¿Es malo conducir siempre con el tanque en reserva, según expertos?
Tanto Ford como Toyota, como muchos otros fabricantes de carros, coinciden en que esta costumbre no ofrece ningún beneficio.
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Conducir con el tanque de gasolina casi vacío es una práctica común entre muchos conductores, especialmente cuando buscan ahorrar o posponer el paso por la estación de servicio.
Sin embargo, especialistas advierten que mantener el vehículo en reserva de manera constante podría tener efectos negativos sobre varios componentes del sistema de combustible y comprometer el rendimiento del motor.
Tanto Ford como Toyota, como muchos otros fabricantes de carros, coinciden en que esta costumbre no ofrece ningún beneficio y puede derivar en fallos mecánicos a largo plazo.
De acuerdo con explicaciones técnicas de Ford, la bomba de combustible está diseñada para operar en condiciones estables, con un nivel adecuado de gasolina que le permita succionar y enviar el carburante a los inyectores sin dificultad.
Por lo que, cuando el tanque se mantiene en reserva, este componente trabaja forzado, pues hay menos líquido disponible para ser aspirado.
Esa exigencia adicional provoca un sobrecalentamiento progresivo. En palabras del fabricante, “la refrigeración no es la ideal”, debido a que el combustible también cumple la función de mantener la bomba a una temperatura controlada.
Si el nivel es bajo y entra aire al sistema, se altera la mezcla y se reduce la eficiencia del proceso de combustión.
Otra consecuencia mencionada por Ford y Toyota tiene que ver con las impurezas que se acumulan en el fondo del tanque. Aunque los filtros de combustible retienen buena parte de los residuos sólidos, polvo y humedad, siempre existe el riesgo de que una parte de esas partículas llegue al sistema de inyección.
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Según Toyota, cuando eso ocurre, “los componentes sometidos a fricción pueden sufrir un desgaste prematuro” y es posible que se obstruya alguno de los inyectores, afectando el desempeño general del motor.
En casos más graves, esa contaminación podría derivar en reparaciones costosas o pérdida de potencia.
El ingreso de aire al sistema de alimentación es otro problema frecuente cuando se circula con el tanque vacío. El fabricante japonés advierte que la bomba no está diseñada para aspirar aire junto al combustible, pues esto genera tirones, fallos intermitentes y sobrecalentamiento.
Además, un depósito con muy poco carburante tiende a evaporarse con mayor facilidad, especialmente en vehículos a gasolina y en climas cálidos, lo que incrementa el consumo sin que el conductor lo perciba.
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Algunos conductores creen que mantener el tanque medio vacío reduce el peso del vehículo y, por tanto, el gasto en combustible. Sin embargo, Toyota aclara que esa idea es infundada.
Los mililitros adicionales de gasolina que representan un tanque lleno no generan una diferencia significativa en el consumo.
Por el contrario, un depósito lleno puede incluso mejorar la estabilidad del vehículo. “El peso en la parte trasera ayuda en maniobras evasivas o frenadas de emergencia”, precisa la marca.
Los especialistas de Ford sugieren que el nivel de gasolina no descienda por debajo de un cuarto del tanque, con el fin de mantener una correcta refrigeración de la bomba y evitar la entrada de aire o sedimentos.
Entre las recomendaciones generales destacan:
Por su parte, Toyota recomienda conducir con el depósito lleno o, al menos, por encima de la mitad, para asegurar un funcionamiento eficiente y prevenir daños en el sistema de inyección.