Veinticuatro años después de la masacre de Bojayá, la herida sigue abierta. Este lunes, en Mañanas Blu, el padre Antún Ramos, sobreviviente de aquella tragedia y autor del libro Bojayá, relato del sacerdote que sobrevivió a la masacre, dejó una frase que resume el sentimiento de muchas víctimas: “El Estado no debió haber esperado que hubiese un fallo”.La entrevista puso en debate una deuda que sigue sin cerrarse. Para las comunidades, el perdón institucional no puede limitarse a un acto protocolario. Detrás de esa exigencia está el recuerdo de las alertas que, según el sacerdote, fueron ignoradas antes del 2 de mayo de 2002.“Nosotros hicimos 10 alertas tempranas a la Presidencia de la República”, recordó. En ese momento, dijo, ya era claro que la confrontación entre guerrilla y paramilitares podía terminar atrapando a la población civil en medio del fuego.Ramos explicó que en el río Atrato la ubicación geográfica terminó convirtiéndose en condena. La cercanía con el Pacífico, Panamá y corredores estratégicos convirtió al territorio en escenario permanente de disputa armada. “En esa disputa está la población que es la que sufre las consecuencias”, afirmó.La paz en Bojayá sí se sintió cuando los campesinos volvieron a pescar de nocheEl sacerdote también hizo una defensa del proceso de paz firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. Para él, el impacto en el territorio fue evidente. “La diferencia antes del proceso y después del proceso fue del cielo a la tierra”, dijo.Con esa frase resumió un cambio que en Bojayá se sintió en gestos cotidianos. Familias desplazadas regresaron, los cultivos reaparecieron y las lanchas retomaron sus rutas. Pero hubo una imagen que, para el sacerdote, lo dice todo: “Los campesinos volvieron a pescar de noche”.En una región donde el miedo había alterado hasta las rutinas más básicas, pescar de noche significaba volver a sentir confianza. Antes de esa etapa, Ramos contó que dormía vestido, con botas al lado de la cama y con las llaves de una lancha listas por si debía salir de urgencia a mediar cuando algún grupo armado se llevaba a una persona.Hoy, aunque reconoce algunos esfuerzos de diálogo, advierte que el miedo no ha desaparecido. En varias zonas del Chocó siguen presentes estructuras armadas y la población civil continúa atrapada entre amenazas, restricciones y silencios.Por eso, 24 años después, la pregunta que atraviesa su libro sigue golpeando al país: “¿Por qué nos seguimos matando?”. En Bojayá, la paz todavía no deja de ser una promesa pendiente.
Bogotá, como cada año, vive una nueva jornada de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que se lleva a cabo en Corferias. Sin embargo, mientras miles de personas esperaban ingresar al recinto, una pelea entre dos vendedoras ambulantes terminó convirtiéndose en una escena que se hizo viral en redes sociales y generó comentarios entre quienes asistían al evento.El altercado ocurrió ante la mirada de decenas de personas. Entre familias, estudiantes y lectores que llegaban o salían de Corferias, la discusión subió de tono tan rápido que pasó de empujones a jalones de cabello y golpes. Varias personas que estaban en el lugar intervinieron para intentar separarlas y evitar así una disputa que pudiera escalar mucho más.Pelea entre vendedoras ambulantes quedó en videoLas imágenes muestran que la riña comenzó con un cruce de palabras y, en apenas unos segundos, ambas mujeres terminaron forcejeando en el piso mientras algunos presentes sacaban sus celulares y grababan la bochornosa escena.Si bien no se reportaron personas heridas de gravedad, lo cierto es que el episodio incomodó a los asistentes que esperaban ingresar a la feria, uno de los eventos culturales más concurridos de la capital. El hecho volvió a poner sobre la mesa una polémica que cada vez resulta más común: la disputa por los espacios de venta.La escena no tardó en hacerse viral. Más allá de la pelea, lo que despertó preocupación fue el lugar en el que ocurrieron los hechos, pues se trata de un sitio donde miles de personas buscan disfrutar de libros, conversatorios y actividades culturales.Vendedores ambulantes en Bogotá: disputa por regulación cerca de CorferiasLo ocurrido reactivó una discusión que lleva meses sobre la mesa en Bogotá. La presencia de vendedores informales en zonas de alta afluencia sigue siendo un asunto complejo para la ciudad.Desde distintos sectores se ha planteado que las riñas por puntos de venta, la congestión peatonal y los conflictos entre comerciantes informales se están volviendo más frecuentes. Al mismo tiempo, también se insiste en que muchas familias dependen económicamente de esta actividad para sostenerse día a día.
