El caso de Sara Sofía Galván estremeció a Colombia en enero de 2021, cuando la desaparición de la niña de dos años en el sur de Bogotá desató una intensa búsqueda que, hasta hoy, no ha permitido encontrar su cuerpo. La menor fue vista por última vez en la vivienda donde vivía su madre, Carolina Galván, y Nilson Díaz, pareja sentimental de la mujer en ese momento. Meses después, la justicia condenó a Galván a 42 años y seis meses de prisión por su responsabilidad en los hechos, mientras las preguntas sobre el destino de la niña siguen sin respuesta.Desde la cárcel El Buen Pastor, Carolina Galván volvió a referirse al caso en una entrevista concedida al pódcast 'Más allá del silencio'. Allí, además de hablar sobre lo ocurrido con su hija, respondió a las declaraciones de la influencer Daneidy Barrera Rojas, conocida como 'Epa Colombia', quien aseguró que Galván le habría confesado detalles del crimen mientras compartían reclusión.La respuesta de la mujer fue directa. “Eso fue puras mentiras”, afirmó.Las declaraciones de Epa Colombia, conocidas a través de una entrevista en Semana, generaron controversia luego de que la influencer asegurara que coincidió con Galván en el mismo pabellón del centro penitenciario. Según dijo, la madre de Sara Sofía le habría dado versiones sobre la muerte de la menor e incluso insinuó que el cuerpo fue abandonado en un río, dentro de un costal.Sin embargo, Carolina Galván niega categóricamente esa versión. “Estábamos en el mismo pasillo, en el mismo patio. Ella vivía en la celda de al lado con otra compañera, y yo vivía con otra compañera. Pero yo en ningún momento le manifesté eso a ella”, explicó.Según su relato, apenas conocía a la influencer y nunca existió una relación cercana que permitiera una conversación de ese nivel de confidencia. “Ni la conocía para manifestarle algo así. Como le dije a ella, muéstreme la prueba de que yo le dije eso, pero nunca mostró nada”, aseguró.Galván también sostuvo que las declaraciones de la influencer tuvieron consecuencias dentro del penal, aumentando el riesgo para su integridad. Explicó que, tras la difusión de esas afirmaciones, se sintió más expuesta y vulnerable frente a otras internas. “Llegaron muchos periodistas a buscarme, pero yo no di entrevistas porque no quería poner mi vida en riesgo”, relató.Incluso, afirmó que las autoridades penitenciarias tuvieron que intervenir ante situaciones que ponían en peligro su seguridad.Carolina Galván también cuestionó que Epa Colombia hablara públicamente sobre ella sin su consentimiento. Según afirmó, nunca autorizó que la influencer diera declaraciones sobre su caso ni que hablara en su nombre.“Si yo quiero hablar por medio de comunicación, lo puedo hacer perfectamente. No necesito que otra persona lo haga por mí”, señaló.Pese a la gravedad de las afirmaciones, Galván explicó que no interpuso ninguna acción judicial contra la influencer. Según dijo, su prioridad era evitar represalias dentro del centro penitenciario. “No la demandé porque lo más importante era que mi vida no corriera peligro”, afirmó.A más de cinco años de la desaparición de Sara Sofía, el caso sigue marcado por versiones contradictorias, declaraciones cruzadas y un vacío que no ha podido llenarse: el paradero de la niña. Mientras tanto, desde prisión, su madre insiste en rechazar las versiones que, según ella, no corresponden a la verdad.
