Lo que no se vio de la auditoría de la Contraloría sobre Hidroituango
La Contraloría revisó un informe reservado que fue enviado al Banco Interamericano de Desarrollo para autorizar 2 millones de dólares.
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La auditoría de la Contraloría sobre Hidroituango fue de más de 400 páginas por lo que hubo cosas que inicialmente no se vieron.
Vea también: "Hidroituango tendrá un sobrecosto de $1,5 billones por emergencia
Hay algo que no se puede obviar, la Contraloría habla de un informe llamado “diligencia debida” que tenía que enviar EPM al Banco Interamericano de Desarrollo para que este autorizara un crédito de 2 millones de dólares que era ineludible para terminar el proyecto y empezar operación en noviembre de este año.
EPM contrató el informe y le hizo algunas observaciones. Lo envió en noviembre de 2015 y el BID finalmente autorizó el préstamo un año después en noviembre de 2016. Sin embargo, la Contraloría no se explica cómo se autorizó el dinero porque el informe era contundente.
Este es uno de los apartados del informe del ente de control:
“Como lo señala el informe de diligencia debida, los cálculos realizados son insuficientes en cuanto a la magnitud de la amenaza resultante, aún para el análisis del único derrumbe teorizado a gran distancia de la presa; no se menciona la energía de la onda de llegada a la presa, ni el daño que dicha energía pueda causar a las compuertas o a la misma estructura de la presa ni la posibilidad de que la gran velocidad de aproximación permita que la onda supere la altura de la presa y origine una falla parcial o total de la misma; tampoco se calcula el impacto de la ola hacia aguas arriba del sitio del derrumbe, cuando en realidad las ondas viajarían en ambas direcciones. Hoy día sabemos que los derrumbes pueden ocurrir muy cerca de la presa y no se consideró́ nunca esa posibilidad”.
Para la aprobación del crédito, el BID debía avalar el informe que tiene carácter reservado.
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La Contraloría aseguró que en el análisis que contrató EPM no hubo informes del diseño final de detalle para poner a consideración de los expertos.
“No son informes detallados que puedan ser revisados con la exhaustividad necesaria, principalmente en lo que se refiere a la estabilidad del cuerpo de presa”, señala el documento enviado al BID.
También se reseña que los ejecutores del proyecto argumentaron que no era necesario hacer modelos 3D para el caso de una emergencia, aunque el evaluador del informe de diligencia debida sí los recomendó por la altura de la presa. Una vez en Hidroituango comenzó la crisis, los modelos los terminó haciendo el Ideam.
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Llamamos a los directivos de EPM quienes aseguraron que el informe fue enviado y el crédito está vigente con 4 años de desembolso y 12 años de plazo para pagarse. La Contraloría ya no puede investigar los temas internacionales, pero fuentes del ente de control afirmaron que dudan que ese informe fue en efecto el que recibió y evaluó el BID.