Actualizado: 28 de abr, 2016
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consumido por las llamadas.
El propietario del bus en el que murieron 33 menores en días pasados en Fundación, identificado como Alfredo Echea, afirmó que él vehículo no era de su propiedad porque lo había vendido a un señor de apellido Fontalvo, quien murió y dejó el aparato frente a su funeraria, que en todo caso, fue Jaime Gutiérrez el que lo usó sin su autorización.
Echa dijo además, que los únicos responsables son el conductor y el pastor que contrató el servicio, y que está “tratando de proteger a su familia” de las consecuencias de la irresponsabilidad de estas dos personas.