La escuela se llama Swat, es una escuela de vigilancia, es una casa de ladrillo amplia y de aproximadamente 300 metros cuadrados.
Para ingresar, primero hay que pasar dos retenes: en el primero, con lista en mano, dos policías armados revisan y corroboran que quienes van a entrar si vivan en este lugar y si van con un acompañante este debe quedar registrado, no pueden entrar carros no autorizados.
En el segundo retén, hacen una requisa y a la persona que no vive allí le quitan incluso el celular o cualquier aparato en el que se pueda hacer un registro. Todo esto se ha convertido en un problema, una molestia para los habitantes de esta vereda pues dicen que no les están respetando sus derechos.
Carlos Ocampo, habitante del sector, dice que no se sienten seguros.
"No avisan que van a traer a esa gente y es incómodo, porque a cada rato requíselo a uno y uno ya no se siente bien donde vive. Uno se siente mal porque los hijos de uno estudiando ahí, donde ya hubo disparos, no hay seguridad", dice.
Norida Campos reclama que ni siquiera les hicieron una consulta para traer a los guerrilleros o les contaron lo que estaba sucediendo. Lo preocupante es que a dos metros de la zona de entrenamiento hay una escuela. El Colegio Técnico Industrial, dice, que no hay seguridad para los niños y sus hijos.
"Pues obviamente a la vereda como tal le hicieron una consulta, ni al presidente de la junta ni al alcalde del municipio, y pues el gobierno debería destinar otras zonas menos al lado de una escuela que está solo a dos metros de esta zona de entrenamiento", manifiesta.
Aunque para algunos habitantes es positivo que los exguerrilleros dejen de matar o robar, sí critican que ellos como habitantes tengan que sufrir algunas consecuencias, por ejemplo el transporte público que antes llegaba aquí a la vereda ahora solo llega a la vía principal, son casi 5 kilómetros lo que ahora deben caminar para movilizarse.
"Estamos indignados porque les van a dar armamento, van a tener armas, en Facatativá siendo una zona de flora, podrían darles otros trabajos, está bien que hagan parte de nosotros pero no de esa manera", asegura.
Pudimos hablar con el secretario de Gobierno del municipio, Diego Zuleta, quien dijo que pasará una solicitud al ministerio del interior para que estás condiciones cambien.
"Le estamos solicitando al Ministerio del Interior cuáles son las actividades que se están realizando en esta vereda. Exigiremos puesto de control suficientes para brindarle a esta comunidad tranquilidad que se ha visto deteriorada, dice.
La información adicional que pudimos obtener es que en aproximadamente seis meses llegará un nuevo grupo que se unirá al proceso de selección aquí en Facatativá.