Con ojos azules, cabello claro y, según su madre, una mirada que “enamoraba a cualquiera que la conociera” Sara Sofía Galván nació el 30 de marzo de 2019. Hoy tendría siete años. Pero su nombre permanece en expedientes judiciales, en archivos de noticias y en la memoria de un país que todavía se pregunta dónde está su cuerpo.Cinco años después de su desaparición, Carolina Galván, su madre, habló desde la cárcel en el pódcast 'Más allá del silencio'. Su voz, entrecortada por momentos, reconstruye fragmentos de una historia atravesada por el miedo, la pobreza y el silencio.“Nunca tuve una madre. Así me tocó crecer”, dice al explicar su propia infancia en Puerto Berrío, Antioquia. Llegó a Bogotá siendo adolescente, huyendo de la violencia y buscando sobrevivir. A los 18 años quedó embarazada de Sara Sofía. A pesar de las dificultades y de las recomendaciones de darla en adopción, asegura que decidió criarla. “Ese era mi sueño, sacarla adelante”.Pero el contexto que rodeaba a Carolina era frágil. Dependía de otras personas para sobrevivir, atravesó episodios de indigencia y terminó viviendo con Nilson Díaz, un hombre que, según su relato, pronto comenzó a controlarla. Habla de amenazas, de un arma, de la obligación de entregarle dinero y de un miedo constante que —asegura— terminó paralizándola.El 27 de enero de 2021, ese miedo se convertiría en el centro de todo. Ese día, Carolina salió de la vivienda donde vivía con Díaz. Antes de irse, dice, bañó a Sara Sofía, la dejó alimentada y acostada. Cuando regresó, la niña estaba en la cama.“No despertaba”, recuerda. Al principio pensó que dormía. La llamó. La movió. Nada. “Yo no entendía qué estaba pasando”, dice. Nilson, según su versión, le dijo que la niña había muerto de “pena moral”, una expresión que ella asegura no comprendió en ese momento.Quiso salir, pedir ayuda, buscar a alguien. Pero dice que no la dejaron. “El miedo me manipuló completamente. No podía hablar, no podía reaccionar”, afirma.Las horas siguientes son un vacío lleno de contradicciones, silencios y decisiones que hoy pesan más que cualquier condena. Carolina dice que incluso fue a la iglesia, obligada, mientras su hija permanecía en la casa, inmóvil. “Yo quería pedir ayuda, pero no me salían las palabras. Solo lloraba”.Cuando regresó, la niña ya no estaba. Fue entonces cuando, según su relato, comenzó a insistir. A preguntar. A exigir respuestas. Nilson primero evitó hablar. Después, le dio una frase que hasta hoy sigue siendo una herida abierta.“Me dijo que la había tirado en un caño”. Pero Carolina asegura que nunca vio el cuerpo. Nunca supo dónde la dejó. Nunca pudo confirmar qué ocurrió realmente.“El cuerpo no aparece porque él se la llevó. Él sabe qué hizo”, sostiene. La versión de Nilson Díaz es distinta. Ante las autoridades, la señaló a ella como responsable de la muerte. Dijo que la niña sufrió un golpe después de un castigo. Que todo ocurrió dentro de la vivienda.Carolina lo niega. “Eso es mentira. Él utilizó a sus hijos para declarar en mi contra”, afirma. Reconoce, sin embargo, que cometió errores. Que no denunció. Que se quedó en silencio. Que tuvo miedo.Durante meses, las autoridades buscaron el cuerpo en canales de agua, caños y zonas cercanas al lugar donde vivía la menor. Nunca lo encontraron.Hoy, desde una celda, Carolina reconstruye su historia como si intentara ordenar los fragmentos de una pesadilla que todavía no termina. “No sé qué pasó realmente”, dice.El cuerpo de Sara Sofía sigue sin aparecer. Y en esa ausencia, permanece la pregunta que nadie ha podido responder.
El estremecedor caso de Sara Sofía Galván, la niña de dos años desaparecida en enero de 2021, vuelve a ser tema de conversación tras las impactantes declaraciones de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia. Durante una entrevista con la revista Semana desde la cárcel El Buen Pastor en Bogotá, Barrera reveló detalles perturbadores sobre la desaparición de la menor, información que habría escuchado directamente de Carolina Galván Cuesta, madre de la niña y condenada a 42 años de prisión junto a su pareja Nilson Bladimir Díaz Valenzuela.El caso que conmocionó a Colombia comenzó el 15 de enero de 2021, cuando Sara Sofía fue vista por última vez tras ser recogida por su madre del hogar de su tía, Xiomara Galván, en el barrio Roma de la localidad de Kennedy, Bogotá. A pesar de las intensas labores de búsqueda, el paradero de la niña sigue siendo un misterio hasta la fecha.En la entrevista, Epa Colombia confesó estar profundamente afectada por la convivencia con Carolina Galván en prisión. “Estoy viviendo al lado de la del caso de Sara Sofía, con Carolina. Escuchar lo que pasó me duele demasiado, porque tengo una niña pequeña y no puedo entender cómo alguien puede hacerle algo así a su propia hija”, expresó conmovida Barrera.Según el testimonio de Barrera, Carolina Galván habría admitido en conversaciones privadas que la niña no está con vida. Esta declaración reforzó las sospechas sobre el trágico destino de Sara Sofía y la crueldad de los hechos.Además, Barrera describió la aparente falta de remordimiento de Galván y otras internas involucradas en crímenes similares. “Las veo tan normales, como si no hubieran hecho nada. Es muy duro, porque mientras yo sufro y lloro, ellas parecen no sentir nada”, relató.Por su parte, Nilson Díaz también ha dado múltiples versiones contradictorias sobre lo ocurrido. En sus declaraciones iniciales en 2021, afirmó que, por petición de Carolina Galván, arrojó el cuerpo sin vida de la niña al río Tunjuelito, en la localidad de Bosa, Bogotá. Sin embargo, esta versión nunca fue confirmada y la desaparición de la pequeña continúa sin resolverse.Este nuevo testimonio reaviva el dolor y la indignación en el país, mientras la búsqueda de justicia para Sara Sofía Galván sigue siendo una prioridad para las autoridades y la sociedad colombiana.
