El presidente Gustavo Petro y el senador Jota Pe Hernández no lograron un acuerdo de conciliación durante la diligencia adelantada este viernes ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
Tras más de dos horas de audiencia, el congresista aseguró que se ratificó en sus declaraciones y afirmó que no considera haber cometido ningún delito.
“No existió ningún tipo de conciliación porque le manifestamos a la Corte Suprema que aquí no existe ningún tipo de delito. El senador J.P. Hernández le ha solicitado a Estados Unidos que investigue. Allí se llevan a cabo dos investigaciones en contra del presidente y, pues, por esa razón yo no puedo conciliar. Me he ratificado en que sigo solicitando que se investigue; si se halla culpable al presidente, que responda ante la justicia. Me he ratificado, no he conciliado y esperemos que la Corte investigue”, afirmó.
El proceso fue impulsado por el abogado del mandatario, Alejandro Carranza, quien denunció ante la Corte a los congresistas Lina Garrido, Miguel Polo Polo y Jota Pe Hernández por los presuntos delitos de injuria y calumnia, instigación a la guerra y menoscabo a la soberanía nacional.
La denuncia se originó por publicaciones y comentarios realizados en redes sociales, en los que los congresistas habrían sugerido una intervención de Estados Unidos en Colombia tras la captura de Nicolás Maduro, además de mensajes en los que vinculaban al presidente Petro con supuestas actividades ilegales.
Según ambas partes, la diligencia tuvo un ambiente cordial. Sin embargo, no hubo acuerdo entre el mandatario y el senador. A la audiencia tampoco asistieron los congresistas Miguel Polo Polo ni Lina Garrido.