Veinticuatro años después de la masacre de Bojayá, la herida sigue abierta. Este lunes, en Mañanas Blu, el padre Antún Ramos, sobreviviente de aquella tragedia y autor del libro Bojayá, relato del sacerdote que sobrevivió a la masacre, dejó una frase que resume el sentimiento de muchas víctimas: “El Estado no debió haber esperado que hubiese un fallo”.La entrevista puso en debate una deuda que sigue sin cerrarse. Para las comunidades, el perdón institucional no puede limitarse a un acto protocolario. Detrás de esa exigencia está el recuerdo de las alertas que, según el sacerdote, fueron ignoradas antes del 2 de mayo de 2002.“Nosotros hicimos 10 alertas tempranas a la Presidencia de la República”, recordó. En ese momento, dijo, ya era claro que la confrontación entre guerrilla y paramilitares podía terminar atrapando a la población civil en medio del fuego.Ramos explicó que en el río Atrato la ubicación geográfica terminó convirtiéndose en condena. La cercanía con el Pacífico, Panamá y corredores estratégicos convirtió al territorio en escenario permanente de disputa armada. “En esa disputa está la población que es la que sufre las consecuencias”, afirmó.La paz en Bojayá sí se sintió cuando los campesinos volvieron a pescar de nocheEl sacerdote también hizo una defensa del proceso de paz firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. Para él, el impacto en el territorio fue evidente. “La diferencia antes del proceso y después del proceso fue del cielo a la tierra”, dijo.Con esa frase resumió un cambio que en Bojayá se sintió en gestos cotidianos. Familias desplazadas regresaron, los cultivos reaparecieron y las lanchas retomaron sus rutas. Pero hubo una imagen que, para el sacerdote, lo dice todo: “Los campesinos volvieron a pescar de noche”.En una región donde el miedo había alterado hasta las rutinas más básicas, pescar de noche significaba volver a sentir confianza. Antes de esa etapa, Ramos contó que dormía vestido, con botas al lado de la cama y con las llaves de una lancha listas por si debía salir de urgencia a mediar cuando algún grupo armado se llevaba a una persona.Hoy, aunque reconoce algunos esfuerzos de diálogo, advierte que el miedo no ha desaparecido. En varias zonas del Chocó siguen presentes estructuras armadas y la población civil continúa atrapada entre amenazas, restricciones y silencios.Por eso, 24 años después, la pregunta que atraviesa su libro sigue golpeando al país: “¿Por qué nos seguimos matando?”. En Bojayá, la paz todavía no deja de ser una promesa pendiente.
Bogotá, como cada año, vive una nueva jornada de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que se lleva a cabo en Corferias. Sin embargo, mientras miles de personas esperaban ingresar al recinto, una pelea entre dos vendedoras ambulantes terminó convirtiéndose en una escena que se hizo viral en redes sociales y generó comentarios entre quienes asistían al evento.El altercado ocurrió ante la mirada de decenas de personas. Entre familias, estudiantes y lectores que llegaban o salían de Corferias, la discusión subió de tono tan rápido que pasó de empujones a jalones de cabello y golpes. Varias personas que estaban en el lugar intervinieron para intentar separarlas y evitar así una disputa que pudiera escalar mucho más.Pelea entre vendedoras ambulantes quedó en videoLas imágenes muestran que la riña comenzó con un cruce de palabras y, en apenas unos segundos, ambas mujeres terminaron forcejeando en el piso mientras algunos presentes sacaban sus celulares y grababan la bochornosa escena.Si bien no se reportaron personas heridas de gravedad, lo cierto es que el episodio incomodó a los asistentes que esperaban ingresar a la feria, uno de los eventos culturales más concurridos de la capital. El hecho volvió a poner sobre la mesa una polémica que cada vez resulta más común: la disputa por los espacios de venta.La escena no tardó en hacerse viral. Más allá de la pelea, lo que despertó preocupación fue el lugar en el que ocurrieron los hechos, pues se trata de un sitio donde miles de personas buscan disfrutar de libros, conversatorios y actividades culturales.Vendedores ambulantes en Bogotá: disputa por regulación cerca de CorferiasLo ocurrido reactivó una discusión que lleva meses sobre la mesa en Bogotá. La presencia de vendedores informales en zonas de alta afluencia sigue siendo un asunto complejo para la ciudad.Desde distintos sectores se ha planteado que las riñas por puntos de venta, la congestión peatonal y los conflictos entre comerciantes informales se están volviendo más frecuentes. Al mismo tiempo, también se insiste en que muchas familias dependen económicamente de esta actividad para sostenerse día a día.