En enero de 2021, cuando apenas tenía dos años, la pequeña Sara Sofía desapareció en Bogotá y una de las principales sospechosas fue su mamá, Carolina Galván, quien actualmente está en prisión; fue condenada a 42 años en la cárcel El Buen Pastor, así como su pareja en ese momento, Nilson Díaz.En diálogo con Los Informantes de Caracol Televisión, Carolina Galván siguió defendiendo su inocencia y aseguró que quien debe responder y explicar qué pasó realmente con Sara Sofía es Díaz. Recalcó que lo que ocurrió “no fue culpa” de ella, entregó una nueva versión y dijo que no se acuerda si la niña respiraba cuando la encontró en una cama.“Quería desahogarme, demostrarles que lo que ocurrió no fue por culpa mía. La culpa que yo tuve no fue porque yo quise ni porque lo haya permitido; no estaba en condición de defenderla porque mi vida también corría peligro (…) Yo a esa niña la adoro aunque no haya deseado o planeado tenerla. Yo la quería”, puntualizó.“¿Qué gano yo con desaparecerla?”, se preguntó Galván al tratar de explicar su relación con la menor, de la que, hasta ahora, no se conoce su paradero o lo que pasó desde que se reportó como perdida. Fueron muchas las versiones e hipótesis, lo que genera aún más dudas sobre los hechos.En su versión, Galván confesó que un día llegó a la casa, después de trabajar, y encontró a la niña inmóvil sobre una cama. Contó que no despertaba o, “al parecer, estaba dopada”. Insistió en que cuando la vio, la tocó, la intentó mover, pero nunca despertó y “parecía en estado de coma”.Sorprende que, según dijo, Sara Sofía duró así casi tres días hasta que “él la cogió y se la llevó”. A la pregunta de por qué no denunció en ese instante o por qué no salió de esa casa, respondió que no podía porque Nilson Díaz la tenía “bajo candado”.Sobre ese día mencionó no recordar bien las cosas porque estaba dopada o por el mismo pánico que sintió. Sin embargo, aseveró que probablemente Díaz abusó de su pequeña hija y por eso “la desapareció”. Insistió en que después de eso la buscó, pero nunca la encontró.“Dijo que la tiró en el caño, yo fui y miré y no apareció. Miré por los bordes por si la había dejado ahí, pero nunca apareció la niña (…) El man la violó y por eso la desapareció; yo la miré y no tenía absolutamente nada, miré su ropita a ver si tenía sangre y no (…) Estoy segura que él sabe qué pasó con la niña”, describió sobre los hechos.La historia de Carolina GalvánSobre su historia, relató que su mamá la abandonó cuando era una niña, a los 8 años y, por eso nunca logró desarrollar un vínculo con su hija Sara Sofía. Esos traumas que dice que sufrió en la infancia hicieron que, más adelante, tuviera problemas cognitivos demás.“Por todas las dificultades, crecer sin mi mamá, violaciones y las cosas tan horribles que me hacían, hicieron que yo me llenara de vacíos y buscaba aprobación de la gente porque mi familia nunca me quiso escuchar”, narró Galván.¿Cómo conoció a Nilson Díaz?Carolina Galván recordó que conoció a Nilson Díaz cuando tuvo que irse de su casa a buscar trabajo. Un día, en un parque, él la abordó y la convenció de irse juntos para que, supuestamente, lo ayudará con el cuidado de sus hijos, pero la realidad era que la quería usar para prostitución, de acuerdo con su relato.En ese momento, Sara Sofía vivía con una hermana de Galván y quiso visitarla, se la llevó y ahí, mencionó, se dio cuenta que “Nilson era una verdadera porquería”.
Este viernes, 22 de marzo, una jueza especializada de Bogotá condenó a Carolina Galván Cuesta y a Nilson Bladimir Díaz Valenzuela a 42 años y 6 meses de cárcel por la desaparición de Sara Sofía Galván, una menor de 23 meses.Un fiscal del Grupo Nacional de Género demostró que el 15 de enero de 2021, Galván Cuesta recogió a Sara Sofía de una vivienda en el barrio Roma, en la localidad de Kennedy, suroccidente de Bogotá. La vivienda pertenecía a una hermana de la condenada, quien había estado a cargo del cuidado y protección de la niña desde septiembre de 2020.El día que la menor desapareció, Carolina Galván aseguró a su hermana que volvería con su hija, pero nunca lo hizo. Las labores de la policía judicial evidenciaron que la sentenciada se trasladó con la niña a la residencia donde convivía con Díaz Valenzuela. Durante la investigación, la pareja proporcionó información contradictoria a sus familiares sobre lo ocurrido. A la fecha, el paradero de la pequeña sigue siendo desconocido.Además, Carolina Galván Cuesta y Nilson Bladimir Díaz Valenzuela deberán pagar una multa por ser responsables del delito de desaparición forzada agravada.Carolina Galván tiene problemas cognitivos, según abogadaEn febrero pasado, Magda Estela Reyes, representante legal de Carolina Galván, compartió en diálogo con Mañanas Blu, con Camila Zuluaga, detalles sobre las adversidades enfrentadas por su cliente en relación con el caso de la menor Sara Sofía.Según Reyes, ni Carolina Galván ni Nilson asistieron a un juicio como tal: "Ellos no fueron escuchados en juicio".La abogada también mencionó que hay cinco aspectos cruciales en el caso de Galván. Uno de ellos, destacado por su gravedad, son sus problemas cognitivos y psicológicos.Reyes igualmente señaló que Galván ha sido víctima de explotación sexual antes de la desaparición forzada de Sara Sofía, con fines de prostitución.
