Ocho meses después de los ataques yihadistas de París donde murieron 130 personas, Francia se sumió en un nuevo duelo nacional de tres días que culminará el lunes con un minuto de silencio al mediodía.
Aún en shock por la masacre perpetrada con un camión --la primera vez en Francia-- y atormentados por las imágenes atroces de personas aplastadas bajo las ruedas del vehículo, los supervivientes y los familiares de las víctimas buscaban el sábado información o apoyo psicológico en los hospitales de la ciudad.
"He llamado a todo el mundo; comisarías, hospitales y en Facebook, pero no encuentro a mi hijo. Hace casi 48 horas que busco. Mi mujer está muerta, ¿dónde está mi hijo?", preguntaba desesperado Tahar Mejri, de 39 años. Poco después, médicos le anunciaron la muerte del pequeño, tras contrastar muestras de ADN.
El sábado, el balance de la matanza seguía siendo de 84 muertos, entre ellos 10 niños. Pero esta cifra podría aumentar ya que 121 de los 300 heridos seguían hospitalizados el sábado.
Veintiséis personas seguían ingresadas en el servicio de reanimación y 16 cuerpos aún no han sido identificados.
Al menos 17 extranjeros murieron en el ataque, entre ellos tres alemanes, dos estadounidenses, tres tunecinos y tres argelinos.