La violencia en Medellín no solo ha dejado cifras y relatos históricos, también ha permeado la forma en que se cuentan las historias. Esa es una de las ideas que atraviesa Los espantos de mamá, la más reciente novela del escritor colombiano Gilmer Mesa, quien explicó el trasfondo de su obra en entrevista con Blu Radio.“Es como una revisión de todos estos mitos folclóricos que nos han perseguido desde niños (…) pero asentados en una realidad urbana”, afirmó el autor.¿De qué trata Los espantos de mamá?La novela aborda uno de los temas más sensibles del país: los desaparecidos en medio de distintas fases de la violencia en Medellín y Colombia.Según explicó Mesa, la historia se construye a partir de esa realidad, pero la entrelaza con figuras tradicionales del imaginario popular como:La LloronaLa PatasolaEl Cura sin CabezaEn el libro, estos personajes no aparecen como simples leyendas, sino que adquieren nuevos significados dentro de un contexto urbano marcado por el conflicto.“Cobran como una vigencia importante y se transforman en algunos en desaparecidos y otros en desaparecedores”, señaló.Gran parte de la historia se desarrolla en un cementerio de Medellín, un espacio que funciona como eje narrativo para descubrir historias relacionadas con víctimas de la violencia.El propio autor confirmó que allí se van revelando situaciones ligadas a desapariciones en diferentes momentos del país.Ese escenario también se conecta con la portada del libro, que plantea una metáfora visual: edificios que se proyectan como si fueran nichos, sugiriendo una ciudad construida sobre la memoria de la violencia.La violencia que no desapareceAunque la novela es ficción, Mesa fue enfático en que está basada en realidades que siguen vigentes.Al ser consultado sobre si esas dinámicas han cambiado, respondió que la violencia no ha desaparecido, sino que se ha transformado.“La violencia lo que ha hecho es que se ha ido renovando en sus dinámicas, pero estructuralmente sigue instalada”, explicó.En ese sentido, advirtió que las cifras de personas desaparecidas continúan siendo altas y preocupantes.Más allá del componente narrativo, el autor planteó que la novela también busca generar una reflexión sobre cómo el país ha construido sus propios relatos alrededor de la violencia.En Los espantos de mamá, los mitos tradicionales se convierten en una forma de reinterpretar esa historia, trasladándola del ámbito rural o folclórico a un contexto urbano contemporáneo.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
En el marco del cierre de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), la escritora Sara Jaramillo habló en Mañanas Blu sobre su más reciente éxito editorial, El cielo está vacío. La autora reflexionó sobre su proceso creativo y cómo su formación profesional influye en sus obras, señalando que el impacto de sus encabezados "viene del periodismo" y que "el título es lo que engancha, es lo que llama la atención".Jaramillo explicó que su nuevo libro no es un relato aislado, sino que "es precisamente una ampliación de un capítulo de Cómo maté a mi padre", su aclamada primera obra autobiográfica. Según la autora, aquel capítulo titulado "El amante inglés" contenía el germen de una historia que necesitaba más espacio para ser contada, pues su literatura gira en torno a "la eterna búsqueda del padre", un tema que define como "super recurrente en su obra".La trama de El cielo está vacío Sigue a una mujer de 23 años que, agobiada por la ausencia de su progenitor y su realidad en Colombia, se muda a Londres. Allí entabla una relación con un hombre mucho mayor, un vínculo que la