La juez tercera especializada condenó a Carolina Galván y a Nilson Díaz por su responsabilidad en la desaparición de la menor Sara Sofía Galván. Este trágico suceso, ocurrido en enero de 2021, ha mantenido en vilo al país durante los últimos años, generando una ola de indignación y demandas de justicia por parte de la sociedad colombiana.La pequeña Sara Sofía, de tan solo dos años en el momento de su desaparición, se convirtió en el centro de una investigación que reveló un entramado de contradicciones y falsedades. Durante la audiencia, la jueza realizó un exhaustivo recuento de los hechos, destacando las inconsistencias en los testimonios de Carolina Galván, la madre de la niña, y de Nilson Díaz, su padrastro. Las versiones cambiantes sobre el destino de Sara Sofía, desde haber sido entregada a una desconocida hasta ser arrojada al río Tunjuelito tras una supuesta muerte por complicaciones médicas, complicaron la búsqueda de la verdad.La jueza destacó la ausencia de problemas cognitivos en Carolina Galván, subrayando su plena consciencia y su papel en complicar el proceso judicial. La mención de Nilson Díaz como última persona vista con Sara Sofía enfatiza la gravedad de su rol en este lamentable suceso.En diálogo con Mañanas Blu, con Camila Zuluaga, Magda Estela Reyes, abogada de Carolina Galván, habló sobre el cas de su defendida y la situación por la que ha tenido que pasar por cuenta del caso dela pequeña Sara Sofía. De acuerdo con la abogada, ninguno de dos; ni Carolina ni Nilson fueron a juicio: "Ellos no fueron escuchados en juicio". Además, señala que Galván tiene cinco contextos importantes en medio del caso, uno de ellos y el cual ella califica como grave, sus problemas cognitivos y psicológicos."Tiene una baja inteligencia, evaluada no solo por un psiquiatra, sino por un psicólogo con múltiples pruebas que le practicaron a Carolina después de su retención estando privada de la libertad y que adicionalmente, la perito experta psicóloga fue, con su opinión policial a juicio a decir esto, según ella, tiene un contexto de vulnerabilidad por dolencias pasadas y previas al contexto de la desaparición de la menor, que también fueron demostradas en juicio porque son contextos de vulneración de violencias no solo en las familias, sino también en múltiples violencias que ya han sufrido el contenido sexual", explicó. En ese sentido, además, reveló que otro de los factores graves que rodean la realidad de Galván se debe a la explotación sexual que sufrió previa a la desaparición forzada con fines de prostituciónPese a que la juez señala que no, la abogada reitera que que Carolina Galván tenía problemas cognitivos, "en el juicio que ha mostrado que ella efectivamente tenía una disminución de una, una capacidad cognitiva leve que ha demostrado por medio de los la psicóloga y el psiquiatra del equipo de la defensa".Hay que decir que la Fiscalía había pedido la pena máxima para Carolina Galván y Nilson Díaz, es decir, 45 años de cárcel por la desaparición de la menor de edad.Cuando se conoció la desaparición de Sara Sofía se realizó un exhaustivo operativo, encabezado por la Policía, para buscar a la niña en el río Tunjuelito e incluso en las terminales de transporte de Bogotá, en caso de que alguien intentara sacarla de la ciudad.Escuche aquí la entrevista completa:
Este martes, 27 de febrero, la juez tercera especializada emitió un fallo condenatorio contra Carolina Galván y Nilson Díaz, mamá y padrastro de la menor Sara Sofía Galván por ser responsables de la desaparición forzada. Este hecho, que consternó al país, sucedió en enero del 2021 y durante estos últimos años no se logró determinar el paradero de la niña que, al momento de lo ocurrido, tenía dos años.Durante la audiencia la jueza hizo un recuento del caso y reiteró que en todo el proceso judicial se encontraron contradicciones en los testimonios por parte de la madre de Sara Sofía y del padrastro. En primera instancia Carolina manifestó que ella había regalado la niña a una mujer que estaba en un carro, luego afirmó que había sido Nilson Díaz quien había envuelto el cuerpo de la menor en una cobija porque, supuestamente, había fallecido por complicaciones médicas en su hogar y luego arrojada en el río Tunjuelito de Bogotá.La juez argumentó que la madre de Sara Sofía no tenía ningún problema cognitivo y estaba consiente de todo lo que estaba realizando. De hecho, señaló que Carolina Galván se encargó de entorpecer el proceso judicial. Asimismo, indicó que Nilson Díaz también era culpable de la desaparición, pues varios testigos afirmaron haberlo visto con la menor, que fue la última persona en estar con la pequeña.Aunque han pasado tres años, la jueza recalcó que todavía hay la probabilidad que Sara Sofía esté con vida y pueda ser víctima de otro tipo de delitos.Vale recordar que en una audiencia pasada la Fiscalía había pedido la pena máxima para Carolina Galván y Nilson Díaz, es decir, 45 años de cárcel por la desaparición de la menor de edad.Cuando se conoció la desaparición de Sara Sofía se realizó un exhaustivo operativo, encabezado por la Policía, para buscar a la niña en el río Tunjuelito e incluso en las terminales de transporte de Bogotá, en caso de que alguien intentara sacarla de la ciudad.¿Cuántos años estarán en la cárcel?En las próximas semanas se fijará una fecha para conocer de cuánto será la condena de cárcel para Carolina Galván y Nilson Díaz.
