El sector floricultor advirtió que sería uno de los más afectados por el incremento del arancel. En el último año, Colombia exportó 338.000 toneladas de flores y cerca del 80 % de esos envíos tuvieron como destino Estados Unidos. La presidenta de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), Laura Valdivieso, aseguró que la medida cambia las condiciones para un sector altamente dependiente de ese mercado.
"En el caso de las exportaciones no minero energéticas, Estados Unidos representa un poco más del 30 %. En el caso de las flores representa el 80 %. El 80 % de las flores que Colombia exporta al mundo se dirigen a Estados Unidos. Un cambio de reglas de juego y un aumento de un arancel tiene un impacto importante en este sector", afirmó Valdivieso.
La dirigente gremial explicó que, además del nuevo arancel, el sector ha enfrentado otros factores que han incrementado sus costos, como las fluctuaciones en la tasa de cambio, el aumento en el precio de los insumos agrícolas —especialmente los fertilizantes, debido a la guerra en Medio Oriente— y el transporte, teniendo en cuenta que el 93 % de las flores se exporta por vía aérea y el 7 % por vía marítima.
Por su parte, el presidente de Analdex, Javier Díaz, advirtió que el impacto podría extenderse a otros productos de exportación, como el pescado y la tilapia. "Este arancel recae sobre el 30 % de las exportaciones que Colombia hace a los Estados Unidos. Nosotros exportamos alrededor de 15.000 millones de dólares, esto impactaría en 5.000 millones de dólares. Es decir, significa que tendríamos que pagar aranceles adicionales a los que veníamos pagando por 125 millones de dólares", explicó Díaz.
En la misma línea, Asocapitales alertó que los efectos se concentrarían especialmente en ciudades como Bogotá y la Sabana, Medellín y Barranquilla, por su alta exposición al mercado estadounidense. También advirtió que el mayor impacto recaería sobre sectores intensivos en generación de empleo urbano, entre ellos las confecciones y textiles, el vidrio y aluminio arquitectónico, los plásticos, la agroindustria procesada y la industria cosmética.
El incremento del arancel se produjo luego de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) adelantara una investigación desde marzo y concluyera que Colombia aún no cuenta con mecanismos suficientes para impedir el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Sin embargo, desde AmCham Colombia y Asocolflores insistieron en que esto no significa que las cadenas de producción del país estén soportadas en trabajo forzoso.
"Es muy importante hacer esa precisión. No nos están cuestionando que producimos con trabajo forzoso, lo que nos están cuestionando es que no contamos con medidas que prohíban importaciones con trabajo forzoso y que nosotros procesemos esos bienes que vienen asociados con esas prácticas", afirmó Valdivieso.
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La presidenta de Asocolflores explicó que el Ministerio de Comercio adelantó un proyecto de resolución para atender ese requerimiento, pero la norma no alcanzó a entrar en vigencia y, según Estados Unidos, era necesario que estuviera plenamente vigente. En ese contexto, el gremio le pidió al Gobierno entrante acelerar la expedición de las medidas necesarias.
"Nosotros confiamos que el nuevo gobierno sabrá adelantar las gestiones pertinentes ante Estados Unidos. Se necesita un decreto, nosotros creemos que una resolución no es suficiente, sino un decreto para que se prohíban las importaciones con trabajo forzoso y así lograr que Colombia salga del grupo de países a los que se les elevó el arancel al 12,5 %", concluyó.