autora describe como "extraño, desigual, asimétrico".La búsqueda de protecciónCon total honestidad, Jaramillo confesó que escribir esta historia le permitió identificar patrones personales sobre sus parejas de aquel entonces: "Me di cuenta de que yo, a lo mejor, no estaba buscando hombres, sino papás", explicó Jaramillo en Mañanas Blu.Al encontrarse sola en otro continente y sin recursos, la autora comprendió la importancia de esa figura que provee seguridad. "Me doy cuenta de lo que hace falta esa figura paterna, que te dé dinero cuando se acaba, que te dé protección, que te dé seguridad", afirmó.Ficción con "toques mágicos"A pesar de la carga biográfica, la escritora enfatizó que el libro contiene "muchísima ficción" y los característicos "toques mágicos" de su estilo narrativo. Su objetivo con esta publicación, que ya cuenta con varias reimpresiones desde su lanzamiento en septiembre, era crear "una historia que fuera muy atrapante y que tuviera también mucho de lo humano".Sara Jaramillo concluirá su paso por la Filbo con una charla programada para este domingo, marcando uno de los puntos destacados del cierre del evento cultural.Escuche al entrevista:
La obra de Gabriel García Márquez sigue encontrando nuevas formas de conectar con el público. Esta vez, a través de un libro gráfico que explora su relación con Nueva York, una ciudad que marcó parte de su vida y su mirada periodística.Se trata de Macondo York, del autor Iván Onatra, presentado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. El proyecto mezcla fotografía urbana, grafitis y textos para reconstruir cómo el Nobel colombiano interpretó una ciudad tan compleja como fascinante.Un Gabo vigente: entre grafitis y ciudadEl punto de partida del libro es una frase escrita por García Márquez en 1950: “Nueva York siempre tan desigual y siempre tan original. Finalmente americana”. No se trata de una reflexión posterior a su experiencia en la ciudad, sino de una impresión temprana, escrita más de una década antes de visitarla.“Me llama mucho la atención que sea tan osado poder escribir sobre una ciudad sin conocerla”, explicó Onatra en entrevista con Mañanas Blu. Esa intuición temprana del escritor, según el autor, demuestra cómo su mirada iba más allá de lo evidente.El libro recoge esa visión a través de 224 fotografías y 88 paneles que hacen parte de una exposición en Corferias. Allí, los visitantes pueden ver cómo frases del autor dialogan con imágenes actuales de Nueva York, en una especie de mural contemporáneo.Nueva York, un puente en la vida de García MárquezMás allá de la estética, el proyecto también reconstruye episodios clave en la vida de García Márquez. Uno de ellos ocurrió en 1961, cuando vivió en Nueva York como periodista de Prensa Latina.“Le toca salir de Nueva York en bus… viajan por un mes por todo el sur de Estados Unidos hasta llegar a México”, relató Onatra. Ese viaje, marcado por amenazas y dificultades económicas, terminó siendo un punto de inflexión en su carrera.De hecho, años después, en México, el escritor culminaría Cien años de soledad, una de las obras más influyentes de la literatura latinoamericana.Para el autor de Macondo York, esa conexión convierte a Nueva York en algo más que un escenario: “se vuelve un puente entre Colombia y México”.El proyecto, que ya va por su segunda edición, ha despertado interés internacional y seguirá su recorrido en ciudades como Nueva York y Grecia. Mientras tanto, en Bogotá, la invitación es clara: descubrir una faceta poco conocida de García Márquez, donde el realismo mágico se cruza con el concreto y el ruido de la gran ciudad.