El caso de la desaparición de la pequeña Sara Sofía Galván, que se registró en enero de 2021, aún no ha terminado. Este martes se registró la audiencia de los alegatos de conclusión y allí la Fiscalía pidió la máxima condena para su mamá, Carolina Galván, y su padrastro, Nilson Díaz. Es decir, sería una condena de 45 años de cárcel por el delito de desaparición forzada.En la audiencia, la Fiscalía argumenta que Carolina Galván, ejerciendo su rol protector, extrajo a Sara Sofía de un entorno seguro, proporcionado por sus tías Xiomara y Ana Rita, quienes tenían la custodia legal de la niña desde el 15 de enero de 2020. Además, el ente acusador sostiene que Galván y Díaz actuaron en complicidad proporcionaron información falsa sobre su paradero, complicando así los esfuerzos por encontrarla. Esta maniobra ha sido interpretada como una clara muestra de coparticipación criminal en el acto de desaparición forzada.No obstante, el debate jurídico alcanza un nivel de complejidad cuando entra en consideración el estado mental de Carolina Galván. El apoderado de la víctima señala que, a pesar de sufrir de un déficit cognitivo, Galván era plenamente capaz de discernir entre el bien y el mal y estaba consciente de sus acciones.Pero, por otro lado, la Procuraduría ha presentado una postura contraria. Argumenta que el déficit cognitivo de Galván impide atribuirle plena responsabilidad por sus acciones hacia Sara Sofía, abogando por su absolución.¿Cuándo desapareció Sara Sofía Galván?El caso de Sara Sofía Galván conmovió a Colombia desde su desaparición en enero de 2021. Sara Sofía desapareció a los dos años de edad bajo circunstancias misteriosas. Las autoridades han explorado varias hipótesis sobre lo ocurrido, incluida la posibilidad de que Sara Sofía haya sido arrojada al río Tunjuelito en Bogotá o haya sufrido un destino aún desconocido.La madre y su pareja han sido figuras centrales en el caso, ofreciendo relatos que han complicado el proceso. En un momento dado, Carolina Galván llevó a las autoridades al lugar donde afirmaba haber arrojado el cuerpo de Sara Sofía, aunque la veracidad de esta declaración fue cuestionada.
