciones acusaron el cansancio y el miedo a perder. Pero Suecia tuvo en su mano ganar en los últimos instantes. Primero en una triple ocasión aprovechando varios rechaces y, sobre todo, en un cabezazo de Hurtig en el m.118 que no logró conectar bien a pesar de estar sola dentro del área.La emoción de la que careció la prórroga la tuvieron los penaltis. La sueca Asllani comenzó fallando, pero Canadá no lo aprovechó y falló su segundo, tercer y cuarto penalti. Con todo en contra, Caroline Seger desaprovechó la oportunidad de dar a Suecia su primer oro Olímpico, mandando alto el quinto lanzamiento, en un cambio de tornas.Las escandinavas erraron su cuarto, quinto y sexto penalti, con dos paradas de Stephanie Labbe, y Juli Angela Grosso, a sus 20 años, anotó el definitivo e histórico gol para Canadá. Estados Unidos completa el podio de los Juegos Olímpicos obteniendo la medalla de bronce.Ficha técnica:1. Suecia: Lindahl; Glas, Ilestedt (Kullberg, m.120), Bjorn, Eriksson (Andersson, m.75); Angeldal (Bennison, m.75), Seger; Jakobsson (Hurig, m.75), Asllani, Rolfo (Schough, m.106); y Blackstenius (Anvergard, m.106).2. Canadá: Labbe; Lawrence, Gilles, Buchanan, Chapman (Riviere, m.93); Scott (Zardosky, m.120), Fleming, Quinn (Grosso, m.46), Sinclair (Huitema, m.86); Beckie (Leon, m.46) y Prince (Rose, m.63).Goles: 1-0, min. 34: Blackstenius. 1-1, min. 66: Fleming (penalti).
La sopa de ojo, un plato tradicional en la costa colombiana, es el alimento predilecto del deportista Anthony Zambrano y con el que su madre, Miladis, asegura haberlo criado con la fortaleza que requiere un campeón en el atletismo."Esas sopas se hacen con ojo de vaca y usted le puede echar todo el bastimento que quiera, pero a Anthony le gustan solo con plátano maduro y mazorca", cuenta Miladis sobre los gustos del medallista olímpico.Para los interesados en la receta, Miladis explica que ella primero pone a cocinar los ojos un día antes, los deja enfriar, les saca toda la grasa y luego los pone a hervir nuevamente con el bastimento. "Se hace de la misma forma como se cocina cualquier sopa", dice la orgullosa madre."Ahora también les echo costilla, porque a Anthony le encanta tomarse su plato de sopa con una buena presa y con unos ocho ojos que él siempre se come", agregó.Escuche la entrevista aquí:
En la Institución Educativa Distrital María Cano, en el barrio Las Palmas de Barranquilla, fue donde el profesor de educación física Ezequiel Suárez literalmente puso a correr por primera vez al atleta Anthony Zambrano, cuando apenas era un estudiante de bachillerato."Anthony, como estudiante, no era el mejor académicamente, era muy indisciplinado, había que llamarle la atención constantemente porque corría por todos lados, pero esa energía había que canalizarla y la única manera de hacerlo fue a través del deporte", cuenta Suárez.En medio de su hiperactividad, en este colegio público del sur de Barranquilla descubrieron el talento del medallista olímpico y entre sus compañeros siempre le brindaron su apoyo para entrenar como todo un atleta."Cuando Anthony empezó a figurar en el atletismo, nosotros acá hacíamos la 'vaca': yo iba de salón en salón recogiendo dinero, los alumnos daban parte de su merienda, $100 o $200, y al final lo que recogía se lo daba a la mamá o a él mismo para que pudiera comprar uniformes y zapatos y pudiera transportarse a la ciudad donde iba a competir", narra el profesor."Él es de origen humilde y tenía una situación económica bastante precaria, me acuerdo que en los primeros juegos intercolegiales, en 2012, llegó con los zapatos rotos a competir y se le salían, entonces yo le dije que le iba a tocar correr en medias y me dijo que no, porque solo tenía dos pares. Al final corrió descalzo y ganó", agrega.Después de alzarse como campeón en los juegos Panamericanos y subcampeón en el Mundial de Atletismo, Zambrano volvió a su colegio a agradecerles a todos los que apoyaron su arranque."Cada vez que Anthony llega a Barranquilla nos visita y yo lo llevo a los salones para que les hable a los estudiantes y los motive", dice Suárez, quien espera de vuelta a su alumno con la medalla de plata que se colgó en el cuello en los Olímpicos de Tokio 2020.
Italia dio la sorpresa remontando a Gran Bretaña para imponerse por muy poco en la final del relevo 4x100 metros masculino, este viernes en los Juegos Olímpicos de Tokio, ofreciendo a Lamont Marcell Jacobs un segundo título después del que logró en los 100 metros.Lorenzo Patta, Lamont Marcell Jacobs, Eseosa Fostine Desalu y Filippo Tortu, con un crono de 37 segundos y 50 centésimas, superaron en el podio a los británicos (37.51, plata) y a los canadienses de Andre De Grasse (37.70, bronce). El gran ausente de la final fue Estados Unidos, eliminado en las series.Italia no subía al podio olímpico de esta prueba desde 1948, cuando fue tercera.El país europeo ha sido la sorpresa del atletismo de Tokio-2020, consiguiendo hasta ahora cinco títulos olímpicos, tantos por ahora como Estados Unidos.Además de los éxitos de Lamont Marcell Jacobs y del relevo 4x100 metros, Italia ha visto coronarse al saltador de altura Gianmarco Tamberi y a dos marchistas en los 20 kilómetros, Antonella Palmisiano y Massimo Stano.Andre De Grasse consiguió por su parte una tercera medalla en Tokio-2020, después de su bronce en 100 metros y su oro en 200 metros. En total acumula seis metales olímpicos a sus 26 años.Estados Unidos parecía el favorito de esta prueba, pero el jueves se estrelló con una mala actuación en las series, lo que provocó su eliminación y un gran enfado del mítico Carl Lewis, que lo calificó de "vergüenza total".El equipo integrado por Lorenzo Patta, Lamont Marcell Jacobs (ganador de los 100 metros), Eseosa Desalu y Filippo Tortu cruzó la meta a los 37.50 segundos y aventajó así al team británico que llegó a los 37.51 segundos.
