En entrevista con Mañanas Blu 10:30, Javier Díaz, presidente de Analdex, explicó que un dólar más barato no solo afecta a los exportadores, sino también a los productores nacionales que compiten con bienes importados, ya que estos últimos ingresan al país a menores costos.
“Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”, afirmó Díaz, al referirse al impacto que está teniendo la caída del dólar sobre las exportaciones nacionales, en medio de un escenario de apreciación del peso colombiano.
“El dólar a nivel internacional está débil y eso beneficia a quienes importan, viajan o tienen deudas en dólares. Pero perjudica a los exportadores y a los productores nacionales que compiten con importados, porque sus costos siguen aumentando mientras sus ingresos en pesos disminuyen”, señaló.
El dirigente gremial aseguró que el impacto es especialmente fuerte para los sectores agrícola y agro industrial, que no tienen la posibilidad de compensar la caída de sus ingresos con la importación de insumos más económicos.
Frente a las proyecciones del mercado, Díaz indicó que un dólar cercano a $3.700 sería un nivel de equilibrio para el sector exportador. Sin embargo, advirtió que, de mantenerse la llegada de inversión extranjera y el ingreso de más divisas al país, la tasa de cambio podría continuar descendiendo.
“Se habla de un dólar alrededor de los $3.000, $3.200 e incluso de $2.800. Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”, enfatizó.
Según el presidente de Analdex, la fortaleza del peso colombiano responde a varios factores, entre ellos la debilidad global del dólar, el aumento de las remesas, el ingreso de recursos por créditos externos y la circulación de divisas provenientes de economías ilegales, como el narcotráfico y la minería ilegal.
Publicidad
Díaz sostuvo que, aunque la llegada de inversión extranjera es positiva para el país, el Gobierno debería implementar mecanismos que mitiguen el impacto sobre los sectores más afectados por la revaluación del peso, mediante instrumentos de cobertura y medidas de apoyo a la competitividad.
Finalmente, insistió en que el desafío de largo plazo será elevar la productividad del aparato productivo colombiano, un proceso que, dijo, requiere inversión en educación, tecnología y eficiencia para compensar el aumento de los costos laborales y mantener la capacidad exportadora del país.
Escuche la entrevista aquí:
Publicidad