La Comisión Primera del Senado aprobó este martes, en primer debate, el proyecto de ley conocido como ‘Sara Sofia’, que crea un protocolo de búsqueda “ágil, veloz y efectivo”, de menores que se encuentren extraviados en el territorio nacional.El senador Alejandro Carlos Chacón, autor y ponente de la iniciativa, explicó que el mecanismo de búsqueda permite que cuando un menor se reporte como extraviado se emitirá una alerta a los celulares de las personas que se encuentren en la zona donde ocurrió el hecho con el apoyo de la Policía Nacional y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).El congresista indicó que la mencionada alerta contempla datos específicos: como la fecha exacta que se extravió el menor, número de teléfono disponible de las autoridades, número telefónico de los familiares, ciudad, municipio, barrio donde se extravió el menor y la vestimenta o cualquier información para ubicar al niño o a la niña.El proyecto precisa que “la alerta deberá cubrir la pantalla del celular por unos segundos y allí estará la información del menor”.“Un ejemplo puede ser el niño perdido en un centro comercial. Si de manera rápida tienen que esperar tres días para poner un denuncio o hacer una larga fila en la Fiscalía para encontrar a un desaparecido, pues nunca lo va a encontrar, porque al niño se lo van a llevar o a secuestrar, en fin. (...) Lo que hay que hacer es que todos busquemos rápido y ese mecanismo de la telefonía celular le empieza a avisar a usted que un niño se ha perdido y entre todos ayudamos a buscarlo”, manifestó.Reveló que entre los años 2011 a 2020 se reportaron 27.745 menores de edad como desaparecidos - según información del Instituto de Medicina Legal - y que de esa cifra han vuelto a sus hogares 14.639 niños, niñas y adolescentes.El congresista manifestó que las empresas de telefonía celular en Colombia tienen total disposición frente al proyecto y están a la espera que la legislación se haga realidad para aplicar este tipo de alertas que ya son usadas en otras ciudades del mundo.El protocolo también vincula no solo a la Policía Nacional, sino a Migración Colombia, para que evitar que cualquier menor sea sacado del país sin la respectiva autorización de sus padres.El proyecto de la Ley 'Sara Sofia' rinde homenaje a la niña Sara Sofía Galván, que desapareció el 15 de enero de 2021 en Bogotá y de quien nunca se supo más de su paradero a pesar de la búsqueda de las autoridades.Le puede interesar:
En medio de la acusación contra Carolina Galván y Nilson Díaz, madre y padrastro de la pequeña Sara Sofía Galván, la abogada de la madre de la menor anunció que tiene nuevas pruebas con las que buscará que su cliente sea declarada inimputable.“Un dictamen psiquiátrico y una valoración sicológica, en la cual estamos estableciendo la enunciación que estoy poniendo de presente, dentro de unas condiciones sicológicas de la evaluada, en este caso de Carolina Galván, que daría una posibilidad a una inimputabilidad, todo atendiendo al debate de juicio”, dijo la abogada de Carolina Galván.Según expertos penalistas, lo que significa la inimputabilidad es que la persona no estaba en sus cinco sentidos a la hora de cometer el ilícito y por eso, no sería imputable.Sin embargo, explicaron, de ser hallada culpable, pero declarada inimputable, lo único que cambiaría es que no va a la cárcel sino a establecimiento mental. Además, cambiaría la duración de la pena pues ya no sería lo que dure la condena sino lo que dure el tratamiento.La acusación de la Fiscalía argumentó que, “los hechos materia de investigación ocurrieron en enero de 2021, cuando la tía de la menor, quien la tenía a su cargo desde finales de 2020, denunció que habría desaparecido después de que Carolina Galván se la llevara un fin de semana. Sin embargo, nunca regresó con la niña y al parecer no volvió a contestar las llamadas”.Además, sobre Nilson Díaz, se estableció que “era el compañero permanente de Carolina Galván, con quien habría convivido cuando la niña fue sacada del entorno protector que le ofrecía su tía y posteriormente cuando se dio su desaparición”.Por estos hechos, los dos procesados fueron acusados por el delito de desaparición forzada. El 31 de mayo iniciará el juicio en su contra y en ese escenario, la abogada de Carolina Galván debatirá la inimputabilidad.
El presidente Abelardo De La Espriella, acompañado por el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, confirmó una operación de la Fuerza Pública en la que fue dado de baja Dubán Ramiro Castillo Cortés, alias ‘Max Max’, señalado como uno de los principales responsables de acciones con explosivos atribuidas al Bloque Occidental Jacobo Arenas y a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco.De acuerdo con la información entregada por el mandatario, la operación se desarrolló en la vereda La Cabaña, zona rural de Jamundí, Valle del Cauca. Castillo Cortés llevaba cerca de 10 años en actividades criminales y, según el presidente, era considerado el principal explosivista de estas estructuras, además de desempeñarse como instructor de otros integrantes en el manejo y fabricación de explosivos.De La Espriella relacionó a ‘Max Max’ con varios atentados registrados en el suroccidente del país durante 2025 y 2026. Entre ellos mencionó los ataques simultáneos del 10 de junio de 2025 contra estaciones de Policía en Cali; el atentado del 25 de agosto de ese mismo año contra la base aérea Marco Fidel Suárez; y una acción del 9 de octubre contra la subestación de Policía del corregimiento de Robles, en Jamundí.El presidente también atribuyó a Castillo Cortés un ataque ocurrido el 16 de diciembre de 2025 contra la subestación de Policía de Buenos Aires, Cauca, así como dos acciones registradas en abril de 2026: una contra las instalaciones del Batallón Pichincha, que habría afectado a civiles y provocado la incineración de un bus escolar, y otra en la vía Panamericana, en el sector del túnel de Cajibío, Cauca.“Este bandido Max Max no volverá a hacer daño, no volverá a atentar contra el pueblo colombiano. Ha llegado el momento de poner las cosas en orden y de darle a los bandidos el final que se merece”, afirmó el jefe de Estado.Según el presidente, por información que permitiera ubicar a alias ‘Max Max’ se ofrecía una recompensa de hasta $500 millones. Las autoridades lo señalaban como responsable de múltiples acciones violentas contra integrantes de la Fuerza Pública y civiles, además de atribuirle funciones de instrucción en explosivos dentro de las estructuras armadas.El mandatario aseguró que la operación hace parte de la ofensiva de la Fuerza Pública contra las estructuras armadas ilegales que operan en el suroccidente colombiano y reiteró el respaldo de su administración a las operaciones militares y policiales contra los responsables de atentados y homicidios.“Este gobierno está comprometido y respaldando a nuestra fuerza pública para acabar con la criminalidad. Bandido que no se someta al imperio de la ley, será dado de baja como en derecho corresponde”, sostuvo De La Espriella, quien cerró su intervención con un mensaje de respaldo a los uniformados y aseguró que continuará la ofensiva contra las organizaciones criminales.
