El abogado Jorge Iván Cuervo, designado como nuevo ministro de Justicia, afirmó que su llegada al gabinete se basa en la confianza y en su trayectoria académica, no en afinidades políticas. En entrevista con Mañanas Blu,con Néstor Morales, Cuerco aclaró versiones sobre su carrera profesional y reveló detalles de su conversación con el presidente Gustavo Petro, en la que discutieron su independencia de criterio frente a temas sensibles como la emergencia económica y la propuesta de una Asamblea Constituyente.
“Aclaro que nunca he sido magistrado auxiliar de la Corte Constitucional. Trabajé en el Ministerio de Justicia, en la Procuraduría General y en la Consejería Presidencial de Derechos Humanos”, precisó Cuervo al inicio de la entrevista.
El abogado, egresado de la Universidad Externado de Colombia, llega al Ministerio en un momento decisivo para el Ejecutivo, cuando restan pocos meses de mandato y varias reformas estructurales, entre ellas la de justicia, han quedado inconclusas.
“Una cosa son mis opiniones y otra mi rol como ministro”
Uno de los temas que generó expectativa fue la postura de Cuervo sobre la emergencia económica declarada por el Gobierno y posteriormente declarada inconstitucional por la Corte. El ministro designado explicó que su conversación con el presidente Petro incluyó una aclaración sobre sus posiciones previas, publicadas en columnas y redes sociales.
“Le dije al presidente que yo he tenido posturas críticas en distintos temas, y él lo entendió perfectamente. Me dijo que eso hacía parte del ejercicio de mi libertad de expresión y que ahora entrábamos en otro escenario”, contó Cuervo.
Añadió que, aunque mantiene su criterio jurídico, su papel como ministro implica tramitar las discrepancias “usando los mecanismos que establece la Constitución”. En sus palabras: “Las diferencias con los fallos judiciales deben tramitarse acatándolos y recurriendo a los recursos jurídicos”.
Con esta posición, el nuevo titular de Justicia busca marcar distancia entre su labor académica —de análisis y crítica— y su nuevo rol como funcionario público, guiado por el respeto institucional a las decisiones de los altos tribunales.
El documento programático y la visión de largo plazo
Durante la entrevista, Cuervo también se refirió a un documento de su autoría titulado Ideas sobre una plataforma programática para la administración de justicia, el cual entregó directamente al presidente Petro. Aunque reconoce que no será posible desarrollar completamente este plan en los seis meses que restan de gobierno, su meta es proyectar bases técnicas para el futuro del sistema judicial.
“Los temas de justicia no son de un solo gobierno; deben proyectarse a diez años. Vamos a dejar unos lineamientos técnicos y convocar nuevamente la comisión de reforma que inició el ministro Osuna”, aseguró.
El ministro subrayó que trabajará junto al Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la Unidad de Seguridad y Justicia para construir documentos que sirvan al próximo gobierno. “Más acceso, menos congestión y mayor celeridad: esos son los consensos básicos que debemos consolidar”, señaló.
Distancia frente a la Constituyente
Otro tema central de la entrevista fue la posible Asamblea Constituyente impulsada por el Gobierno. Cuervo indicó que ese asunto no formó parte de su primera conversación con Petro y considera que el Ministerio de Justicia no debería tener protagonismo en un proceso político de esa naturaleza.
“Ese es un tema del ámbito del presidente y del Ministerio del Interior. No creo que el Ministerio de Justicia deba ser protagónico en ese proceso”, afirmó. Su postura marca una diferencia en la forma de asumir los debates constitucionales, centrada en la técnica jurídica y no en el activismo político.
Entre la docencia y el servicio público
A pesar de su nombramiento, Cuervo ratificó su compromiso con la docencia universitaria, su gran pasión. “Soy exigente, riguroso, pero justo, como debe ser. No voy a dejar de dictar mi clase de políticas públicas los martes en la Universidad Externado”, comentó con humor.
El presidente Petro, dijo, le permitió continuar con su labor académica: “No hay ningún problema en eso. No soy el primero ni el único ministro que dicta clase”.