Colombia se acerca a un récord histórico de importaciones, según afirmó Santiago Pardo, el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex). Entre enero y agosto de 2026, las compras de productos del exterior sumaron cerca de US$70.005 millones, un crecimiento del 17.2 % frente al mismo periodo del año anterior, según las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).De acuerdo con Santiago Pardo, este comportamiento responde, en parte, a la revaluación del peso colombiano, que favorece las compras en el exterior al reducir su costo en moneda nacional. A esto se suma el aumento de las importaciones de gas natural, ante la necesidad de abastecer la demanda interna, y el crecimiento de las compras de vehículos, que mantienen tasas de expansión elevadas.Pardo advirtió que la necesidad de importar gas también refleja los desafíos que enfrenta el país para garantizar su abastecimiento energético, especialmente de cara al fenómeno de El Niño, cuando las termoeléctricas deben suplir la demanda energética que no puede abastecerse con las hidroeléctricas.Según el dirigente gremial, la reducción de la exploración durante el gobierno anterior ha incidido en la situación actual. “Estamos pagando los platos rotos de una mala política del gobierno anterior que disminuyó la exploración de gas. Hoy no importamos a unos mayores costos, nuestra producción y los efectos en la exportación también se están viendo”, afirmó Pardo.El crecimiento de las importaciones también tiene implicaciones para el comercio exterior y la producción nacional, en un contexto en el que el país debe cubrir con compras externas parte de sus necesidades de energía y otros bienes. De mantenerse esta tendencia, Colombia podría cerrar 2026 con importaciones cercanas a los US$80.000 millones, una cifra sin precedentes. El récord anterior se registró en 2022, cuando las compras externas alcanzaron aproximadamente US$77.000 millones.De cumplirse esta proyección, el país superaría su máximo histórico en medio de una mayor demanda de productos importados y de los retos que representa fortalecer la producción nacional y garantizar el suministro de gas natural.
Javier Díaz Molina deja la presidencia ejecutiva de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) por jubilación, luego de ocupar el cargo durante 29 años. Su renuncia fue aceptada por la Junta Directiva del gremio en la sesión ordinaria de este miércoles 7 de octubre. Díaz estaba al frente de la Asociación desde el 15 de junio de 1997.De acuerdo con Analdex, su salida responde a una decisión personal que había sido concertada con la Junta Directiva desde hace varios años, pero que había sido aplazada a petición del gremio. La Asociación destacó, además, su trayectoria de 40 años dentro de la organización, en la que antes de llegar a la presidencia se desempeñó durante una década como vicepresidente ejecutivo.“Su intachable lealtad, dedicación incansable y profundo compromiso personal permitieron la consolidación de un equipo de trabajo técnico y altamente cohesionado dentro de Analdex”, señaló el gremio. También destacó que su estilo de liderazgo estuvo marcado por la cercanía y el contacto transparente con afiliados y colaboradores.“Su visión fue determinante para el fortalecimiento del gremio, la expansión hacia nuevos sectores y regiones con la apertura de cuatro oficinas regionales en el país, y la histórica ampliación de nuestra gestión para representar formalmente a exportadores, importadores y a toda la cadena logística”, afirmó Ronald Bakalarz, presidente de la Junta Directiva.Con la salida de Díaz, Santiago Pardo Salguero asumirá la presidencia ejecutiva de Analdex. Es economista de la Universidad de los Andes y magíster en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia. Cuenta con más de 20 años de experiencia en comercio internacional, negociaciones comerciales, asuntos gubernamentales y diplomacia.Pardo ha trabajado en el Ministerio de Comercio, la OEA, Analdex y el Consejo Gremial Nacional. También fue jefe negociador de varios tratados de libre comercio de Colombia con la Unión Europea, Corea del Sur, Turquía y Panamá. Además, se desempeñó como director para Asia de la Federación Nacional de Cafeteros y fue embajador de Colombia en Japón entre 2019 y 2022. Posteriormente, ocupó cargos directivos en Tetra Pak y en el sector privado.