Colombia podría convertirse en uno de los principales centros de operaciones de la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), luego de que, según informó el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, el Gobierno colombiano ofreciera al país como sede de dicho convenio.“Se ofrecieron a ser la sede o el centro de la A3C como su nuevo miembro. Tienen cientos de miles de miembros capaces en sus fuerzas armadas, décadas de entrenamiento con Estados Unidos, pero nunca habían visto un socio como el presidente Trump y este Departamento de Guerra. Por eso estamos entusiasmados de poder entrar rápidamente en los detalles, porque esa relación de militar a militar ha sido de larga data”, dijo Hegseth.El anuncio fue hecho este miércoles durante una reunión de la coalición en Ciudad de Panamá, luego de que el ministro de Defensa, Jorge Mora, oficializara la adhesión a la alianza en lo que se ha catalogado como un un paso adicional en el fortalecimiento de la cooperación militar entre Bogotá y Washington y la posibilidad de que el territorio colombiano sea utilizado como punto de coordinación de las operaciones de la coalición.Hegseth destacó que Colombia cuenta con cientos de miles de integrantes en sus Fuerzas Militares y con décadas de entrenamiento y cooperación con Estados Unidos.Esas capacidades, sumadas a la ubicación estratégica del país, son algunos de los factores que podrían favorecer su elección como sede o centro de la A3C. Aunque el funcionario estadounidense habló de un “headquarters or hub”, todavía no se han conocido detalles sobre qué ciudad albergaría este centro, qué personal tendría, ni cuáles serían exactamente sus funciones dentro de la coalición.“Y con la incorporación de Colombia, y luego los cambios en Venezuela, que fueron posibles gracias a las capacidades del Ejército estadounidense, hemos cambiado. Por cierto, enfatizaría que Estados Unidos no tiene mejor amigo ni peor enemigo. No querrán meterse con nosotros cuando tenemos capacidades militares, pero cuando ocurre un problema, como en Colombia o Venezuela, somos los primeros en presentarnos”, aseguró el secretario de guerra.Hegseth agregó que Colombia solicitó el apoyo del Departamento de Guerra de Estados Unidos para combatir el narcoterrorismo y autorizó operaciones militares conjuntas. De concretarse el establecimiento de un centro de la A3C, esta infraestructura podría facilitar el intercambio de inteligencia, la coordinación logística, el entrenamiento y la planificación de operaciones entre las fuerzas de los países integrantes de la coalición.La iniciativa también refuerza el papel que Estados Unidos pretende darle a Colombia dentro de su estrategia de seguridad para el hemisferio. Durante su intervención, Hegseth aseguró que Washington está dispuesto a movilizar capacidades como helicópteros Chinook, aviones C-17, expertos y suministros ante situaciones que requieran asistencia.
La Lotería de Manizales informó un nuevo cambio en su programación de sorteos. A través de un comunicado dirigido a sus compradores, distribuidores y vendedores, la entidad confirmó que el sorteo 4968 será aplazado y tendrá lugar el próximo viernes 14 de agosto de 2026.La decisión fue presentada bajo un mensaje de unidad y solidaridad con la ciudadanía. “Hoy nuestra prioridad es acompañarnos y estar unidos”, señaló la Lotería de Manizales en la pieza informativa con la que comunicó la modificación.El anuncio se suma a las decisiones adoptadas por otras loterías del país, que también han modificado sus cronogramas de sorteos en medio de las circunstancias registradas recientemente en diferentes zonas de Colombia.¿Cuándo será el próximo sorteo de la Lotería de Manizales?El sorteo 4968 de la Lotería de Manizales se realizará el viernes 14 de agosto de 2026, de acuerdo con la información oficial divulgada por la entidad.La modificación significa que quienes adquirieron sus billetes o fracciones deberán conservarlos y tener presente la nueva fecha para participar en el sorteo correspondiente.La lotería no presentó el cambio como una cancelación, sino como un aplazamiento, por lo que el número del sorteo se mantiene: será el 4968.“Por eso, nuestro próximo sorteo 4968 será el: viernes 14 de agosto”, indicó la Lotería de Manizales.¿Qué deben hacer los compradores del sorteo 4968?Los compradores que ya tengan en su poder billetes o fracciones correspondientes al sorteo 4968 deben estar atentos a las instrucciones oficiales de la Lotería de Manizales y conservar sus productos para la nueva fecha de realización.La modificación del calendario también es relevante para los vendedores y distribuidores, quienes deberán tener en cuenta el cambio anunciado para sus procesos de comercialización.
