El Box Blanco define a los finalistas de El Reto 3x en duelo extremo
En esta instancia ya no hay escudos colectivos ni relevos salvadores: cada participante depende exclusivamente de su coordinación, resistencia y capacidad de concentración.
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A un solo circuito de distancia de la gloria, la tercera temporada de El Reto 3x entra en su fase más decisiva. Cuatro cupos a la gran final y un premio de 30 millones de pesos están en juego en una jornada donde la estrategia pesa tanto como la fuerza física. El escenario: el imponente Box Blanco, una estructura en las alturas que exige precisión milimétrica y nervios de acero.
Los 12 competidores que lograron sobrevivir a las etapas previas dejan atrás las alianzas y el trabajo en equipo. En esta instancia ya no hay escudos colectivos ni relevos salvadores: cada participante depende exclusivamente de su coordinación, resistencia y capacidad de concentración. La prueba de Movimiento Extremo marca el punto de quiebre de la temporada y redefine por completo el rumbo de la competencia.
La dinámica cambia desde el primer momento. Laura y Juan, quienes dominaron la fase anterior de Estrés Extremo, llegan con una ventaja estratégica determinante. Su desempeño previo no solo les dio confianza, sino también poder de decisión. Ambos optaron por competir en los últimos turnos, una jugada calculada para analizar errores ajenos, estudiar tiempos y detectar puntos débiles antes de lanzarse al circuito.
Pero su ventaja no se limitó al orden de salida. También tuvieron la oportunidad de escoger a sus rivales, moviendo las fichas del tablero competitivo con frialdad. En el cuadro femenino, Laura decidió enfrentarse a Valentina y Darlyn, en un duelo que promete intensidad desde el arranque. En paralelo, Claudia y Luisa deberán medir fuerzas contra Madrid, conocida por muchos como “la reina del aire”, un apodo ganado por su destreza en pruebas de altura.
Madrid, ex desafiante, apuesta por una estrategia distinta. Mientras otros intercambian impresiones o intentan descifrar el recorrido en voz alta, ella guarda silencio. Prefiere visualizar mentalmente cada obstáculo, anticipar movimientos y reservar cualquier consejo que pueda beneficiar a sus adversarias. Para ella, la mente es tan decisiva como los músculos.
En la rama masculina, el panorama no es menos exigente. Juan asumirá el reto de medirse ante Marlon y Potro, dos competidores reconocidos por su potencia física. El último enfrentamiento reunirá a Kevin, Alejandro y Rapelo, este último con experiencia de bicampeón, lo que añade presión al resto del grupo. Rapelo ya advirtió que el Box Blanco no perdona errores y que la prueba llevará a todos al límite físico y mental.
La estructura del circuito obliga a mantener equilibrio, velocidad y precisión en cada tramo. Un resbalón puede costar segundos vitales; una duda, la eliminación. Solo dos hombres y dos mujeres lograrán superar la jornada y asegurar su pase directo a la final, reduciendo el grupo de aspirantes a su mínima expresión.
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La atmósfera es de máxima tensión. Los competidores saben que no habrá segundas oportunidades. El desgaste acumulado a lo largo de la temporada pesa, pero también alimenta el deseo de llegar hasta el final. Cada salto, cada agarre y cada paso en falso pueden definir el destino de meses de preparación.
Con el premio cada vez más cerca y la meta al alcance de la mano, la pregunta queda abierta: ¿quiénes lograrán dominar el aire, mantener la concentración y escribir su nombre en la final? El desenlace promete emociones al límite en un capítulo que redefinirá la historia de esta tercera temporada.