La violencia ya no opera como antes ni en la realidad ni en la ficción. Esa es una de las ideas que atraviesa La hora de los lobos, el nuevo libro de Mario Mendoza, quien en entrevista con Mañanas Blu explicó por qué esta obra se adentra en nuevas formas del crimen contemporáneo y en una violencia distinta a la que ha explorado en gran parte de su literatura.“Es una violencia más psíquica”, afirmó el escritor.¿De qué trata La hora de los lobos?Mendoza explicó que esta vez quiso cambiar de registro. Si en otras obras se había concentrado en una violencia asociada al establecimiento o a fracturas sociales, ahora se preguntó cómo opera la mafia contemporánea y si sigue respondiendo al viejo imaginario del narcotráfico latinoamericano.Su respuesta es que no.Según planteó, las estructuras criminales actuales funcionan bajo otros códigos y referentes. Ya no son solo los capos tradicionales que dominaron el relato regional durante décadas, sino actores atravesados por nuevas influencias culturales y dinámicas más sofisticadas.Ahí aparece el concepto de “los lobos”, que no alude a un solo personaje sino a una expansión de nuevas formas del crimen.“Funciona de un modo mucho más empresarial”Uno de los ejes de la novela, según explicó, es entender cómo mutó ese poder criminal. “Funciona de un modo mucho más empresarial”, dijo Mendoza al describir cómo operan hoy estas redes.Parte de esa transformación, señaló, está marcada por nuevos imaginarios:Influencias de la yakuza japonesa.Referencias al manga y al anime.Estética ligada a artes marciales.Huellas del cine y series contemporáneas.Para el autor, esas referencias ayudan a leer una criminalidad distinta, más globalizada y con nuevos símbolos.La violencia también es psicológicaMás allá de las mafias, Mendoza insistió en que el libro se mueve en otra idea de violencia menos visible. No solo la violencia armada o criminal, sino una ligada a pulsiones destructivas de la vida contemporánea.De ahí la frase que resume el espíritu de la obra: “Es una violencia más psíquica”.Según explicó, esa dimensión también atraviesa la novela y conecta con preocupaciones presentes en buena parte de su literatura.Aunque el punto de partida es narrativo, Mendoza dejó claro que La hora de los lobos busca leer una mutación más profunda.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
La memoria del Palacio de Justicia vuelve a ponerse sobre la mesa, esta vez desde la literatura, específicamente debido a la Ferida del Libro. En entrevista en Mañanas Blu, Ricardo Silva presentó su nuevo libro Mural, una obra que reconstruye, desde lo humano, lo que ocurrió durante la toma de noviembre de 1985.Más allá de los datos históricos, el autor fue directo al corazón del drama con una frase que resume el tono del libro: “Un montón de padres de familia sintiendo que iban a dejar huérfanos a sus hijos”. Esa imagen, dice, fue clave para narrar lo que se vivió dentro del edificio en medio del caos.Una narración sin pausa sobre el horror del Palacio de JusticiaSilva explicó que Mural no es un relato tradicional. Está construido como un recorrido continuo, sin cortes, que va personaje por personaje desde el inicio de la toma hasta la destrucción del Palacio.“Es el vértigo… la idea era recrearlo para que uno sienta lo agobiante y lo desolador que era eso”, aseguró. La apuesta es clara: que el lector no tenga respiro, tal como ocurrió en esas horas.El libro recoge hechos documentados en informes oficiales, como los de la Comisión de la Verdad y expedientes judiciales, pero los transforma en una experiencia narrativa. “La mirada es literaria”, dijo, dejando claro que no busca reemplazar la historia, sino complementarla desde lo emocional.Memoria personal y una generación marcada por la violenciaEl relato también tiene un componente íntimo. Silva recordó su cercanía con el magistrado Enrique Low Murtra, a quien conoció desde niño cuando acompañaba a su madre al Palacio.“Era mi compañero de juegos muchas veces”, contó. Años después, Low Murtra sobrevivió a la toma, pero fue asesinado por el narcotráfico, en una historia que el autor describe como parte de “esa espiral de la violencia”.Para Silva, su generación creció marcada por estos hechos. “Ha sido una generación muy consciente de que esto es una violencia que se va transformando y no para”, afirmó.Con Mural, el escritor propone una forma distinta de recordar: no solo desde los hechos, sino desde las emociones de quienes estuvieron allí. Una reconstrucción que, más que explicar, busca que el lector sienta lo que pasó.