La violencia en Medellín no solo ha dejado cifras y relatos históricos, también ha permeado la forma en que se cuentan las historias. Esa es una de las ideas que atraviesa Los espantos de mamá, la más reciente novela del escritor colombiano Gilmer Mesa, quien explicó el trasfondo de su obra en entrevista con Blu Radio.“Es como una revisión de todos estos mitos folclóricos que nos han perseguido desde niños (…) pero asentados en una realidad urbana”, afirmó el autor.¿De qué trata Los espantos de mamá?La novela aborda uno de los temas más sensibles del país: los desaparecidos en medio de distintas fases de la violencia en Medellín y Colombia.Según explicó Mesa, la historia se construye a partir de esa realidad, pero la entrelaza con figuras tradicionales del imaginario popular como:La LloronaLa PatasolaEl Cura sin CabezaEn el libro, estos personajes no aparecen como simples leyendas, sino que adquieren nuevos significados dentro de un contexto urbano marcado por el conflicto.“Cobran como una vigencia importante y se transforman en algunos en desaparecidos y otros en desaparecedores”, señaló.Gran parte de la historia se desarrolla en un cementerio de Medellín, un espacio que funciona como eje narrativo para descubrir historias relacionadas con víctimas de la violencia.El propio autor confirmó que allí se van revelando situaciones ligadas a desapariciones en diferentes momentos del país.Ese escenario también se conecta con la portada del libro, que plantea una metáfora visual: edificios que se proyectan como si fueran nichos, sugiriendo una ciudad construida sobre la memoria de la violencia.La violencia que no desapareceAunque la novela es ficción, Mesa fue enfático en que está basada en realidades que siguen vigentes.Al ser consultado sobre si esas dinámicas han cambiado, respondió que la violencia no ha desaparecido, sino que se ha transformado.“La violencia lo que ha hecho es que se ha ido renovando en sus dinámicas, pero estructuralmente sigue instalada”, explicó.En ese sentido, advirtió que las cifras de personas desaparecidas continúan siendo altas y preocupantes.Más allá del componente narrativo, el autor planteó que la novela también busca generar una reflexión sobre cómo el país ha construido sus propios relatos alrededor de la violencia.En Los espantos de mamá, los mitos tradicionales se convierten en una forma de reinterpretar esa historia, trasladándola del ámbito rural o folclórico a un contexto urbano contemporáneo.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
En el marco del cierre de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), la escritora Sara Jaramillo habló en Mañanas Blu sobre su más reciente éxito editorial, El cielo está vacío. La autora reflexionó sobre su proceso creativo y cómo su formación profesional influye en sus obras, señalando que el impacto de sus encabezados "viene del periodismo" y que "el título es lo que engancha, es lo que llama la atención".Jaramillo explicó que su nuevo libro no es un relato aislado, sino que "es precisamente una ampliación de un capítulo de Cómo maté a mi padre", su aclamada primera obra autobiográfica. Según la autora, aquel capítulo titulado "El amante inglés" contenía el germen de una historia que necesitaba más espacio para ser contada, pues su literatura gira en torno a "la eterna búsqueda del padre", un tema que define como "super recurrente en su obra".La trama de El cielo está vacío Sigue a una mujer de 23 años que, agobiada por la ausencia de su progenitor y su realidad en Colombia, se muda a Londres. Allí entabla una relación con un hombre mucho mayor, un vínculo que la autora describe como "extraño, desigual, asimétrico".La búsqueda de protecciónCon total honestidad, Jaramillo confesó que escribir esta historia le permitió identificar patrones personales sobre sus parejas de aquel entonces: "Me di cuenta de que yo, a lo mejor, no estaba buscando hombres, sino papás", explicó Jaramillo en Mañanas Blu.Al encontrarse sola en otro continente y sin recursos, la autora comprendió la importancia de esa figura que provee seguridad. "Me doy cuenta de lo que hace falta esa figura paterna, que te dé dinero cuando se acaba, que te dé protección, que te dé seguridad", afirmó.Ficción con "toques mágicos"A pesar de la carga biográfica, la escritora enfatizó que el libro contiene "muchísima ficción" y los característicos "toques mágicos" de su estilo narrativo. Su objetivo con esta publicación, que ya cuenta con varias reimpresiones desde su lanzamiento en septiembre, era crear "una historia que fuera muy atrapante y que tuviera también mucho de lo humano".Sara Jaramillo concluirá su paso por la Filbo con una charla programada para este domingo, marcando uno de los puntos destacados del cierre del evento cultural.Escuche al entrevista:
La obra de Gabriel García Márquez sigue encontrando nuevas formas de conectar con el público. Esta vez, a través de un libro gráfico que explora su relación con Nueva York, una ciudad que marcó parte de su vida y su mirada periodística.Se trata de Macondo York, del autor Iván Onatra, presentado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. El proyecto mezcla fotografía urbana, grafitis y textos para reconstruir cómo el Nobel colombiano interpretó una ciudad tan compleja como fascinante.Un Gabo vigente: entre grafitis y ciudadEl punto de partida del libro es una frase escrita por García Márquez en 1950: “Nueva York siempre tan desigual y siempre tan original. Finalmente americana”. No se trata de una reflexión posterior a su experiencia en la ciudad, sino de una impresión temprana, escrita más de una década antes de visitarla.“Me llama mucho la atención que sea tan osado poder escribir sobre una ciudad sin conocerla”, explicó Onatra en entrevista con Mañanas Blu. Esa intuición temprana del escritor, según el autor, demuestra cómo su mirada iba más allá de lo evidente.El libro recoge esa visión a través de 224 fotografías y 88 paneles que hacen parte de una exposición en Corferias. Allí, los visitantes pueden ver cómo frases del autor dialogan con imágenes actuales de Nueva York, en una especie de mural contemporáneo.Nueva York, un puente en la vida de García MárquezMás allá de la estética, el proyecto también reconstruye episodios clave en la vida de García Márquez. Uno de ellos ocurrió en 1961, cuando vivió en Nueva York como periodista de Prensa Latina.“Le toca salir de Nueva York en bus… viajan por un mes por todo el sur de Estados Unidos hasta llegar a México”, relató Onatra. Ese viaje, marcado por amenazas y dificultades económicas, terminó siendo un punto de inflexión en su carrera.De hecho, años después, en México, el escritor culminaría Cien años de soledad, una de las obras más influyentes de la literatura latinoamericana.Para el autor de Macondo York, esa conexión convierte a Nueva York en algo más que un escenario: “se vuelve un puente entre Colombia y México”.El proyecto, que ya va por su segunda edición, ha despertado interés internacional y seguirá su recorrido en ciudades como Nueva York y Grecia. Mientras tanto, en Bogotá, la invitación es clara: descubrir una faceta poco conocida de García Márquez, donde el realismo mágico se cruza con el concreto y el ruido de la gran ciudad.
La violencia ya no opera como antes ni en la realidad ni en la ficción. Esa es una de las ideas que atraviesa La hora de los lobos, el nuevo libro de Mario Mendoza, quien en entrevista con Mañanas Blu explicó por qué esta obra se adentra en nuevas formas del crimen contemporáneo y en una violencia distinta a la que ha explorado en gran parte de su literatura.“Es una violencia más psíquica”, afirmó el escritor.¿De qué trata La hora de los lobos?Mendoza explicó que esta vez quiso cambiar de registro. Si en otras obras se había concentrado en una violencia asociada al establecimiento o a fracturas sociales, ahora se preguntó cómo opera la mafia contemporánea y si sigue respondiendo al viejo imaginario del narcotráfico latinoamericano.Su respuesta es que no.Según planteó, las estructuras criminales actuales funcionan bajo otros códigos y referentes. Ya no son solo los capos tradicionales que dominaron el relato regional durante décadas, sino actores atravesados por nuevas influencias culturales y dinámicas más sofisticadas.Ahí aparece el concepto de “los lobos”, que no alude a un solo personaje sino a una expansión de nuevas formas del crimen.“Funciona de un modo mucho más empresarial”Uno de los ejes de la novela, según explicó, es entender cómo mutó ese poder criminal. “Funciona de un modo mucho más empresarial”, dijo Mendoza al describir cómo operan hoy estas redes.Parte de esa transformación, señaló, está marcada por nuevos imaginarios:Influencias de la yakuza japonesa.Referencias al manga y al anime.Estética ligada a artes marciales.Huellas del cine y series contemporáneas.Para el autor, esas referencias ayudan a leer una criminalidad distinta, más globalizada y con nuevos símbolos.La violencia también es psicológicaMás allá de las mafias, Mendoza insistió en que el libro se mueve en otra idea de violencia menos visible. No solo la violencia armada o criminal, sino una ligada a pulsiones destructivas de la vida contemporánea.De ahí la frase que resume el espíritu de la obra: “Es una violencia más psíquica”.Según explicó, esa dimensión también atraviesa la novela y conecta con preocupaciones presentes en buena parte de su literatura.Aunque el punto de partida es narrativo, Mendoza dejó claro que La hora de los lobos busca leer una mutación más profunda.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