El Gobierno de Venezuela y un sector de la oposición, encabezado por la exdiputada Dinorah Figuera, acordaron este miércoles, en el cierre del primer ciclo de diálogo, recuperar "activos de reserva internacional" del país depositados en el Banco de Inglaterra, para la atención de las víctimas del doble terremoto del pasado 24 de junio.En un comunicado conjunto, leído por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y por Figuera, se establece que ambas partes concentrarán esfuerzos para promover la recuperación de estos activos.Asimismo, acordaron crear mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría en la utilización eficiente de estos recursos, "para garantizar el bienestar de todos los afectados".Venezuela sufrió el pasado 24 de junio dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, que dejaron al menos 6.301 fallecidos, cerca de 18.000 personas sin vivienda y daños materiales que el Banco Mundial estima en 19.600 millones de dólares.En julio pasado, Rodríguez dijo que se estima en 25.000 el número de viviendas que se necesitarán para las personas que perdieron sus casas por el desastre.El diputado dijo entonces que la jefa de Estado encargada, Delcy Rodríguez, envió cartas a otros países donde "se encuentra activos retenidos que pertenecen a Venezuela", y que, además", estaba desarrollando "todo ese proceso de ingeniería financiera para contar con los recursos a mano y rápido".La jefa de Estado también envió una carta al rey británico Carlos III solicitando la liberación del oro "retenido" en el Banco de Inglaterra, con el fin de usar esos recursos en el proceso de recuperación.En 2023, el Gobierno chavista aseguró que Venezuela tiene 31 toneladas de oro retenidas en el Banco de Inglaterra, equivalentes a unos 1.950 millones de dólares, debido a cuestionamientos de la Justicia británica sobre la legitimidad del presidente depuesto Nicolás Maduro, capturado en enero pasado por Estados Unidos.Pese al reciente alivio de sanciones por parte de la Casa Blanca, persisten restricciones estructurales y continúan congelados o bajo control fondos y bienes del Estado venezolano en el exterior, como las reservas de oro depositadas en el Banco de Inglaterra o activos de Citgo, filial de la estatal petrolera PDVSA en EE.UU.
Ante la emergencia provocada por el terremoto que golpeó con fuerza a varias regiones de Colombia, el Cumbia House de Carlos Vives, en Bogotá, se convierte en un centro de acopio para apoyar a las comunidades afectadas.La iniciativa se desarrolla en alianza con la Red de Bancos de Alimentos de Colombia, con el objetivo de recolectar productos de primera necesidad que serán destinados a las personas damnificadas por la emergencia.¿Qué se puede donar?El punto de recepción estará ubicado en la calle 96 # 13-40, en Bogotá, y recibirá donaciones de lunes a sábado, de 8:00 a. m. a 5:00 p. m., desde el 13 de agosto hasta el 12 de septiembre.Entre los alimentos solicitados están agua, arroz, aceite, pastas, lentejas, fríjol, garbanzo, arveja, enlatados, harinas, panela, chocolate, frutos secos, avena, coladas, leche en polvo, leche UHT y alimentos listos para consumo. También se recibirá alimento para mascotas.La convocatoria incluye además productos de higiene y elementos esenciales para las familias afectadas, como jabón, shampoo, cepillos y crema dental, toallas higiénicas, papel higiénico, pañales, toallitas húmedas, crema antipañalitis, toallas, colchonetas y mantas.Un llamado a la solidaridadLa apertura del Cumbia House como centro de acopio en Bogotá busca facilitar que los ciudadanos puedan contribuir a la atención de las comunidades que enfrentan las consecuencias del terremoto.La alianza con la Red de Bancos de Alimentos de Colombia permitirá canalizar estos aportes hacia la respuesta humanitaria, especialmente en momentos en que las familias damnificadas pueden requerir alimentos, agua, productos de aseo y elementos básicos para su bienestar.El llamado es a donar productos incluidos en la lista de necesidades y sumarse a esta iniciativa de solidaridad. “Cada aporte cuenta”, señala la convocatoria, que invita a los bogotanos a participar y ayudar a quienes hoy necesitan apoyo.De esta manera, el espacio asociado a Carlos Vives se suma a los esfuerzos de atención de la emergencia y convierte la solidaridad ciudadana en ayuda concreta para las comunidades afectadas por el terremoto.Punto de acopio: Calle 96 # 13-40, Bogotá.Horario: lunes a sábado, de 8:00 a. m. a 5:00 p. m.Fechas: del 13 de agosto al 12 de septiembre.