Aunque Rodríguez hizo graves denuncias sobre una presunta red de funcionarios que buscaría saquear la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, además de supuestas extorsiones, disputas de poder y amenazas, el mandatario solo se refirió a un punto: los señalamientos sobre su presunta relación con Juliana Guerrero, a quien Rodríguez señaló como la persona que realmente tendría poder en la Casa de Nariño.
En entrevista con Blu Radio, le preguntaron por la relación entre Petro y Guerrero. Su respuesta fue: “Dios mío, no quiero hablar de eso, no quiero”.
Frente a esto, Petro escribió en su cuenta de X: “En entrevistas a funcionarios públicos del Gobierno, periodistas han sugerido relaciones sentimentales mías con personas mencionadas. No hablo de mi vida sentimental por decisión libre. Si el poder se mete en la intimidad, se muere la libertad humana”.
El presidente concluyó negando tener o haber tenido una relación sentimental con cualquiera de las personas mencionadas por Rodríguez.
El escándalo también incluye denuncias de amenazas contra la funcionaria. Según dijo, teme por su vida por presiones que habría recibido de una persona que trabajaba en el Fondo de Adaptación, quien le mencionó en varias ocasiones cuando la amenazaba a Guerrero y a Carlos Carrillo.
Rodríguez aseguró que sus problemas comenzaron cuando se opuso al nombramiento de Guerrero como viceministra de Juventudes en Ministerio de Igualdad y Equidad. Según su versión, aunque no cumplía los requisitos, la designación avanzó aún con conocimiento de que los títulos presentados eran presuntamente falsos.
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Sobre Carrillo, Rodríguez afirmó que estaría interesado en el “botín” de la UNGRD, que superaría un billón de pesos. La Fiscalía General de la Nación citó a la directora del Fondo para ampliar su denuncia radicada el miércoles contra ambos funcionarios.