El asesinato del periodista Cristian Herrera, ocurrido en la tarde de este sábado 6 de junio en el barrio Quinta Oriental, de la capital de Norte de Santander, despertó el rechazo de diversos sectores del país.
Uno de ellos es la Defensoría del Pueblo, que rechazó este hecho y expresó su solidaridad con la familia de Cristian Herrera, sus colegas y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), organización de la que era corresponsal en Norte de Santander e integrante de su junta directiva.
La Defensoría destacó que Cristian dedicó su trabajo a investigar temas relacionados con corrupción, crimen organizado, impunidad y la situación de orden público en el Catatumbo. Según la entidad, su labor permitió visibilizar problemáticas que afectan a las comunidades y garantizar el derecho de los ciudadanos a estar informados.
Asimismo, señaló que, aunque el periodista contaba con medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), estas no lograron evitar el ataque que acabó con su vida.
Además, recordó que este caso se suma al asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, ocurrido el mes pasado en Briceño, Antioquia.
Por ello, desde la Defensoría hicieron un llamado urgente a la Fiscalía para avanzar con celeridad en la investigación, identificar a los responsables y establecer si el crimen está relacionado con el ejercicio periodístico de Herrera y los temas que cubría en Norte de Santander y el Catatumbo.
La entidad advirtió que el asesinato de periodistas constituye una de las formas más graves de censura, genera temor, promueve la autocensura y afecta el derecho de las comunidades a recibir información. Por ello, insistió en que el Estado debe garantizar condiciones de seguridad para quienes ejercen esta labor en el país.