Hasta el 20 de diciembre, cerca de 10,5 millones de trabajadores formales en Colombia recibirán el pago de la prima de fin de año, un ingreso que, si bien muchas veces se destina a regalos y compromisos, este año debe usarse estratégicamente para evitar el ahogo financiero de 2026. En un contexto donde la inflación sigue alta y el crédito de consumo supera el 25 % efectivo anual, este dinero deja de ser un "extra" para convertirse en una decisión crucial, según analistas económicos.
El inicio de año es históricamente complejo en Colombia, pues los incrementos atados al IPC impactan el costo de vida en enero: suben los arriendos, matrículas escolares, peajes y servicios. Por ello, destinar la prima sin una planeación clara se convierte en un error que se arrastra durante el primer trimestre.
La prima no es un premio ni un dinero para improvisar. Es una decisión de cierre de año que se siente desde el primer mes siguiente
El error más costoso: no pagar la deuda cara
Uno de los principales errores es priorizar el gasto inmediato o la inversión en el corto plazo sin antes aliviar las deudas. Para la mayoría de los hogares, la opción más inteligente es destinar la prima a reducir obligaciones costosas, en especial las relacionadas con tarjetas de crédito y crédito rotativo.
Pagar deudas caras, no invertir: “Destinar este dinero a bajar deudas sigue siendo la mejor inversión posible. Dejar de pagar intereses cercanos al 25 % anual equivale a ganar más de 250.000 pesos por cada millón que se deja de deber en un año”, señala Flórez. Esto se traduce en una rentabilidad automática, sin riesgo y superior a las alternativas de ahorro conservadoras.
Pensar en invertir con pasivos altos: el socio de banca de inversión de Russell Bedford, Mauricio Serna, reafirma la prioridad: “El primer paso siempre debe ser reducir pasivos. Pensar en invertir mientras se mantienen obligaciones costosas es empezar perdiendo”. La cartera de consumo supera los 170 billones de pesos, según la Superfinanciera, por lo que aliviar esa carga libera flujo de caja en los meses más exigentes.
Solo una vez que las obligaciones financieras están controladas, la prima puede convertirse en una herramienta de inversión, siempre alineada con el perfil de riesgo de cada trabajador.
Otros errores a evitar para un 2026 tranquilo
Los expertos señalan que el apuro, la improvisación y la falta de claridad sobre el perfil financiero son otros errores comunes en diciembre que terminan afectando el bolsillo:
- Improvisar el gasto: dejar que los recursos se diluyan en compras impulsivas o regalos sin planificación clara.
- No diferenciar riesgo: invertir sin identificar primero el perfil de riesgo. Si es conservador, es mejor optar por un CDT de corto plazo (tasas entre 8 % y 11 % E.A.) o fondos de inversión de liquidez, en lugar de renta variable.
- Comprometer la liquidez: invertir la totalidad del monto en instrumentos a muy largo plazo, como fondos de pensión voluntaria o cuentas AFC, sin dejar un colchón de emergencia para los gastos fijos del inicio de año.
- No medir el efecto en el flujo de caja: concentrar todos los gastos navideños en el mes sin considerar que los aumentos de enero (arriendo, matrículas, servicios, transporte) exigirán mayor disponibilidad de efectivo.
En un entorno de crédito costoso, usar la prima con criterio no garantiza riqueza, pero sí algo fundamental: empezar 2026 con las cuentas bajo control y la capacidad de pago intacta.