La memoria del Palacio de Justicia vuelve a ponerse sobre la mesa, esta vez desde la literatura, específicamente debido a la Ferida del Libro. En entrevista en Mañanas Blu, Ricardo Silva presentó su nuevo libro Mural, una obra que reconstruye, desde lo humano, lo que ocurrió durante la toma de noviembre de 1985.Más allá de los datos históricos, el autor fue directo al corazón del drama con una frase que resume el tono del libro: “Un montón de padres de familia sintiendo que iban a dejar huérfanos a sus hijos”. Esa imagen, dice, fue clave para narrar lo que se vivió dentro del edificio en medio del caos.Una narración sin pausa sobre el horror del Palacio de JusticiaSilva explicó que Mural no es un relato tradicional. Está construido como un recorrido continuo, sin cortes, que va personaje por personaje desde el inicio de la toma hasta la destrucción del Palacio.“Es el vértigo… la idea era recrearlo para que uno sienta lo agobiante y lo desolador que era eso”, aseguró. La apuesta es clara: que el lector no tenga respiro, tal como ocurrió en esas horas.El libro recoge hechos documentados en informes oficiales, como los de la Comisión de la Verdad y expedientes judiciales, pero los transforma en una experiencia narrativa. “La mirada es literaria”, dijo, dejando claro que no busca reemplazar la historia, sino complementarla desde lo emocional.Memoria personal y una generación marcada por la violenciaEl relato también tiene un componente íntimo. Silva recordó su cercanía con el magistrado Enrique Low Murtra, a quien conoció desde niño cuando acompañaba a su madre al Palacio.“Era mi compañero de juegos muchas veces”, contó. Años después, Low Murtra sobrevivió a la toma, pero fue asesinado por el narcotráfico, en una historia que el autor describe como parte de “esa espiral de la violencia”.Para Silva, su generación creció marcada por estos hechos. “Ha sido una generación muy consciente de que esto es una violencia que se va transformando y no para”, afirmó.Con Mural, el escritor propone una forma distinta de recordar: no solo desde los hechos, sino desde las emociones de quienes estuvieron allí. Una reconstrucción que, más que explicar, busca que el lector sienta lo que pasó.
La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026 sigue consolidándose como uno de los principales escenarios culturales del país, con una programación que trasciende la literatura tradicional y se conecta con los grandes debates del presente. Desde Corferias, la feria reúne durante estas semanas a autores, empresarios, académicos y lectores en torno a temas como la inteligencia artificial, la reputación, el liderazgo y el desarrollo personal.En esta edición, uno de los focos ha sido la literatura que cruza conocimiento práctico con historias que buscan impactar la vida profesional y personal de los lectores. Blu 4.0 salió en la búsqueda de libros sobre tecnología, liderazgo y bienestar. En ese contexto, la División de Proyectos Especiales de Editorial Planeta compartió un listado de autores recomendados que están llevando estos temas al centro de la conversación. Este es el top de algunos autores recomendados en la FilBo 2026 sobre estos temas:1. Alejandro Toro – El fin del control humano El congresista y analista geopolítico pone sobre la mesa uno de los debates más urgentes: el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y en la democracia. El libro advierte que hasta el 40 % del empleo global podría verse afectado y plantea que el verdadero desafío no es tecnológico, sino de gobernanza.2. Edwin Barrera – El toque de la IA en las organizacionesUna guía práctica que propone integrar la inteligencia artificial en las empresas sin perder el enfoque humano. A través del modelo OHM (Organizar, Modernizar y Humanizar), el autor plantea cómo equilibrar eficiencia, innovación y