Cúcuta vuelve a respirar un poco más tranquila tras la caída de Los Piratas Amarillos, una banda que sembró el miedo usando una fachada tan común como peligrosa: el servicio de taxi.
Cuatro hombres fueron capturados, luego de casi un año de seguimiento, denuncias ciudadanas y labores encubiertas que destaparon una cadena de robos violentos, fríos y planeados al detalle.
Todo comenzó con una escena que parecía sacada de una película. Un ciudadano se lanzó de un taxi en movimiento en el barrio Aeropuerto para escapar de un atraco. Ese hecho permitió las primeras capturas en enero de 2025 y abrió la puerta a una investigación que hoy revela al menos 45 robos cometidos bajo la misma modalidad.
Las víctimas, en su mayoría estudiantes entre 18 y 23 años, eran contactadas por plataformas digitales, intimidadas con armas, llevadas al anillo vial y despojadas no solo de sus pertenencias, sino también de su dinero digital.
El coronel Fabio Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, dijo a Blu Radio que “sus víctimas eran jóvenes universitarios".
"Miren, un muchacho universitario ¿qué tienen? lo que le da el papá, y estos delincuentes les hurtaban todo. Les digo, en Cúcuta no se viene a delinquir, se viene a trabajar. Con la cabeza agachada, así es que tiene que estar la delincuencia”, dijo el oficial.
El operativo final se ejecutó en el barrio Chapinero. Allí cayeron cuatro de los integrantes y uno de ellos era Daniel Rodríguez, quien rompió en llanto al escuchar la lectura de sus derechos.
Esta personas se cubrió el rostro y entendió que el viaje había terminado. Junto a él, otros hombres con antecedentes por hurto, porte ilegal de armas y lesiones personales, además del señalado cabecilla, quien ya era conocido por un caso de maltrato animal ocurrido en 2023.
Actualmente todos están tras las rejas, a disposición de la justicia. La banda que se hacía pasar por conductores para cazar a sus víctimas quedó desarticulada.