La Confederación Nacional de Bomberos de Colombia emitió un pronunciamiento en el que, aunque respalda la asignación de $30.800 millones por parte del Gobierno nacional para atender la emergencia invernal, advierte inconsistencias en la forma en que se estarían destinando estos recursos.
Según el comunicado, publicado tras la Junta Nacional de Bomberos realizada el 20 de marzo, el desacuerdo no radica en la entrega del dinero, sino en su uso y en la falta de planeación técnica para atender las necesidades reales de las regiones afectadas.
De acuerdo con la Confederación, los recursos asignados bajo la figura de urgencia manifiesta deberían destinarse exclusivamente a la atención inmediata de la emergencia. Sin embargo, se habría planteado la compra de equipos que no estarían directamente relacionados con la temporada invernal, como herramientas forestales o equipos especializados para manejo de materiales peligrosos.
El gremio también señaló que la propuesta presentada durante la Junta carecía de estudios técnicos suficientes y no contaba con una estructuración adecuada. Además, cuestionó que el Comité Técnico encargado de estas decisiones no incluya representación amplia del sector bomberil, lo que, a su juicio, limita la toma de decisiones informadas.
A esto se suma la falta de concertación con los territorios. Según la Confederación, varios comandantes de cuerpos de bomberos en zonas afectadas aseguraron no haber sido consultados, e incluso desconocían tanto la asignación de los recursos como las decisiones sobre su uso.
Otro de los puntos críticos expuestos es la diferencia en la identificación de las zonas impactadas por la emergencia. Mientras en la Junta Nacional se reportaron 61 municipios afectados, la Confederación asegura haber identificado al menos 92, lo que evidencia una brecha de 31 municipios que, según advierten, podrían quedar por fuera de la atención.
Asimismo, denunciaron que un informe técnico previo, elaborado por la propia Confederación con diagnósticos detallados por región, no fue tenido en cuenta durante la discusión.
La postura del gremio, liderada por el capitán Harold Alzate, fue respaldada por la mayoría de los delegados y se fundamenta en la necesidad de garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos, planeación basada en necesidades reales y participación de los territorios.
La Confederación reiteró que continuará trabajando de manera articulada con el Gobierno, pero insistió en que las decisiones deben responder a criterios técnicos, legales y operativos que permitan una atención efectiva de la emergencia invernal en el país.