gestión centrada en las personas.3. Luis Parra Martínez – Reputación bajo fuegoUn libro clave en tiempos de redes sociales y exposición permanente. A partir de su experiencia en más de 300 comités de crisis, el autor explica cómo anticipar, gestionar y convertir crisis reputacionales en oportunidades estratégicas.4. Nicolás A. Campaña – Karla y su efecto espiralUna novela que traslada conceptos del mundo corporativo a una historia de vida para explicar cómo cada decisión transforma el futuro. Una apuesta narrativa que conecta liderazgo, emociones y toma de decisiones en contextos de incertidumbre.5. Andrés Sanjuán – Mentalidad imparableA través de 33 principios prácticos, el autor propone una transformación desde la mentalidad para alcanzar resultados sostenibles. El enfoque conecta desarrollo personal, disciplina y crecimiento profesional en un entorno cambiante.6. Federico Rivas – La primavera del almaUna obra que aborda el bienestar, la resiliencia y el propósito desde una mirada profunda y contemporánea. El libro propone entender el liderazgo como un proceso interno, basado en la coherencia y el equilibrio emocional.Este grupo de autores refleja una tendencia clara en la FilBo 2026: la literatura como herramienta para entender y actuar en un mundo en transformación. Más allá de la ficción, estos libros buscan ofrecer respuestas prácticas frente a los desafíos actuales, desde la inteligencia artificial hasta la gestión emocional.En medio de una agenda cada vez más amplia, estas recomendaciones se convierten en una guía para quienes quieren salir de la feria no solo con libros, sino con ideas que impacten su forma de pensar, decidir y liderar.
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026, el escritor William Vega Fernández regresa con 'Cenizas doradas', una novela que explora la memoria, el amor, la pérdida y la esperanza desde el corazón del Pacífico colombiano, con una mirada profunda a territorios históricamente olvidados.Con esta nueva publicación, Vega Fernández —nacido en Buenaventura— reafirma su lugar como una de las voces más representativas de la literatura del Pacífico. La obra se adentra en las heridas de una región marcada por el abandono, pero introduce un giro poco explorado: la historia de opulencia y riqueza que alguna vez definió a poblaciones como Barbacoas, hoy sumidas en la marginalidad, pero en proceso de renacimiento.“Tras un largo silencio de siete años, presento esta novela con un tema inédito en Colombia: narrar la poderosa Barbacoas en el Pacífico sur, una provincia que fue referente de riqueza económica, social y política, y que luego quedó postrada por siglos. Pero, como sugiere el título, después de todo gran incendio viene un renacimiento”, afirmó el autor.La novela sitúa su trama en Barbacoas, antiguo epicentro de riqueza minera en el suroccidente del país. A través de personajes atravesados por la culpa, el deseo y la memoria, la historia avanza entre recuerdos y decisiones irreversibles, planteando una pregunta central: ¿es posible reconstruirse después de la pérdida?'Cenizas doradas' se suma a la trayectoria del autor, que incluye títulos como Los hombres de Rahel, La demencia de la diosa y Misa perversa, parte de su reconocida “Trilogía Fémina”.
Se trata de un stand liderado por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), en el que participan asociaciones provenientes de departamentos como Boyacá, Norte de Santander, La Guajira, Caquetá, Santander, Huila, Valle del Cauca, Cundinamarca y Meta. Allí se ofrecerán productos como café especial, chocolates, dulces, snacks, bebidas artesanales y artesanías. También participan organizaciones indígenas, asociaciones lideradas por mujeres rurales, jóvenes y firmantes de paz, así como iniciativas vinculadas a procesos de sustitución de cultivos.Además del espacio comercial, durante la feria está previsto el lanzamiento del libro “La Reforma Agraria para la Vida: el corazón del desarrollo rural”, una publicación impulsada junto con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.Estarán disponibles también eventos sobre fortalecimiento comercial para organizaciones rurales, participación de productos colombianos en mercados internacionales y espacios enfocados en juventudes rurales, que se desarrollarán durante los próximos días en Corferias.El stand estará ubicado en el pabellón 4, piso 2, y funcionará hasta el próximo 4 de mayo, en el marco de la feria que se desarrolla en Bogotá.
