Esperando solución, mil migrantes viven en una bodega comiendo una vez al día
Cada vez es más crítica la situación de los migrantes que esperan que se reabra la frontera en Panamá para poder seguir su camino hacia EEUU.
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Monseñor Hugo Torres, obispo de la Diócesis de Apartadó, en el departamento de Antioquia, detalló la crisis que se está viviendo luego de que el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ordenara el cierre de la frontera con Colombia para migrantes indocumentados.
“Tenemos una población de unos 1.100 migrantes que están viviendo en un depósito en Turbo y tratando de sobrevivir ahí porque los migrantes casi todos son cubanos y tienen la esperanza de que el Gobierno se compadezca de ellos y actúe buscando un país tercero que los reciba”, explicó monseñor Torres.
Dijo que los migrantes no se atreven a cruzar la frontera “por todas las circunstancias adversas, por eso hacen alguna especie de presión”.
Sin embargo, dijo que la situación es deplorable “porque con tanta gente ahí hacinada ahora escasean los recursos, tanto que ahora están con una sola comida diaria.
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Finalmente, contó que la Cancillería ya respondió que agotó todas las mediaciones de países vecinos para ver si se daba alguna forma de salida, pero que fue imposible.
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“La única solución que se considera viable es volverlos a su país de origen que es Cuba pero ellos se niegan a volver”, finalizó.