Un correo interno encendió las alertas en el sector de las telecomunicaciones y en el Ministerio de Trabajo. Tras la fusión entre Tigo y Movistar, y la terminación de la relación laboral con Colombia Telecomunicaciones, la empresa de telecomunicaciones les comunicó a sus trabajadores la apertura de un Plan de Retiro Voluntario (PRV) con bonificaciones por años laborados, una decisión que ahora está bajo la lupa del Ministerio de Trabajo, que anunció una investigación para revisar cómo se está implementando.
“A partir de querellas recibidas, desde el Ministerio del Trabajo activamos labores de inspección, vigilancia y control para proteger y acompañar los derechos de las y los trabajadores”, señaló el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino.
El ministro añadió que se realizará una mesa de diálogo social tripartito, con participación del Ministerio de Hacienda, para así garantizar que la “recomposición empresarial” se ajuste al cumplimiento de las leyes laborales.
Adaptar la organización a las necesidades actuales del negocio y construir una empresa sostenible y que, además, este preparada para desafíos que se puedan presentar, es el argumento de Movistar del porqué la activación de este PRV. Que tenía un lapso de postulación del miércoles 25 de febrero hasta el viernes 27 de febrero, según la empresa de telecomunicaciones.
La propuesta consiste en terminar el contrato por mutuo acuerdo y recibir una bonificación equivalente a 30 días de salario por cada año trabajado. Si el tiempo laborado no completa un año, se pagarán 30 días si la fracción supera seis meses y 15 días si es menor. La empresa incluso habilitó un simulador para que cada empleado calcule cuánto dinero recibiría y fijó un plazo corto de postulación, de apenas dos días y medio.
El plan, según el correo, es “completamente libre y voluntario” y está dirigido a quienes consideren que es un buen momento para iniciar un nuevo proyecto personal o profesional.
Aunque la compañía insiste en que se trata de una alternativa voluntaria y transparente, el anuncio generó inquietudes en el proceso de integración empresarial. Por eso, el Ministerio de Trabajo revisará si se están respetando todas las garantías laborales.
Por ahora, Movistar sostiene que es un proceso interno y que no hará más pronunciamientos. Entretanto, crece la expectativa sobre el impacto que este plan pueda tener en la estabilidad laboral tras la fusión de dos de las principales empresas del sector.