Un complejo panorama en materia de atención en salud atraviesa durante los últimos días la ciudad de Medellín tras una combinación de factores nacionales y regionales que han llevado a superar ampliamente la capacidad de los servicios de urgencias en diferentes centros asistenciales.Según cifras de la Secretaría de Salud del distrito, tras consolidar los reportes de 36 centros asistenciales hay preocupación por un promedio de 156% de sobreocupación en estas áreas claves para la atención prioritaria de pacientes.Además del San Vicente Fundación, los casos más críticos se reportan en la Clínica El Rosario en su sede centro y El Tesoro con 243% y 264% de saturación de urgencias. También, las unidades de la red pública Metrosalud en zonas como San Javier y Santa Cruz exceden su capacidad en un 250% y 225%, respectivamente.Otros centros asistenciales de gran relevancia para la ciudad como la Clínica Bolivariana (135%), Las Vegas (219%), el Hospital La María (172%), el General de Medellín (153%) y el Alma Mater (169%), están teniendo complicaciones para la atención en urgencias.Natalia López, secretaria de Salud del distrito, explicó que la alta demanda de estos servicios por estos días en Medellín se debe principalmente a las dificultades financieras que atraviesa la Nueva EPS, las cuales se traducen en faltas de atención a pacientes en diferentes municipios de Antioquia y finalmente su remisión a la capital."Está relacionado especialmente con el cierre de servicios que ha habido en el departamento para la red de atención hacia Nueva EPS, teniendo en cuenta que esta entidad acumula una cantidad significativa de cuentas por pagar a las instituciones de salud, aparte de las dificultades que ha tenido en la formalización de contratos", explicó la funcionaria.Ante el panorama las autoridades de salud recomiendan acudir a los servicios de urgencias únicamente cuando exista una condición que represente un riesgo para la vida o requiera atención inmediata, y optar, ante síntomas que no revistan gravedad, por los canales de atención primaria, consulta externa, líneas de orientación médica o servicios de atención prioritaria.De igual manera, aconsejan no acudir a urgencias para resolver trámites, solicitar medicamentos o atender enfermedades leves que pueden ser manejadas de manera ambulatoria.
Una seguidilla de temblores se registró durante la mañana de este jueves 24 de septiembre en el departamento del Tolima, donde el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó dos movimientos sísmicos con pocos minutos de diferencia.El primero ocurrió a las 11:40 de la mañana y tuvo una magnitud de 3.4. De acuerdo con el reporte, el evento tuvo una profundidad superficial y fue localizado en Chaparral, Tolima.Cinco minutos después, a las 11:46 de la mañana, se presentó un segundo movimiento, esta vez de magnitud 4.1. El SGC también estableció una profundidad superficial para este sismo, cuyo punto de referencia fue Chaparral.Dos temblores en pocos minutosEl segundo movimiento fue percibido en diferentes ciudades del país. Según el Servicio Geológico Colombiano, el temblor de magnitud 4.1 se sintió en Armenia, Ibagué, Cali, Neiva y Pereira, entre otros puntos.El evento tuvo como referencia el municipio de Chaparral y ocurrió a 14 kilómetros de Roncesvalles, en el departamento del Tolima. El SGC ubicó el movimiento en una latitud de 3.88 y una longitud de -75.61.La cercanía en el tiempo entre ambos eventos llamó la atención, pues los dos fueron registrados en la misma zona de referencia y con una diferencia de apenas seis minutos.Colombia registra actividad sísmica de manera frecuente debido a su ubicación geológica. Por ello, el Servicio Geológico Colombiano realiza seguimiento permanente a los movimientos que se presentan en diferentes regiones del territorio nacional.Hasta el momento, la información suministrada corresponde a los reportes disponibles sobre estos dos eventos registrados durante la mañana de este jueves en el Tolima.
