La llegada de la nueva ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, coincide con uno de los momentos más desafiantes para el sistema eléctrico colombiano. La posible llegada del Fenómeno de El Niño aumenta el riesgo de una menor disponibilidad de agua para generar energía en las hidroeléctricas, por lo que el país dependerá en mayor medida de las plantas termoeléctricas. Ante este panorama, el principal reto será garantizar que el sistema tenga la capacidad suficiente para responder sin afectar el servicio de los colombianos.
Desde la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones, Andesco, consideran que el nombramiento llega en un momento clave. Su presidente, Camilo Sánchez Ortega, destacó que la nueva ministra conoce el funcionamiento del sector y el trabajo que realiza XM, operador encargado de monitorear el sistema eléctrico y emitir alertas cuando existen riesgos para el suministro de energía. Según el dirigente gremial, esa experiencia permitirá una mejor coordinación con el Gobierno para tomar decisiones oportunas.
Uno de los problemas que más preocupa al sector es la situación financiera de las termoeléctricas. Aunque estas plantas solo funcionan con mayor intensidad cuando disminuye la generación de las hidroeléctricas, hoy representan cerca del 55 % de la energía firme del país, es decir, la capacidad de respaldo que garantiza el suministro cuando las condiciones climáticas son adversas.
Sin embargo, Andesco advierte que estas empresas enfrentan dificultades porque les adeudan más de 1,7 billones de pesos, recursos que necesitan para comprar combustibles y gas y mantener su operación.
A esto se suma que el consumo de energía ha crecido más rápido que la capacidad de generación disponible. Según el gremio, esa situación ha obligado al país a depender cada vez más del gas importado para producir electricidad, un combustible que resulta más costoso. De mantenerse esta tendencia durante el Fenómeno de El Niño, los costos de generación podrían aumentar y ejercer una mayor presión sobre todo el sistema eléctrico.
Otro de los retos será resolver la situación de Air-e, empresa que presta el servicio de energía en varios departamentos de la región Caribe. Andesco advirtió que la compañía atraviesa una crisis financiera porque no ha recibido los recursos suficientes para cumplir con sus obligaciones, especialmente con las termoeléctricas. Para el gremio, si no se encuentra una solución de fondo, esta situación podría seguir afectando la estabilidad del sector energético.
Además de garantizar recursos para las empresas, el gremio considera necesario que el Gobierno pague los subsidios pendientes, los compromisos relacionados con la opción tarifaria y asegure el dinero necesario para la compra de combustibles y gas. También plantea fortalecer la producción nacional de hidrocarburos, aumentar las reservas de gas y petróleo y recuperar la capacidad del país para depender menos de combustibles importados.
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Frente al futuro de la matriz energética, Andesco sostiene que el país necesita acelerar los proyectos de energía solar y eólica, pero sin dejar de fortalecer las plantas térmicas y las demás fuentes que hoy respaldan el sistema. El objetivo, según el gremio, es que Colombia cuente con una oferta de energía superior a la demanda, evitando que cualquier evento climático ponga en riesgo el suministro para hogares, empresas e industrias.
"Necesitamos disminuir la demanda, en este momento crítico, por lo menos entre un 5 % y un 7 % para que no tengamos esos apagones", afirmó Camilo Sánchez Ortega. El presidente de Andesco explicó que el ahorro de energía será una de las herramientas más importantes durante los meses de mayor riesgo y recordó que cada hogar puede contribuir reduciendo el consumo para aliviar la presión sobre el sistema eléctrico nacional.
Finalmente, Andesco reiteró su disposición para trabajar de manera conjunta con la nueva ministra y las demás entidades del Gobierno. El gremio confía en que las decisiones técnicas, la estabilidad en las reglas del sector y una respuesta rápida frente a los problemas financieros permitirán enfrentar el Fenómeno de El Niño, disminuir el riesgo de racionamientos y garantizar un servicio de energía confiable para los colombianos.