"Eso no tiene ningún sentido": José Antonio Ocampo sobre ruptura del Gobierno con el BanRep
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, afirmó en rueda de prensa que se retira de la junta directiva del Banco de la República luego del desacuerdo de subir en 100 puntos básicos las tasas de interés.
Luego de confirmarse la ruptura por parte del Gobierno nacional con el Banco de la República, el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo analizó en Meridiano Blu si es posible que el actual jefe de la cartera económica, Germán Ávila, pueda recibir alguna sanción por no cumplir con una de sus funciones al integrar la junta directiva del BanRep.
Ocampo fue enfático en señalar que la asistencia del ministro de Hacienda a la junta del banco no es opcional, sino una obligación establecida por la normativa vigente. Según explicó, presidir ese espacio hace parte de sus funciones esenciales, por lo que una eventual ausencia o retiro podría interpretarse como un incumplimiento del deber.
"Esa es una norma que no se puede romper. Me parece a mí que si el ministro lo hace, habrá que ver qué implicaciones tiene para él mismo, digamos, de incumplir su deber fundamental", dijo Ocampo.
El exministro advirtió que, aunque es normal que existan desacuerdos entre el Gobierno y el banco central, nunca se había planteado una situación en la que el ministro decidiera apartarse de la junta.
"La presencia del ministro es precisamente el reflejo de esa norma constitucional. Me parece que no tiene ningún sentido que el ministro no asista a la junta del banco”, afirmó, dejando claro que el rol del jefe de la cartera económica es participar activamente, incluso cuando no comparte las decisiones mayoritarias.
¿Sancionarán a Ávila?
La posible consecuencia de esta actuación, sin embargo, no está definida. El propio exministro señaló que serán las autoridades legales las encargadas de evaluar si existe mérito para abrir una investigación o aplicar sanciones. En ese escenario, el foco estaría en determinar si la conducta del ministro vulnera sus responsabilidades constitucionales y administrativas.
Más allá del plano jurídico, la ausencia del Gobierno en la junta del Banco de la República tendría implicaciones de fondo. La Constitución establece la necesidad de coordinación entre la política monetaria y la política económica general, y la presencia del ministro es precisamente el puente entre ambas. Sin esa participación, se debilitaría el diálogo institucional en un momento marcado por tensiones con el Gobierno de Gustavo Petro.
Germán Ávila, ministro de Hacienda.
Foto: Cortesía Asofondos
El trasfondo de la controversia está en la decisión del banco de aumentar las tasas de interés en 100 puntos básicos, medida que el Ejecutivo ha criticado duramente por considerar que frena el crecimiento económico. No obstante, Ocampo defendió que este tipo de decisiones responden al objetivo principal del emisor: controlar la inflación, especialmente en un contexto de presiones internas y externas.
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En ese marco, también se ha reavivado el debate sobre la independencia del banco central, luego de que el ministro Ávila sugiriera revisarla. Para Ocampo, esta propuesta sería un “pésimo precedente”, pues la autonomía del emisor es un pilar constitucional. Además, recordó que aunque el Gobierno nombra a los codirectores, estos no están obligados a seguir sus lineamientos, precisamente para garantizar decisiones técnicas y no políticas.
Así, el país enfrenta un episodio inédito que pone a prueba el equilibrio entre el Gobierno y el banco central.