La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026 sigue consolidándose como uno de los principales escenarios culturales del país, con una programación que trasciende la literatura tradicional y se conecta con los grandes debates del presente. Desde Corferias, la feria reúne durante estas semanas a autores, empresarios, académicos y lectores en torno a temas como la inteligencia artificial, la reputación, el liderazgo y el desarrollo personal.En esta edición, uno de los focos ha sido la literatura que cruza conocimiento práctico con historias que buscan impactar la vida profesional y personal de los lectores. Blu 4.0 salió en la búsqueda de libros sobre tecnología, liderazgo y bienestar. En ese contexto, la División de Proyectos Especiales de Editorial Planeta compartió un listado de autores recomendados que están llevando estos temas al centro de la conversación. Este es el top de algunos autores recomendados en la FilBo 2026 sobre estos temas:1. Alejandro Toro – El fin del control humano El congresista y analista geopolítico pone sobre la mesa uno de los debates más urgentes: el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y en la democracia. El libro advierte que hasta el 40 % del empleo global podría verse afectado y plantea que el verdadero desafío no es tecnológico, sino de gobernanza.2. Edwin Barrera – El toque de la IA en las organizacionesUna guía práctica que propone integrar la inteligencia artificial en las empresas sin perder el enfoque humano. A través del modelo OHM (Organizar, Modernizar y Humanizar), el autor plantea cómo equilibrar eficiencia, innovación y gestión centrada en las personas.3. Luis Parra Martínez – Reputación bajo fuegoUn libro clave en tiempos de redes sociales y exposición permanente. A partir de su experiencia en más de 300 comités de crisis, el autor explica cómo anticipar, gestionar y convertir crisis reputacionales en oportunidades estratégicas.4. Nicolás A. Campaña – Karla y su efecto espiralUna novela que traslada conceptos del mundo corporativo a una historia de vida para explicar cómo cada decisión transforma el futuro. Una apuesta narrativa que conecta liderazgo, emociones y toma de decisiones en contextos de incertidumbre.5. Andrés Sanjuán – Mentalidad imparableA través de 33 principios prácticos, el autor propone una transformación desde la mentalidad para alcanzar resultados sostenibles. El enfoque conecta desarrollo personal, disciplina y crecimiento profesional en un entorno cambiante.6. Federico Rivas – La primavera del almaUna obra que aborda el bienestar, la resiliencia y el propósito desde una mirada profunda y contemporánea. El libro propone entender el liderazgo como un proceso interno, basado en la coherencia y el equilibrio emocional.Este grupo de autores refleja una tendencia clara en la FilBo 2026: la literatura como herramienta para entender y actuar en un mundo en transformación. Más allá de la ficción, estos libros buscan ofrecer respuestas prácticas frente a los desafíos actuales, desde la inteligencia artificial hasta la gestión emocional.En medio de una agenda cada vez más amplia, estas recomendaciones se convierten en una guía para quienes quieren salir de la feria no solo con libros, sino con ideas que impacten su forma de pensar, decidir y liderar.
