Con la entrada en vigor de la Ley 2536, las empresas del sector alimentario en Colombia deberán replantear la manera en que gestionan sus excedentes, pues la norma impone sanciones de hasta 40 salarios mínimos mensuales vigentes para aquellas que destruyan, desechen o afecten la aptitud de alimentos aptos para el consumo humano.
La medida, aprobada recientemente y que coincide con la conmemoración del Día Mundial de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (29 de septiembre), busca que los productos en buen estado lleguen a las comunidades que más lo necesitan, en un país donde cada año se pierden 9,7 millones de toneladas de comida mientras 4,2 millones de personas padecen inseguridad alimentaria, según datos del Departamento Nacional de Planeación.
Sanciones por tamaño de empresa
La ley establece multas que varían según el tamaño de la compañía:
- Microempresas: hasta $3,9 millones.
- Pequeñas empresas: hasta $13 millones.
- Medianas empresas: hasta $32,5 millones.
- Grandes empresas: hasta $60 millones.
El objetivo es desincentivar la práctica de destruir alimentos no vendidos, que durante años fue común en grandes superficies y productores.
La alternativa tecnológica: EatCloud
En este contexto, la plataforma EatCloud lanzó una convocatoria dirigida a productores, comercializadores y grandes compañías para que adopten un modelo de gestión responsable de excedentes.
Su CEO, Jorge Correa, explicó que la herramienta conecta alimentos no comercializables, pero aptos para el consumo humano, con bancos de alimentos y fundaciones que los redistribuyen a comunidades vulnerables. A través de inteligencia artificial, la app cruza oferta y demanda bajo 27 criterios de trazabilidad y cumplimiento normativo.
“Cerca del 40 % de los alimentos producidos en el mundo se desperdician, lo que genera un costo global de 2,6 trillones de dólares y el 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Con EatCloud queremos transformar ese problema en una oportunidad de valor y sostenibilidad”, afirmó Correa.
Beneficios para las empresas
Además de evitar sanciones, las compañías que se sumen a esta dinámica podrán:
- Acceder a incentivos tributarios de hasta el 37 % del valor donado en el impuesto de renta.
- Eliminar costos asociados a la destrucción o disposición final de alimentos.
- Optimizar almacenamiento y reducir pérdidas por vencimiento.
- Disminuir su huella de carbono y fortalecer su reputación corporativa.
Cada donación queda registrada en la plataforma, que genera indicadores de impacto económico, social y ambiental, útiles para la elaboración de reportes ESG bajo estándares internacionales como la Iniciativa de Reporte Global (GRI) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).