Una fuerte advertencia lanzó la Fábrica de Licores de Antioquia frente a los efectos que traería el nuevo decreto del Gobierno nacional sobre el sector licorero y las finanzas regionales. La empresa aseguró que la medida pone en riesgo recursos que hoy sostienen programas clave en los departamentos y que provienen del impuesto al consumo y de las utilidades de la industria legal.
De acuerdo con la FLA, durante 2025 fueron transferidos más de 800 mil millones de pesos al departamento de Antioquia y cerca de 500 mil millones adicionales a otras regiones del país. Para el próximo año, la licorera proyecta un crecimiento del 5 %, lo que permitiría incrementar esos aportes. No obstante, el decreto habilitaría al Gobierno nacional para apropiarse de los excedentes del impuesto al consumo, una bolsa que supera los 720 mil millones de pesos y que dejaría de llegar directamente a los territorios.
El cambio ya tendría un impacto inmediato para los ciudadanos. En el caso del Aguardiente Antioqueño de 750 mililitros, los impuestos pasarán de 17.500 a 33.000 pesos, lo que representa un incremento cercano al 50 % en el precio final. Para el Ron Medellín, el alza sería del 48 %. A esto se suma el aumento del IVA por botella, que subiría de 900 a 3.700 pesos, encareciendo aún más el producto legal.
Desde la Fábrica de Licores de Antioquia también alertan por las consecuencias en materia de salud pública. Actualmente, entre el 30 % y el 35 % del licor que se consume en Colombia es adulterado, y el aumento de precios podría disparar aún más esta problemática, fortaleciendo las redes ilegales y la delincuencia organizada en el país.
La Fábrica de Licores de Antioquia señaló que el decreto de emergencia económica expedido por el Gobierno nacional podría afectar de manera directa los recursos destinados a la salud y la educación de los colombianos, al impactar la autonomía fiscal de los departamentos y sus finanzas.