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026, el escritor William Vega Fernández regresa con 'Cenizas doradas', una novela que explora la memoria, el amor, la pérdida y la esperanza desde el corazón del Pacífico colombiano, con una mirada profunda a territorios históricamente olvidados.Con esta nueva publicación, Vega Fernández —nacido en Buenaventura— reafirma su lugar como una de las voces más representativas de la literatura del Pacífico. La obra se adentra en las heridas de una región marcada por el abandono, pero introduce un giro poco explorado: la historia de opulencia y riqueza que alguna vez definió a poblaciones como Barbacoas, hoy sumidas en la marginalidad, pero en proceso de renacimiento.“Tras un largo silencio de siete años, presento esta novela con un tema inédito en Colombia: narrar la poderosa Barbacoas en el Pacífico sur, una provincia que fue referente de riqueza económica, social y política, y que luego quedó postrada por siglos. Pero, como sugiere el título, después de todo gran incendio viene un renacimiento”, afirmó el autor.La novela sitúa su trama en Barbacoas, antiguo epicentro de riqueza minera en el suroccidente del país. A través de personajes atravesados por la culpa, el deseo y la memoria, la historia avanza entre recuerdos y decisiones irreversibles, planteando una pregunta central: ¿es posible reconstruirse después de la pérdida?'Cenizas doradas' se suma a la trayectoria del autor, que incluye títulos como Los hombres de Rahel, La demencia de la diosa y Misa perversa, parte de su reconocida “Trilogía Fémina”.
Se trata de un stand liderado por la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), en el que participan asociaciones provenientes de departamentos como Boyacá, Norte de Santander, La Guajira, Caquetá, Santander, Huila, Valle del Cauca, Cundinamarca y Meta. Allí se ofrecerán productos como café especial, chocolates, dulces, snacks, bebidas artesanales y artesanías. También participan organizaciones indígenas, asociaciones lideradas por mujeres rurales, jóvenes y firmantes de paz, así como iniciativas vinculadas a procesos de sustitución de cultivos.Además del espacio comercial, durante la feria está previsto el lanzamiento del libro “La Reforma Agraria para la Vida: el corazón del desarrollo rural”, una publicación impulsada junto con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.Estarán disponibles también eventos sobre fortalecimiento comercial para organizaciones rurales, participación de productos colombianos en mercados internacionales y espacios enfocados en juventudes rurales, que se desarrollarán durante los próximos días en Corferias.El stand estará ubicado en el pabellón 4, piso 2, y funcionará hasta el próximo 4 de mayo, en el marco de la feria que se desarrolla en Bogotá.
Un impresionante video se dio a conocer este lunes del cantón militar Pichincha en Cali en el que el sismo que afectó este lunes al país sintió con intensidad en las instalaciones de esa unidad militar del Valle del Cauca. La grabación muestra cómo vivieron militares de ese cantón el fuerte temblor, justo cuando se encontraban formando. También se escuchó a un superior intentando calmar a los uniformados mientras detrás de ellos se desplomaba una estructura del cantón.Vea aquí las fuertes imágenes:
Un fuerte sismo sacudió gran parte de Colombia en la mañana de este lunes, con fuertes afectaciones en ciudades como Cali, Manizales, Pereira y en Quibdó, en el departamento del Chocó, epicentro del movimiento telúrico de magnitud 7,4.En Quibdó, capital del Chocó, se reportan graves daños en varias edificaciones, de acuerdo con información entregada tras la emergencia. Las autoridades ya adelantan una evaluación para establecer la magnitud de las afectaciones y preparar el primer reporte oficial.La situación ha generado preocupación entre los habitantes del departamento, especialmente por la posibilidad de que se presenten réplicas después del fuerte movimiento.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, dijo en redes la gobernadora del departamento, Nubia Córdoba.Reportan daños en viviendas de QuibdóA través de redes sociales también comenzaron a conocerse testimonios de habitantes que describen las afectaciones provocadas por el sismo en diferentes sectores de Quibdó.Uno de los reportes señala que varias viviendas sufrieron daños considerables. Entre los testimonios conocidos está el de una persona que aseguró que su casa materna y las viviendas de algunos familiares quedaron semidestruidas, aunque todos sus integrantes se encuentran con vida.“Graves pérdidas en muchas casas en Quibdó, mi casa materna y de familiares semidestruida pero gracias a Dios todos con vida”, señaló el ciudadano.El mismo reporte expresó preocupación por la situación en otros puntos de la ciudad y pidió que no se presenten pérdidas de vidas humanas.“Dios permita no hayan pérdidas de vida humanas, muchas afectaciones en Quibdó”, manifestó. Por último, la información sobre las afectaciones en Cali, Manizales, Pereira y otras zonas del país continúa en desarrollo, mientras se espera el primer balance oficial de las autoridades sobre la emergencia.
