Cayó peligroso cabecilla del 'Tren del Llano' buscado por homicidio: tenía tres circulares rojas
Alias ‘El Virolo’, con tres circulares rojas de Interpol, fue retenido cuando llegó a Colombia para negociar el envío de armas a estructuras criminales.
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En Cartagena fue retenido el ciudadano venezolano Jorge David Fernández Fernández, conocido con el alias de ‘El Virolo’, señalado como uno de los principales cabecillas de la organización criminal ‘Tren del Llano’, con amplia operación en Venezuela y proyección delictiva hacia Colombia.
El hombre registraba tres notificaciones rojas vigentes de Interpol, emitidas por autoridades judiciales venezolanas, por los delitos de homicidio, extorsión y hurto agravado, lo que lo convertía en un objetivo prioritario para las agencias de seguridad regionales. Su ubicación y retención se dio en el marco de acciones contra estructuras criminales transnacionales que operan entre ambos países.
De acuerdo con información judicial y de inteligencia, ‘El Virolo’ no solo hacía parte de la cúpula del ‘Tren del Llano’, sino que lideraba una de sus facciones más violentas, con fuerte injerencia en el estado Zulia. Desde allí, habría articulado actividades criminales con capacidad de expansión hacia territorio colombiano, aprovechando corredores ilegales y redes de apoyo binacionales.
Las autoridades lo señalan de ejercer control directo sobre estructuras dedicadas a extorsión sistemática, secuestros, homicidios selectivos y hurtos agravados, actividades que habrían generado intimidación permanente, desplazamiento forzado de comunidades y graves afectaciones a comerciantes y empresarios.
Entre los hechos que se le atribuyen figura su presunta responsabilidad intelectual en múltiples asesinatos, incluido el de una funcionaria de la Policía de Investigaciones de Venezuela, además de otros ataques de alto impacto contra personas e infraestructura privada.
Las investigaciones también establecieron que Fernández Fernández habría ingresado recientemente a Colombia con un objetivo concreto: coordinar y negociar el envío de armas de fuego y material bélico a grupos delincuenciales organizados que operan en distintas regiones del país. Este movimiento habría buscado fortalecer estructuras criminales locales y ampliar su capacidad armada y de control territorial.