Se tensó la relación entre el presidente Gustavo Petro y la Unión Sindical Obrera (USO), luego de que el sindicato pidiera la salida de Ricardo Roa de la presidencia de Ecopetrol argumentando que afecta a la reputación de la empresa y advirtiendo su disposición de irse a paro.
El sindicato sostiene que la imagen de Ricardo Roa se ha visto afectada por las dudas sobre la compra y adecuación de un apartamento de su propiedad, la imputación de la Fiscalía por presunto tráfico de influencias y los señalamientos por presuntamente sobrepasar los topes de financiación de la campaña Petro presidente cuando era el gerente.
Aunque la USO respaldó a Petro en su llegada a la Casa de Nariño, la reciente solicitud del sindicato parece haber fracturado la relación. El mandatario reaccionó a través de su cuenta de X y aseguró que la organización estaría coincidiendo con sectores del uribismo.
“La USO puede moverse y está en su derecho, pero no me parece bien una alianza entre el movimiento obrero y su organización convertida en empresa de tercerización y el uribismo que se juntan ahora para lo mismo”, escribió.
Petro también insistió en la necesidad de que Ecopetrol avance hacia energías limpias, argumentando que el contexto internacional de la guerra de Iran con Israel y Estados Unidos podría afectar el precio del petróleo. En medio de la controversia, defendió la permanencia de Roa en el cargo, pese a los procesos legales en su contra y a la presión del sindicato.
“Los gustos sexuales de Roa son de su criterio, si metió las manos es de la justicia. Este no es el momento de quiebres gerenciales, hay que cumplir el programa hasta el último día y estar vigilantes del cuidado del dinero”, señaló.
Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien fue expresidente de la USO, respaldó la postura del mandatario y cuestionó la posición del sindicato.
“A veces uno sabe de qué lado estar, simplemente viendo quiénes están al otro lado”, escribió en su cuenta de X.