Amazonas registra la mayor tasa de evasión de la revisión tecnomecánica en Colombia: durante 2026, el 96,95 % de los vehículos del departamento no ha cumplido con esta revisión obligatoria, según las cifras del informe sobre el estado del parque automotor nacional.El dato significa que casi 97 de cada 100 vehículos en esta región aparecen como evasores de la tecnomecánica. Amazonas encabeza así un listado en el que también aparecen otros departamentos con niveles de incumplimiento superiores al 90 %.Guainía registra una evasión del 93,79 %, concentrada en Inírida, mientras que Vichada alcanza el 93,42 %, con el incumplimiento concentrado en Puerto Carreño.¿Cuántos vehículos evaden la tecnomecánica en Colombia?El caso de Amazonas hace parte de un problema que se extiende por todo el país. Colombia tiene actualmente 22.161.912 vehículos matriculados, de los cuales más de 10 millones evaden la RTMyEC.A esa cifra se suman más de 3 millones de vehículos que todavía no están obligados a realizar la revisión, debido a su reciente matrícula o a las exenciones contempladas en la normativa.Durante el primer semestre de 2026, la tasa nacional de evasión llegó al 55,98 %, manteniéndose por encima del 50 % durante los últimos cinco años.La falta de renovación acumulada en ese periodo corresponde a 5.927.092 vehículos particulares, 192.871 de servicio público, 69.532 oficiales y 992 diplomáticos.¿En qué otras zonas hay altos niveles de evasión?El incumplimiento no se limita a los departamentos con menor cantidad de vehículos. A nivel municipal también aparecen cifras elevadas.Aguachica registra una evasión del 90,93 %, mientras que La Dorada llega al 74,48 %. Estos datos muestran que los mayores niveles de incumplimiento también se presentan en municipios ubicados sobre corredores de circulación importantes.En contraste, Bogotá concentra el mayor número de inspecciones realizadas durante 2026, con 747.140 revisiones. De ese total, 663.252 correspondieron a vehículos particulares, 77.172 a transporte público, 6.715 a vehículos oficiales y una a servicio diplomático.Más de la mitad de las motos rechazadas no supera la revisiónEl informe también muestra diferencias según el tipo de vehículo que llega a los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA).Las motocicletas son el grupo con mayor cantidad de inspecciones rechazadas en lo corrido de 2026, con 167.170 unidades que no superaron la revisión.Por departamentos, el Archipiélago de San Andrés y Providencia presenta el mayor porcentaje de revisiones rechazadas, con 51,83 %. Le siguen Chocó, con 31,42 %, y Arauca, con 26,39 %.La evasión de la tecnomecánica supera el 50 % en ColombiaAunque el panorama mantiene niveles elevados de incumplimiento, el número de vehículos certificados aumentó durante el último año. En el primer semestre de 2026 hubo 3.810.725 vehículos con la tecnomecánica al día, frente a 3.629.782 durante el mismo periodo de 2025.Esto representa un incremento de 180.943 vehículos certificados, equivalente a cerca del 5 %.El país cuenta actualmente con una red de 930 líneas de inspección para motocicletas, 432 para vehículos livianos, 294 mixtas y 13 exclusivas para vehículos pesados. Sin embargo, la capacidad instalada permanece ampliamente subutilizada
El Gobierno de Estados Unidos se opuso formalmente a la solicitud de libertad bajo fianza presentada por la defensa de Cilia Flores, esposa del despuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, al considerar que existe un riesgo de fuga "extremo" y que representa un "peligro para el público", según documentos judiciales presentados en las últimas horas.En un memorando presentado ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, los fiscales federales solicitaron al juez que desestime la moción de la defensa para conceder a Flores la libertad previa al inicio del proceso judicial que enfrenta junto a Maduro.La Fiscalía argumentó que ningún tipo de fianza garantizaría adecuadamente la comparecencia de Flores ante los tribunales y destacó sus recursos, conexiones internacionales y la gravedad de las acusaciones formuladas en su contra.Destacó también la capacidad que seguiría teniendo el entorno de Flores para ejercer violencia o intimidar a posibles testigos, tanto en Venezuela como en el extranjero, mediante redes estatales y grupos irregulares organizados.La defensa de Flores, de 69 años, pidió a principios de mes que fuera trasladada a una residencia privada en Nueva York y sometida a un régimen de arresto domiciliario, con guardias armados las 24 horas, una pulsera de localización, visitas restringidas y llamadas telefónicas intervenidas.Flores asegura que necesita un complejo tratamiento cardíaco y que la cárcel federal en la que permanece recluida desde el 3 de enero, cuando fue capturada junto a Maduro por fuerzas especiales estadounidenses, no reúne las condiciones necesarias para su recuperación.El juicio conjunto contra Flores y Maduro está previsto que comience el 1 de junio de 2027. Ambos enfrentan cargos que incluyen conspiración para la importación de cocaína y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, en el marco de una trama de narcoterrorismo y corrupción que, según la acusación, abarca más de dos décadas.De ser declarada culpable, Flores se enfrenta a una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y a un máximo de cadena perpetua.