El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, asumió directamente la coordinación de la respuesta del Gobierno tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte del país y que dejó daños materiales en diferentes ciudades.En sus primeros pronunciamientos sobre la emergencia, el mandatario ordenó convocar de inmediato al Comité Nacional para el Manejo de Desastres y que comenzó a evaluar la situación junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)."Ante el temblor registrado hace pocos minutos, he ordenado convocar de inmediato al Comité Nacional para el Manejo de Desastres", señaló el jefe de Estado.El presidente explicó que el objetivo inicial es recopilar los reportes provenientes de las diferentes regiones del país para establecer las afectaciones y coordinar las acciones necesarias."En este momento estamos con la UNGRD evaluando la situación, para conocer los reportes de todo el territorio nacional y coordinar las acciones que sean necesarias", agregó.Abelardo ordenó instalar un Puesto de Mando UnificadoPosteriormente, el mandatario volvió a pronunciarse sobre la emergencia y anunció nuevas medidas para atender las zonas afectadas.Abelardo aseguró que asumió directamente el liderazgo de la respuesta en San José del Palmar, Chocó, municipio señalado como epicentro del terremoto, y ordenó instalar allí un Puesto de Mando Unificado (PMU)."He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados", manifestó.Además, el presidente indicó que solicitó al director de la UNGRD un reporte detallado sobre la situación y las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas.El mandatario también anunció que se desplazará personalmente a Pereira para acompañar a las personas afectadas y verificar la respuesta de las entidades del Gobierno."También estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno. No están solos. El Estado está presente y actuando. ¡Firme por la Patria!", afirmó.¿Dónde fue el epicentro del terremoto?El Servicio Geológico Colombiano informó que el movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana de este lunes y tuvo como epicentro San José del Palmar, en el departamento del Chocó.El SGC reportó inicialmente una magnitud de 6,7, pero posteriormente actualizó la información y estableció que el terremoto alcanzó una magnitud de 7,4, con una profundidad de 82 kilómetros.El movimiento se sintió en varias ciudades del centro y occidente del país, entre ellas Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín.Las autoridades comenzaron a verificar las afectaciones provocadas por el movimiento telúrico en diferentes puntos del país.En Cali y Manizales se reportó el desprendimiento de partes de las fachadas de varios edificios. En Manizales, además, una de las torres de la catedral sufrió daños.El alcalde de Cali, Alejandro Eder, informó a Blu Radio que varias edificaciones presentaban grietas como consecuencia del terremoto."Hay muchos edificios agrietados", señaló el mandatario local, quien indicó que hasta ese momento no se tenía información sobre víctimas.En Pereira, donde Abelardo anunció que estará personalmente para verificar la respuesta del Gobierno, también se reportaron importantes daños estructurales en diferentes edificaciones. El aeropuerto de la capital de Risaralda presentó afectaciones y algunas estructuras registraron derrumbes parciales.
