"El cabecilla del cartel de los soles ya no está en Miraflores”: Urruchurtu ve el fin del régimen
Pedro Urruchurtu afirma que la captura de Nicolás Maduro marcó un quiebre histórico y abrió un proceso irreversible hacia la liberación de Venezuela.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La captura de Nicolás Maduro sigue reconfigurando el tablero político venezolano y alimentando el debate sobre si el país entró, o no, en una verdadera transición. Este 4 de enero de 2026, en entrevista con Blu Radio, el activista Pedro Urruchurtu, cercano a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia, sostuvo que lo ocurrido representa un golpe directo al corazón del régimen.
Aunque advirtió que la liberación de Venezuela no se ha concretado, Urruchurtu fue enfático en que el escenario cambió de forma irreversible. Para la oposición, la salida de Maduro del poder no es un hecho aislado, sino el inicio de un proceso que abre una oportunidad inédita para la democracia.
Urruchurtu calificó la detención de Maduro y de su esposa como un “punto de inflexión importantísimo”. En su análisis, el 3 de enero marca un antes y un después: “El cabecilla del cartel de los soles ya no está en Miraflores”, una frase que, según dijo, resume la magnitud del golpe al régimen.
Para el activista, Venezuela ha estado “secuestrada por un cartel de la droga” y la captura de su líder era un paso necesario para iniciar el desmantelamiento de esa estructura. Sin embargo, reconoció que el chavismo no desaparece de un día para otro. “Esto es una estructura criminal con múltiples cabezas”, explicó, al señalar que el desafío ahora es avanzar en su desmonte total.
Consultado sobre por qué cayó Maduro pero no el gobierno, Urruchurtu afirmó que el régimen se mantiene por inercia y control represivo, aunque hoy luce debilitado y fracturado. “Estamos viendo choques internos, paranoia y desconfianza propios de las estructuras criminales”, señaló.
También destacó el papel de Estados Unidos, al que atribuyó un mensaje claro de presión. Según Urruchurtu, no se trata de entregar el poder a una heredera de Maduro, sino de imponer un ultimátum para facilitar una transición real. “Si no hay cooperación, esto va a avanzar con mucha más firmeza”, advirtió.
Desde el equipo opositor insisten en que cualquier transición sostenible debe partir del reconocimiento del resultado del 28 de julio de 2024 y de la liberación de los presos políticos. Para Urruchurtu, no hay margen para soluciones intermedias: “No hay transición sostenible si quienes destruyeron la democracia pretenden administrarla”.
Publicidad
Sobre el futuro inmediato, afirmó que el proceso ya es irreversible y que la ciudadanía respalda un cambio liderado por María Corina Machado y Edmundo González. “Venezuela ha comenzado un proceso de liberación”, concluyó, convencido de que el país entró en una etapa decisiva rumbo a la democracia.