El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz, advirtió que Colombia exporta menos de la mitad de lo que le correspondería por su población y el tamaño de su economía. Además, varios de los principales productos que el país vende en el exterior han perdido fuerza en 2026, mientras las importaciones siguen creciendo.“Colombia exporta 50.000 millones de dólares cuando, si exportáramos el promedio per cápita de los países de la región, deberíamos estar exportando 120.000 millones de dólares. Es decir, exportamos menos de la mitad de lo que un país con la población y la economía de Colombia debería exportar”, afirmó.El dirigente gremial explicó que las exportaciones agrícolas y de manufacturas, que venían creciendo, ahora muestran un comportamiento distinto. En el caso del café, una de las razones es la menor cosecha. La tasa de cambio también golpea al sector agrícola, que depende en buena medida de mano de obra y costos nacionales.Díaz fue enfático en que, mientras más componentes colombianos tenga un producto, mayor es el efecto de la tasa de cambio sobre sus costos. En manufacturas, también se registra una pequeña caída.Mientras las exportaciones pierden dinamismo, las importaciones aumentan de manera significativa. Parte del incremento se explica por las importaciones de gas, según Díaz, Colombia no produce lo suficiente para cubrir su demanda y ha tenido que comprarlo en el exterior.También subieron las importaciones ligadas al consumo de los hogares. El caso más llamativo es el de los vehículos eléctricos, cuyas compras externas crecieron 273 % en el primer semestre de 2026.El presidente de Analdex señaló que esta tendencia podría llegar a un límite. Expresó especial preocupación por 2027, cuando los efectos del fenómeno de El Niño podrían sumarse a la tasa de cambio y generar nuevos impactos sobre el comercio exterior.
En entrevista con Mañanas Blu 10:30, Javier Díaz, presidente de Analdex, explicó que un dólar más barato no solo afecta a los exportadores, sino también a los productores nacionales que compiten con bienes importados, ya que estos últimos ingresan al país a menores costos.“Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”, afirmó Díaz, al referirse al impacto que está teniendo la caída del dólar sobre las exportaciones nacionales, en medio de un escenario de apreciación del peso colombiano.“El dólar a nivel internacional está débil y eso beneficia a quienes importan, viajan o tienen deudas en dólares. Pero perjudica a los exportadores y a los productores nacionales que compiten con importados, porque sus costos siguen aumentando mientras sus ingresos en pesos disminuyen”, señaló.El dirigente gremial aseguró que el impacto es especialmente fuerte para los sectores agrícola y agro industrial, que no tienen la posibilidad de compensar la caída de sus ingresos con la importación de insumos más económicos.Frente a las proyecciones del mercado, Díaz indicó que un dólar cercano a $3.700 sería un nivel de equilibrio para el sector exportador. Sin embargo, advirtió que, de mantenerse la llegada de inversión extranjera y el ingreso de más divisas al país, la tasa de cambio podría continuar descendiendo.“Se habla de un dólar alrededor de los $3.000, $3.200 e incluso de $2.800. Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”, enfatizó.Según el presidente de Analdex, la fortaleza del peso colombiano responde a varios factores, entre ellos la debilidad global del dólar, el aumento de las remesas, el ingreso de recursos por créditos externos y la circulación de divisas provenientes de economías ilegales, como el narcotráfico y la minería ilegal.Díaz sostuvo que, aunque la llegada de inversión extranjera es positiva para el país, el Gobierno debería implementar mecanismos que mitiguen el impacto sobre los sectores más afectados por la revaluación del peso, mediante instrumentos de cobertura y medidas de apoyo a la competitividad.Finalmente, insistió en que el desafío de largo plazo será elevar la productividad del aparato productivo colombiano, un proceso que, dijo, requiere inversión en educación, tecnología y eficiencia para compensar el aumento de los costos laborales y mantener la capacidad exportadora del país.Escuche la entrevista aquí:
Las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos podrían enfrentar un nuevo obstáculo comercial. El Gobierno estadounidense evalúa la posibilidad de aplicar un arancel adicional del 12,5 % a ciertos productos provenientes de Colombia, tras identificar presuntas deficiencias en las herramientas y controles destinados a prevenir el trabajo forzado dentro de las cadenas de producción y comercio del país.La investigación fue abierta por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), con base en la Sección 301 de su Ley de Comercio, una herramienta utilizada para examinar prácticas que podrían afectar las condiciones del comercio internacional.Frente a este escenario, el presidente de Analdex, Javier Díaz, señaló que no todos los productos colombianos resultarían afectados en caso de que la medida entre en vigencia. Explicó que algunos bienes que actualmente están excluidos de aranceles, como el café, el banano y varias frutas, mantendrían ese beneficio debido a que no son producidos en territorio estadounidense.Sin embargo, advirtió que el riesgo está en aquellos productos que hoy enfrentan gravámenes y que podrían ver incrementados sus costos de ingreso al mercado norteamericano. Entre los sectores que generan preocupación se encuentra el floricultor, uno de los principales exportadores del país hacia Estados Unidos.Por ello, Analdex hizo un llamado al Gobierno nacional para iniciar conversaciones con las autoridades estadounidenses y buscar mecanismos que permitan minimizar el impacto de una eventual decisión.Por su parte, la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, aseguró que la investigación debe asumirse con la mayor seriedad y recordó que Colombia tiene plazo hasta el próximo 6 de julio para presentar una respuesta técnica que evite sanciones comerciales.Lacouture afirmó que el Gobierno debe demostrar con acciones concretas que el país rechaza el trabajo forzado, fortalecer los controles sobre las cadenas de suministro y avanzar en medidas que garanticen una mayor trazabilidad de los productos exportados. También pidió reforzar la cooperación aduanera y establecer mecanismos más estrictos de debida diligencia sobre el origen de los insumos.La presidenta del gremio advirtió que una respuesta insuficiente podría afectar la competitividad de las empresas colombianas, poner en riesgo empleos y dificultar el acceso de productos nacionales al principal mercado de exportación del país.Mientras se acerca la fecha límite para responder a las observaciones de Estados Unidos, los gremios coinciden en que la prioridad debe ser evitar una medida que podría tener repercusiones significativas para el comercio exterior colombiano.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) resaltó el crecimiento del 11.1 % en las importaciones de Colombia durante marzo de 2026, un resultado que, a juicio del gremio, evidencia el buen momento del consumo interno y del gasto público en el país.De acuerdo con las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, las compras externas del país alcanzaron los US$6.161 millones en marzo, impulsadas principalmente por el aumento en las importaciones del sector manufacturero.Según Javier Díaz, presidente de Analdex, este comportamiento tiene una explicación clara: el fortalecimiento del consumo de los hogares, junto con el gasto público, continúa siendo uno de los principales factores que jalonan el crecimiento de la economía colombiana.“Este crecimiento está dado particularmente por las importaciones del sector manufacturero y se explica en buena medida por el consumo de los hogares. Tiene lógica entonces que estas importaciones estén lideradas por precisamente las compras de manufacturas. Hay un hecho también a destacar y es la caída en marzo de las importaciones de combustible, de gasolina”, señaló el presidente del gremio, Javier Díaz.En cuanto al sector agropecuario, Analdex indicó que registró un crecimiento del 4 % entre enero y marzo. En el acumulado del primer trimestre, las importaciones del país aumentaron 9,5 %, lo que confirma una tendencia positiva observada desde meses anteriores.Para el gremio, estas cifras reflejan que la economía colombiana mantiene un ritmo de recuperación sostenido, apoyado en la demanda interna y en una mayor dinámica de las compras externas.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) hizo un llamado al Congreso para que retome cuanto antes la discusión del proyecto de ley que actualizaría el régimen sancionatorio aduanero en Colombia. El gremio pidió que la iniciativa sea aprobada antes del 20 de junio de 2026, fecha límite establecida por la Corte Constitucional de Colombia.La advertencia surge luego de que las comisiones segundas conjuntas de Senado y Cámara discutieran el proyecto el pasado 12 de mayo, pero levantaran la sesión sin completar la votación formal.Según Analdex, el país no solo se juega evitar un vacío jurídico, sino también la posibilidad de modernizar las reglas del comercio exterior y dar mayor seguridad a las empresas que cumplen con la ley.El gremio explicó que, si la reforma no entra en vigencia a tiempo, podrían archivarse más de 10.800 procesos aduaneros por un valor cercano a $7.07 billones. Además, la autoridad aduanera perdería herramientas para adelantar decomisos, aprehensiones y sanciones.Uno de los principales cambios del proyecto es que permite distinguir entre errores involuntarios y conductas fraudulentas. Por ejemplo, las empresas que