Quinn, futbolista del seleccionado de Canadá, se convirtió este viernes en el primer deportista abiertamente transgénero y no binario en ganar una medalla olímpica, en otro momento histórico que dejará Tokio 2020, tras la final ganada por su equipo ante Suecia (3-2 por penales tras 1-1 en el juego), en Yokohama.Quinn, quien tiene un solo nombre, arrancó de titular y luego fue reemplazado al término del primer tiempo.Centrocampista de 25 años, Quinn tiene una larga trayectoria con la selección canadiense de chicas, en la que debutó en 2014 y con la que ganó la presea de bronce en Rio 2016, aunque recién se declaró transgénero el año pasado."Quería ser auténtica en todas las esferas de mi vida, y una de ellas es el espacio público", dijo Quinn aquel momento."Así que esa fue una de las razones detrás de esto, porque estaba cansada de ser maltratada y todo eso", añadió.El estatus de jugadora-pionera transgénero en los Juegos de Tokio 2020 se dio al mismo tiempo que el de la levantadora de pesas transgénero de Nueva Zelanda Laurel Hubbard.Hubbard, a quien el Comité Olímpico Internacional (COI) reconoce como tal, desató polémica y debate. ¿Por qué?Los críticos argumentaron que la neozelandesa tenía ventajas físicas encerradas en su cuerpo desde sus años de desarrollo como hombre, por lo que era injusto para ella competir en el cuadro femenino del torneo contra levantadoras nacidos como mujeres.Sin embargo, el debut de Hubbard en los Juegos finalmente no hizo ruido deportivo porque no pudo completar el levantamiento y quedó fuera de la pelea por los metales.Hubbard, de 43 años, quien tenía el doble de edad que algunas de sus rivales y no había competido internacionalmente desde antes de la pandemia del coronavirus, admitió más tarde que estaba "abrumada" por estar en el centro de la atención.No es el caso de Quinn, quien se mueve como mediocampista defensiva y se alinea a nivel de club junto a las principales estrellas femeninas como la estadounidense Megan Rapinoe.
Al atleta Anthony Zambrano, medallista olímpico en los 400 metros planos en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, le pidieron abandonar el estadio en plena entrevista con Mañana BLU.El deportista, que se encontraba en la zona de premiación, donde recibió la medalla de plata, se disculpó con la audiencia que explicó que eran las reglas de la organización de los Juegos Olímpicos, de los que se despide con una medalla de plata."Estoy aquí en la premiación y me están levantando. Ya te llamo, disculpa la molestia. Aquí son muy correcto", dijo el deportista, mientras en inglés le decían: "Anthony, please, it's time to go, it's time to go" (Anthony, por favor, es tiempo de irse).Este es el momento:Zambrano recibió este viernes, 6 de agosto, la medalla de plata tras el segundo lugar en los 400 metros planos de los Juegos Olímpicos de Tokio. El colombiano, de 26 años, con su actuación en las justas hizo historia para el atletismo colombiano.En diálogo con BLU Radio, Zambrano reiteró su felicidad por el triunfo y se lo dedicó a su familia, amigos y al país.“Me tiene emocionado porque cumplí mi sueño de ser medallista olímpico. Eso se lo prometí a mi madre. (…) Era una presión con mi país porque confiaban en mí”, dijo el atleta.Escuche la entrevista completa:No se pierda lo mejor de Tokio 2020 en El Camerino, podcast:
Anthony Zambrano recibió este viernes, 6 de agosto, la medalla de plata tras el segundo lugar en los 400 metros planos de los Juegos Olímpicos de Tokio. El colombiano, de 26 años, con su actuación en las justas hizo historia para el atletismo colombiano.En diálogo con BLU Radio, Zambrano reiteró su felicidad por el triunfo y se lo dedicó a su familia, amigos y al país.“Me tiene emocionado porque cumplí mi sueño de ser medallista olímpico. Eso se lo prometí a mi madre. (…) Era una presión con mi país porque confiaban en mí”, dijo el atleta.El colombiano confesó que aún no cree en su triunfo, pues en los últimos años se vio afectado por las lesiones. “Es un sueño que he perseguido por cinco años, con una lesión de dos años. Gracias a Dios tengo el mejor fisioterapeuta”, afirmó.Sobre la competencia, Zambrano señaló que le hizo falta pista para ir por la medalla de oro. “Es una estrategia de carrera, siempre lo he llevado. No puedo cambiarlo porque puedo correr mal. Sigo haciendo mi estrategia porque me ha funcionado”, manifestó.Además, agregó: “Yo no me estaba reservando, ayer me tocó correr de punta a punta, me faltó pista. La próxima será mejor (…) Vamos a mejorar más y ya no será plata, sino oro”.Escuche la entrevista completa en Mañanas BLU: