Hasta el 30 de junio de 2026, legalmente, las empresas en Colombia tendrán plazo para pagarle la prima a sus empleados, ese ingreso extra que llega como parte del salario trabajo en los últimos 180 días y que reconoce el esfuerzo realizado en ese tiempo.
Sin embargo, suele suceder que este ingreso se termina usando de manera incorrecta y empeorando la situación financiera de quienes lo reciben debido al mal uso que terminan haciendo de este ingreso extra, en vez de solucionar y pensar en una sostenibilidad económica mayor; por eso, Mis Propias Finanzas, reconocida comunidad y plataforma de educación financiera en América Latina, compartió cinco recomendaciones prácticas para que los trabajadores.
Este es el mejor gasto que podrá hacer con su prima
La mejor inversión que usted podrá hacer con este ingreso será poner al día con sus deudas y así tener su vida crediticia limpia. Al no tener reportes en centras de riesgo, además de tener la posibilidad de recibir mayores ingresos en sus próximos pagos debido a que liberará carga financiera, esto le ayudará a plantearse emprender u otras formas de ahorro.
"La conversación alrededor de la prima evidencia una tensión interesante entre la expectativa que genera este ingreso y la dificultad que tienen muchas personas para convertirlo en una herramienta de bienestar financiero. Más allá de cómo gastar la prima, existe una necesidad creciente de educación financiera y de contenidos que ayuden a las personas a tomar decisiones más informadas sobre su dinero", señaló Andrés Ortiz, director general de LLYC Colombia.
Cinco consejos para usar la prima correctamente
- Definir metas financieras: Establecer objetivos claros a corto, mediano y largo plazo permite darle propósito al ahorro y elegir los instrumentos adecuados para cada meta.
- Crear un fondo de emergencia: Destinar al menos el 20 % de la prima para construir un respaldo que cubra entre 3 y 6 meses de gastos esenciales y evitar recurrir a deudas ante imprevistos.
- Pagar deudas de alto interés: Usar parte de la prima para reducir obligaciones costosas ayuda a mejorar la estabilidad financiera y evitar que los intereses afecten el presupuesto.
- Empezar a invertir: No es necesario contar con grandes sumas de dinero; pequeños montos pueden convertirse en un hábito de inversión según el perfil de riesgo y los objetivos personales.
- Invertir en educación financiera: Capacitarse mediante cursos o libros permite mejorar la relación con el dinero, tomar mejores decisiones y construir hábitos sostenibles de ahorro e inversión.