demuestren que actuaron con diligencia podrían quedar exentas de sanciones y ciertos errores de digitación ya no darían lugar automáticamente a la pérdida de mercancía.La propuesta también fija plazos claros para los procesos de decomiso, establece criterios objetivos para evaluar la capacidad financiera de los operadores y elimina, en algunos casos, la obligación de pagar sanciones antes de que exista una decisión judicial definitiva.Para Analdex, estas medidas no significan flexibilizar los controles, sino hacerlos más precisos y enfocar los esfuerzos del Estado en quienes realmente usan maniobras para evadir la ley y facilitar el contrabando.El gremio destacó que contar con reglas claras y predecibles también mejora la competitividad del país, al ofrecer mayor confianza a inversionistas y operadores logísticos internacionales.Por eso, reiteró su disposición para seguir acompañando el trámite de la iniciativa y servir como apoyo técnico en la construcción de un marco legal que fortalezca la legalidad y el comercio exterior formal en Colombia.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) alertó que varias importaciones están frenadas por demoras en la expedición de vistos buenos por parte del Ministerio de Justicia y del Derecho a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE).De acuerdo con el gremio, aunque el Ministerio ha respondido comunicaciones, en la práctica los trámites siguen acumulados desde diciembre de 2025. Las demoras afectan especialmente la entrada de insumos esenciales como sustancias químicas, solventes, alcoholes y otros productos controlados, además de semillas, granos y derivados de cannabis para usos médicos, científicos e industriales.Analdex explicó que, tras una etapa crítica en enero por falta de personal, en febrero se incorporaron nuevos funcionarios. Sin embargo, los tiempos de respuesta aún superan el mes, cuando la norma establece que estos permisos deben resolverse en uno o dos días hábiles.El impacto ya se siente en la cadena de suministro: aumentan los costos por bodegaje y demoras en puertos y, algunas empresas enfrentan el riesgo de quedarse sin materias primas para producir. También advierten inseguridad jurídica, pues las mercancías pueden verse afectadas por vencimientos de plazos administrativos.Ante este panorama, el gremio pidió al Ministerio de Justicia agilizar de inmediato las aprobaciones pendientes y al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo intervenir para coordinar una solución conjunta.La propuesta es instalar mesas de trabajo con las entidades de control y el sector privado para implementar un plan de choque que destrabe los trámites y garantice la continuidad del comercio exterior, para generar soluciones que se traduzcan en resultados concretos y rápidos para evitar mayores afectaciones a la economía.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) expresó preocupación por varios puntos del proyecto de ley radicado por la Dian ante el Congreso, que busca establecer un nuevo régimen sancionatorio y de decomiso aduanero. Aunque la iniciativa promete simplificar las normas y reducir las infracciones, el gremio considera que mantiene sanciones excesivas y un modelo de responsabilidad objetiva que podría afectar a las empresas formales del comercio exterior.Según Analdex, el proyecto propone reducir las infracciones de 357 a 80 y las causales de aprehensión de 42 a 26, pero mantiene un enfoque sancionatorio que no distingue entre errores involuntarios y conductas fraudulentas. “La nueva norma castiga incluso errores menores en las descripciones o registros de mercancías, con multas de hasta el 30 % del valor en aduanas, lo que resulta desproporcionado”, explicó Juan Diego Cano, director de asuntos legales del gremio.Otro punto de crítica es la reintroducción de la sanción por ‘inducir al error’ a las agencias de aduanas, una figura que, según Analdex, diluye la responsabilidad individual y podría sancionar a intermediarios por errores de los importadores.El gremio también alertó sobre la eliminación del procedimiento que permitía corregir inconsistencias sin sanción, lo que, a su juicio, refuerza un modelo punitivo más que pedagógico. Cano insistió en que el país necesita una norma que diferencie el error de buena fe del fraude y concentre los esfuerzos de fiscalización en combatir el contrabando técnico y las prácticas ilegales.El proyecto fue presentado tras el fallo de la Corte Constitucional (Sentencia C-072 de 2025), que declaró inconstitucional el régimen vigente y ordenó expedir una nueva ley antes de junio de 2026. Aunque la Dian destacó que el texto se alinea con estándares internacionales y busca mayor seguridad jurídica, el debate ahora pasa al Congreso, donde se espera ajustar los artículos más polémicos y lograr equilibrio entre control y facilitación del comercio exterior.
Colombia fue a la Feria de las Frutas de Madrid (Fruit Attraction 2025) intentando llevar nuestras delicias a nuevas fronteras. Sin embargo, en lugar de ser una unión dulce del sector público y el privado el stand de Colombia terminó siendo objeto de una diferencia amarga con la denuncia de Javier Díaz, presidente de Analdex, de haber sido echado del espacio.Díaz fue a España, al igual que el Gobierno colombiano, a tratar de buscar nuevos negocios para las frutas de nuestro país. Anualmente Colombia exporta unos 1.800 millones de dólares en frutas frescas, y el objetivo, por supuesto, es que esa cifra crezca.¿Cómo lo "echaron" de la feria?Javier Díaz estaba en ese stand y se sentó en una mesa a responder preguntas de los visitantes. Entonces, dice él, llegó una funcionaria de Procolombia y le exigió que se retirara. De nada valió que explicara que él no solo es el presidente de Analdex, sino miembro de la junta directiva de Procolombia: igual le tocó irse."Me tocó terminar la reunión en el stand de Ecuador. Durante el día estuve atendiendo gente sin pisar el stand de Colombia", agregó el presidente de Analdex.Carmen Caballero, la presidenta de Procolombia, salió a responder a la polémica en su cuenta de X lamentando lo sucedido y anunciando una auditoría a fondo para aclarar los hechos."Tan pronto tenga los resultados, presentaré una respuesta oficial tanto a la opinión pública como al doctor Javier Díaz, miembro de nuestra junta directiva", aseguró.
Este domingo, 8 de noviembre de 2026, se analizaron los siguientes temas en Sala de Prensa Blu:Escándalo de la vida privada del expresidente Gustavo Petro: Debate sobre las denuncias del presunto uso de recursos públicos para pagar contratos a cambio de favores sexuales y su impacto ético y judicial.Entrevista con Cecilia López Montaño: La exministra presenta su libro sobre el gobierno de Gustavo Petro, analizando la pérdida de ética pública, el cambio de rumbo gubernamental y las consecuencias para el país.Gira del Papa León XIV por América Latina: Reporte con el periodista Néstor Pongutá sobre el recorrido del Pontífice por Uruguay, Argentina y Perú (Chiclayo), resaltando la masiva convocatoria y sus mensajes pastorales.Situación del Cauca y su potencial económico: Entrevista con Ana Fernanda Muñoz (presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca) sobre el impacto de la violencia, los daños del terremoto, el reclamo de presencia estatal integral y la fuerza agroexportadora regional.Perspectivas del sector de hidrocarburos: Entrevista con Frank Pearl (presidente de la ACP) sobre la reactivación de la exploración petrolera y de gas, subrayando la necesidad de seguridad jurídica y agilidad en consultas y licencias ambientales.Balance a 10 años del Acuerdo de Paz: Adelanto de la entrevista con la defensora del Pueblo, Iris Marín, sobre las deudas en el desarrollo territorial de las zonas PDET y el cumplimiento de las sanciones restaurativas para los excombatientes de las FARC.Sección de cine y plataformas: Recomendaciones de Luis Carlos Rueda con la película colombiana Pacífico, los estrenos El gato en el sombrero, Godzilla, Yo soy Rocky y la serie de Netflix sobre la toma del Palacio de Justicia.
Las variaciones climáticas extremas entre temporadas de calor y lluvias están generando un impacto directo en el sector agrícola de Antioquia, donde la pérdida de cultivos por sequías e inundaciones amenaza con encarecer la canasta familiar. De acuerdo con un análisis económico de la Universidad Pontificia Bolivariana, las afectaciones en las zonas de siembra del departamento reducirán la oferta de productos básicos, presionando el alza de precios en los mercados locales.El estudio, desarrollado por el docente e investigador Iván Montoya, señala que la alteración en las fuentes de agua impacta tanto a la agricultura como a la ganadería antioqueña, afectando la producción de leche, carne y vegetales. Según las proyecciones del analista, el desabastecimiento de alimentos y el incremento en los servicios de energía y agua podrían encarecer hasta en un 19 % el costo de la canasta básica de los hogares paisas, debido a los mayores costos que asumen los campesinos para mantener sus plantaciones. "Todas estas implicaciones macro muy seguramente van a tener repercusiones económicas en el bolsillo de los hogares; por un lado, se ha venido mencionando para ver un aumento, pues, en los costos de producción, sobre todo los costos agrícolas fundamentalmente, y eso va a generar un aumento en la producción de alimentos que termina generando, pues, inflación; ya había mencionado el caso", indicó el docente.El análisis económico contempla que la región Andina sufrirá el mayor impacto estructural por la disminución en los caudales de los ríos y una reducción de un tercio en las precipitaciones. Esta situación compromete a los embalses del interior del país, que concentran el 95 % de la capacidad nacional, y afecta a otras regiones como la Caribe, el Pacífico y la Orinoquía, donde la falta de agua de riego e inundaciones repentinas impiden que los cultivos prosperen, reduciendo la oferta de alimentos a nivel nacional.Ante la imposibilidad de aumentar la producción agrícola local por los daños en la tierra, la investigación prevé que el país deba recurrir a la importación de insumos y granos básicos mediante la revisión de salvaguardas comerciales; un panorama que ya se refleja en las calles de Medellín, donde comerciantes y familias observan transformaciones en sus dinámicas cotidianas y se abstienen de comprar ciertos productos que antes adquirían habitualmente, dado que, según señalan los propios habitantes, sus costos actuales se han vuelto inalcanzables. "Una semana dicen no, la otra semana sube tal cosa, entonces cada ratico están subiendo, están subiendo. Eso sí ha afectado y se han disminuido las ventas también. Nos han subido la crema de leche, nos suben el queso. Tenemos que subir de precio las cosas", indicaron algunos ciudadanos consultados por BLU Radio.Asimismo, el docente señala que este fenómeno generará una presión inflacionaria originada por la caída en la oferta de alimentos, lo que dejaría al Banco de la República con un margen muy reducido para bajar las tasas de interés en los próximos meses.
La decisión, con 23 votos a favor y ninguno en contra, se tomó en segundo debate del Proyecto de Ordenanza que busca garantizar la continuidad de los estudios y las etapas necesarias para sacar adelante el denominado Tren Multipropósito de Antioquia.Con esta capitalización se financiarán las fases 3 y 4 de la estructuración del proyecto, luego de que durante 2025 se completaran las dos primeras etapas. En ese periodo se revisaron los estudios de factibilidad, se actualizó la información técnica y la proyección de demanda de pasajeros y carga, y se evaluaron diferentes alternativas de trazado y financiación.Como resultado de ese trabajo, el corredor Bello-Puerto Berrío fue definido como prioritario para continuar con el desarrollo del proyecto ferroviario, que busca conectar el Valle de Aburrá con el Magdalena Medio.La tercera fase contempla la actualización de estudios y diseños, la estructuración del modelo financiero y la definición de la matriz de asignación de riesgos. Posteriormente, en la cuarta etapa se elaborarán los documentos contractuales y los insumos necesarios para una eventual salida al mercado.Para ese proceso se contempla la posibilidad de utilizar un esquema de Asociación Público-Privada (APP) u otro mecanismo de financiación que permita garantizar la sostenibilidad del proyecto.El corredor ferroviario priorizado tendrá una extensión de 182,1 kilómetros, desde Bello hasta Puerto Berrío, y conectará dos subregiones estratégicas del departamento: el Valle de Aburrá y el Magdalena Medio.De acuerdo con la presentación del proyecto, su área de influencia comprende 12 municipios y una población estimada de 3.706.611 habitantes. Además, se proyecta como una alternativa para fortalecer la conexión logística de Antioquia y facilitar una eventual conexión con los puertos del mar Caribe.
Las autoridades en el departamento de Antioquia han alzado la mano para mostrar su preocupación por la guerra que se vive en el Suroeste antioqueño entre el Clan del Golfo y al menos 17 estructuras delincuenciales que están buscando apoderarse del territorio.Las alarmantes cifras fueron entregadas por la Gobernación de Antioquia quien advirtió que está buscando con el Ejército Nacional y la Policía Nacional la manera para poder acabar con la disputa que ha creado temor entre la comunidad.El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, destacó que en esta subregión del departamento se han reportado algunos homicidios producto de la confrontación entre los grupos delincuenciales."Esos homicidios del enfrentamiento de criminales del clan del golfo contra criminales de 17 estructuras delincuenciales que quieren apoderarse del del microtráfico. Aquí sabemos que esta, que ha sido una zona pacífica trabajadora por excelencia, tiene una incidencia criminal bastante grande por cuenta de la factura de esa renta que persiguen estos bandidos", indicó el mandatario.Hay que mencionar que en el Suroeste antioqueño no solo hay presencia del Clan del Golfo sino también del ELN, que sería uno de los mayores dinamizadores de la violencia, y las disidencias que como en otras zonas del departamento estaría en alianza con el Clan del Golfo buscando mayor control territorial.Por ahora las autoridades en Antioquia están tras la pista de los intereses que hay detrás de los 17 grupos delincuenciales con presencia en el Suroeste antioqueño, ya que no se descarta que el ELN tenga relación con alguna de estas facciones que buscan quitarle las rentas ilícitas al Clan del Golfo.
En el Valle de Aburrá, la Policía Nacional adelantó dos operativos de control y registro que dejaron como resultado la captura de 13 personas y la incautación de cerca de 3.900 dosis de sustancias estupefacientes. Las acciones institucionales se desarrollaron de manera simultánea en el municipio de Bello y en el sector del centro de Medellín para contrarrestar el tráfico local de drogas y las economías ilícitas en ambas localidades.El primer procedimiento tuvo lugar en el sector de El Carmelo, en el municipio de Bello, donde las patrullas de vigilancia interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban dos hombres de 29 y 36 años. Durante la inspección, según el Teniente Coronel José Fernando Mazo, comandante Operativo Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, hallaron un bolso con cerca de 900 dosis de marihuana listas para su distribución. Los dos ciudadanos fueron capturados e individualizados para ser puestos a disposición de la Fiscalía por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes."El procedimiento se desarrolló en el sector del Carmelo, donde nuestras patrullas de vigilancia durante actividades de registro y control interceptaron una motocicleta en la que se movilizaban estos dos ciudadanos. Al realizar la inspección, nuestros uniformados encontraron en el interior un bolso con las sustancias estupefacientes, las cuales, de acuerdo con las verificaciones preliminares, iban a ser distribuidas en este sector". indicó.Por otra parte, en el barrio Estación Villa del centro de Medellín, la fuerza pública y la Alcaldía Distrital ejecutaron una intervención integral que culminó con la captura de 11 personas y la incautación de 3.000 dosis de sustancias ilícitas. En el sitio se materializaron tres órdenes judiciales por concierto para delinquir, receptación y falsedad marcaria, mientras que ocho personas más fueron judicializadas en flagrancia. Las autoridades precisaron que los detenidos presuntamente estarían vinculados al grupo delincuencial 'Los Carabanudos', alineado con la estructura 'La Terraza'.Entre los procesados en la capital antioqueña figura un hombre conocido como alias 'Cachetón', quien registra nueve anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por tráfico de estupefacientes. Asimismo, de acuerdo con el Coronel Richard Fajardo, comandante Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, se capturó a una mujer identificada como alias 'La Cucha', señalada por las investigaciones de administrar una vivienda que era utilizada como centro de acopio y expendio de sustancias alucinógenas y otras actividades delictivas en el sector."Entre los capturados se encuentran alias Cachetón, quien registra nueve anotaciones por tráfico de estupefacientes, y alias La Cucha, señalado de administrar un inmueble utilizado para la comercialización de sustancias ilícitas. Estas acciones hacen parte de una estrategia sostenida para contrarrestar las economías criminales y prevenir hechos de violencia", señaló. Durante la jornada en el centro de la ciudad, los uniformados decomisaron 97 armas cortopunzantes, recuperaron dos motocicletas reportadas como robadas y aplicaron el cierre temporal a tres establecimientos comerciales por incumplimiento normativo. Los 13 capturados en ambos municipios quedaron bajo custodia de la Fiscalía General de la Nación para definir su situación jurídica.