La vivienda turística en Medellín se ha consolidado como una industria que mueve cerca de $76.000 millones mensuales, en medio del crecimiento de las rentas cortas y el alojamiento para visitantes.En Antioquia hay más de 15.143 propiedades listadas, cifra que representa cerca del 22 % de la oferta nacional, según cálculos de Confecámaras con base en datos del Registro Nacional de Turismo (RNT).Ante este panorama, la ciudad enfrenta el reto de lograr que el crecimiento de la oferta esté acompañado por mayores niveles de formalización, profesionalización y estándares para la operación de los alojamientos turísticos.Por tercera ocasión, la Asociación Colombiana de Prestadores de Servicios Turísticos (ASOHOST) y la Secretaría de Turismo y Entretenimiento de Medellín lanzarán el programa INN Host Medellín.La iniciativa ofrece formación gratuita para 150 prestadores de servicios turísticos que, en conjunto, podrían representar más de 1.000 Registros Nacionales de Turismo activos. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 30 de septiembre.Los interesados deberán contar con un RNT vigente y desarrollar actividades relacionadas con vivienda turística, rentas cortas u oficinas de representación turística en Medellín. El programa comenzará el próximo 13 de octubre.Juan Camilo Vargas, director de ASOHOST, señaló que Medellín atraviesa una transformación en este sector y destacó la necesidad de avanzar en la profesionalización de quienes participan en el mercado de vivienda turística.“Medellín es hoy uno de los mercados más dinámicos del país en vivienda turística, pero ese crecimiento exige más profesionalización y mejores estándares de operación”, afirmó Vargas.El programa contempla capacitación en el marco regulatorio de la vivienda turística en Colombia, aspectos fiscales y contables, preparación de propiedades, tecnologías avanzadas e inteligencia artificial aplicada a la gestión de alojamientos.También incluye formación en finanzas estratégicas para proyectos de alojamiento y herramientas orientadas a mejorar la operación y la rentabilidad de los establecimientos turísticos.Entre los beneficios para los participantes están el acceso durante un año a una plataforma de aprendizaje, un manual digital interactivo, certificaciones impresas y tecnologías para la gestión de rentas cortas.La formación también contempla herramientas como un PMS, un channel manager, una plataforma de experiencias turísticas con inteligencia artificial y el Sello Vivienda Turística Responsable.Este distintivo busca acreditar ante autoridades, plataformas digitales e inversionistas el cumplimiento legal de los operadores que hacen parte de la iniciativa.Desde ASOHOST señalaron que la profesionalización también busca prevenir problemas asociados con la informalidad, las malas prácticas, la convivencia y la pérdida de confianza en el sector.En materia de rentabilidad, las estimaciones ubican el retorno neto entre el 8 % y el 12 % en zonas de alta demanda como El Poblado, específicamente Provenza.En estos sectores, los ingresos brutos mensuales por unidad pueden alcanzar los $16 millones, mientras que en zonas como Laureles-Estadio las rentabilidades netas estimadas están entre el 6 % y el 9 %.La dinámica de este mercado también ha impulsado la expansión del modelo hacia otros municipios del Valle de Aburrá, como Envigado y Sabaneta, y más recientemente hacia diferentes sectores del Oriente antioqueño.El crecimiento de la vivienda turística se suma al comportamiento del turismo en Medellín. Durante 2025, la ciudad registró cerca de $4 billones en gasto turístico medido mediante transacciones con tarjeta.De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, esas operaciones representaron alrededor de 16 millones de transacciones. Debido a que Credibanco procesa aproximadamente el 45 % de los pagos con tarjeta, el Distrito estimó que el gasto turístico total podría acercarse a $9 billones.La cifra estimada no incluye los pagos realizados en efectivo, por lo que el impacto económico del turismo en la ciudad sería mayor al registrado mediante las transacciones con tarjeta.Para ASOHOST, la profesionalización es clave para que la industria de vivienda turística continúe creciendo con responsabilidad y mejores estándares de servicio.El proceso busca que los prestadores conozcan la normativa, cumplan sus obligaciones, mejoren la atención a los huéspedes, incorporen tecnología y gestionen de manera más eficiente sus ingresos.La iniciativa plantea además la necesidad de diferenciar entre los operadores que cumplen las reglas y aquellas prácticas que pueden generar impactos negativos en la convivencia, el mercado inmobiliario o la seguridad.En ese contexto, ASOHOST considera que la profesionalización de los actores de la vivienda turística es una de las principales herramientas para acompañar el crecimiento de esta industria en Medellín y Antioquia.