De hecho, esta semana se anunció que el Ministerio del Posconflicto contará con recursos inmediatos de 470 millones de dólares para destinarlos a la reparación inmediata de las víctimas del conflicto.
Pero a pesar de que queda el tramo final de las negociaciones, lo más difícil está por venir.
Uno de los aspectos clave será la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz, que tiene como propósito juzgar los hechos del conflicto y establecer penas para los máximos responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad que en ningún caso serán en una cárcel.
El ministro de Justicia, Yesid Reyes, aseguró que se creará un tribunal con cinco salas para tomar las decisiones.
Entre tanto, el procurador y el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, advirtieron que el tribunal no puede terminar equiparando a las Farc con las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, el Gobierno advirtió que eso no va a ocurrir. Se espera que después de que se firme la paz, las Farc dejen las armas 60 días después de la firma del documento. Se están definiendo al menos siete zonas, en varias regiones del país, donde se concentrarán los guerrilleros que se sometan al proceso de paz para su desmovilización e inclusión en la vida civil. Todo esto ocurrirá únicamente si los colombianos aceptan el proceso en las urnas, a través inicialmente de un referendo que se llevaría a cabo a mediados de este año.
El presidente Juan Manuel Santos se trataría de una única consulta para que los ciudadanos le den el visto bueno al proceso.
En simultánea el Congreso ha venido discutiendo el acto legislativo para la paz, con el cual se crea todo el marco normativo para poner en marcha las reformas que se requieran para poner en práctica los acuerdos que se alcanzaron en La Habana en materia de tierras y desarrollo agrícola, de participación en política, de solución al tema de las drogas ilícitas, de reparación a las víctimas y las condiciones para ponerle fin al conflicto.
Este acto legislativo ya fue aprobado en 4 debates y le restan otros 4 para ponerlo en marcha. Las nuevas discusiones se darán en el mes de marzo, cuando el Congreso reinicie labores.
Se dice que en caso de que el acuerdo de paz con las Farc sea una realidad, el papa Francisco y el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, tienen ya los tiquetes comprados para acompañar este momento histórico, que sin duda se convertirá en la noticia del año en Colombia.