Tras el sismo registrado en las últimas horas, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a esta hora organismos de emergencia adelantan recorridos de verificación en Medellín y otros municipios de Antioquia para establecer posibles afectaciones en edificaciones. De manera preliminar, ciudadanos reportaron grietas y daños en algunas estructuras en sectores como San Diego, en el sur de Medellín, y Envigado.En el sector de San Diego, habitantes señalaron afectaciones en algunos edificios. Sin embargo, las autoridades indicaron que estos reportes todavía están siendo verificados por los organismos de emergencia. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, pidió reportar cualquier situación a la línea 123.Tras el movimiento telúrico también fue evacuado el Centro Administrativo La Alpujarra, donde se encontraban funcionarios de la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, el Concejo Distrital y la Asamblea. Esto contaron algunos ciudadanos que evacuaros sus edificios por el sector de Ciudad del Río.El DAGRD informó que unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos realizan recorridos en diferentes sectores de la ciudad para identificar posibles daños o situaciones que requieran atención.Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, informó que se adelantan verificaciones en los 125 municipios del departamento. “Hasta ahora no tenemos reportes de víctimas o heridos. Instalamos PMU. Los tendré informados”, señaló el mandatario.De igual manera, el sistema metro anunció la suspensión del servicio comercial en las líneas A y B de trenes, así como los Metrocables H, J, K, L, M y P mientras se evalúa el estado de la infraestructura para reactivar las operaciones.El Dagran recomendó esperar entre 30 y 40 minutos antes de volver a ingresar a las estructuras evacuadas, permanecer atentos a las instrucciones de los organismos de respuesta y consultar únicamente los canales oficiales.Por lo pronto, las autoridades activaron el monitoreo y pidieron a la ciudadanía reportar cualquier emergencia a través de la línea 123.
Un fuerte sismo de magnitud 7,4 sacudió durante la mañana de este lunes diferentes zonas de Colombia. En Pereira, las primeras informaciones señalan daños en algunas estructuras y el colapso de varias edificaciones.A través de redes sociales comenzaron a circular imágenes que muestran parte de las afectaciones registradas en la ciudad. Las fotografías y videos permiten observar los daños ocasionados por el movimiento telúrico.Ante este tipo de emergencias, la preparación y la manera de actuar durante el movimiento son fundamentales. La Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá entrega una serie de recomendaciones para responder ante un sismo.¿Qué hacer antes de un sismo?Una de las principales recomendaciones es elaborar un plan familiar de emergencias, en el que se establezcan responsabilidades y acuerdos para responder ante una situación de este tipo.También es importante identificar los riesgos y las salidas de emergencia de la vivienda, reconocer el entorno, establecer puntos de encuentro y tener disponibles los contactos de emergencia.La preparación incluye reducir posibles vulnerabilidades dentro del hogar, como fijar muebles y tejas, además de mantener listo un kit de emergencias en un sitio de fácil acceso, preferiblemente cerca de la salida.Este equipo debe contar con alimentos no perecederos, agua para tres días, utensilios para comer, radio AM/FM, linterna con baterías de repuesto, documentos personales, elementos básicos de aseo, llaves, una muda de ropa, dinero en efectivo, manta, silbato, encendedor, velas y botiquín de primeros auxilios.¿Cómo actuar durante un temblor?Si el lugar cuenta con una edificación sismorresistente, la recomendación es mantener la calma, agacharse y asumir una posición de seguridad debajo de un mueble fuerte o junto a una pared interior.La posición consiste en proteger la cabeza y la nuca con las manos, arrodillarse y acercar la cabeza a las rodillas para adoptar una posición fetal.Durante el movimiento se debe evitar ubicarse debajo de marcos de puertas, alejarse de ventanas, estanterías, lámparas y otros objetos que puedan caer. Además, no se deben utilizar los ascensores.Si la persona se encuentra en el exterior, debe dirigirse hacia un espacio abierto, lejos de edificios, postes, árboles y cableado, y cubrirse hasta que termine el movimiento.Una vez finalice el sismo, se recomienda cortar los suministros de energía, luz y gas y evacuar de manera ordenada siguiendo las indicaciones de los brigadistas. En edificaciones que no sean sismorresistentes, la evacuación debe realizarse lo más pronto posible conforme al plan de emergencias establecido.