El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, responsabilizó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por la muerte de una mujer durante un tiroteo ocurrido en el marco de una redada migratoria en Minnesota. El mandatario local afirmó que este tipo de operativos “están costando vidas” y lanzó un duro mensaje contra la presencia de la agencia federal en la ciudad.
Durante una rueda de prensa, Frey sostuvo que las acciones de ICE no contribuyen a la seguridad, sino que generan temor y desorden. A su juicio, las redadas están provocando la separación de familias, alimentando la desconfianza en las comunidades y, en este caso, derivando en la muerte de una persona que no era objetivo de ninguna investigación.
El alcalde, militante del Partido Demócrata, rechazó de manera tajante la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que aseguró que los agentes actuaron en defensa propia al disparar contra la mujer, de 37 años, durante una protesta contra el aumento de operativos migratorios en el estado. Frey calificó ese argumento como inaceptable y cuestionó el uso de la fuerza por parte de los oficiales.
Por su parte, el jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O’Hara, indicó que la víctima era una mujer blanca, ciudadana estadounidense, que no figuraba como objetivo de ningún operativo. Según explicó, la mujer se encontraba dentro de su vehículo y aparentemente bloqueaba la vía ante la presencia de los agentes, una situación que se ha repetido en distintas ciudades del país en medio de las protestas.
En la misma línea, la senadora por Minnesota Tina Smith señaló en redes sociales que, de acuerdo con la información preliminar, la mujer abatida era una ciudadana estadounidense. O’Hara subrayó que no existen indicios de que estuviera involucrada en alguna actividad ilegal ni que formara parte de una acción de aplicación de la ley.
Antes de las declaraciones del alcalde, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que la mujer había cometido un “acto de terrorismo doméstico” al conducir su vehículo hacia los agentes, lo que, según el DHS, justificó la respuesta armada. Frey, sin embargo, aseguró que se trató de una actuación imprudente de un agente que terminó con un desenlace fatal.
El incidente ocurrió mientras ICE desarrollaba un operativo en Mineápolis, la ciudad más grande de Minnesota. De acuerdo con el DHS, estas acciones han dejado más de 1.000 migrantes detenidos en el estado, incluidos ciudadanos de Ecuador, México y El Salvador, con más de 150 arrestos en una sola jornada, la cifra más alta registrada en lo que va del año.
El alcalde también cuestionó las declaraciones de funcionarios del DHS, como la subsecretaria Tricia McLaughlin, quien describió a la mujer como una persona violenta que habría usado su vehículo como un arma. Frey aseguró haber visto imágenes que contradicen esa versión y reiteró que no se trató de un caso de legítima defensa.
Finalmente, el mandatario local exigió la salida de ICE de la ciudad y recordó que Mineápolis ya ha sido escenario de episodios que marcaron al país, como la muerte de George Floyd en 2020, un hecho que desencadenó protestas masivas contra la violencia policial y el racismo en Estados Unidos.