La tensión diplomática entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente Gustavo Petro alcanzó un nuevo punto de ebullición tras las declaraciones del exembajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, quien aseguró en Mañanas Blu que, pese a la dureza del lenguaje del mandatario estadounidense, Colombia no es vista como un blanco militar real.Según Whitaker, las afirmaciones de Trump —en las que señaló que “cualquier país que produzca o trafique droga puede ser sujeto de ataques”— responden más a un pulso político que a planes de intervención. “Yo veo esos comentarios más como producto de la muy mala relación entre los dos presidentes”, afirmó el exdiplomático, quien dijo que la confrontación pública entre Trump y Petro ha escalado desde comienzos de año.El exembajador enfatizó que Trump utiliza a Colombia como ejemplo dentro de su narrativa interna sobre seguridad hemisférica: “Se ve a Colombia como un blanco que se puede atacar para mostrar lo que son las políticas de Estados Unidos”. Pero agregó que se trata de una estrategia discursiva, no operacional.Venezuela: presión militar sin estrategia definidaBuena parte de la conversación giró alrededor de la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Venezuela, donde Trump ha desplegado una significativa fuerza naval y aérea. No obstante, Whitaker afirmó que el presidente norteamericano está “arrinconado” por los altos costos y la falta de resultados.“Trump está en una posición muy difícil ahora porque ha usado la táctica de tratar de presionar la salida de Maduro y no ha servido”, sostuvo. El despliegue militar —que incluye un portaaviones de última generación, el Gerald Ford, y alrededor de 10.000 efectivos— representa un gasto sostenido que la Casa Blanca no ha logrado transformar en avances políticos.Aunque Trump nunca descarta una acción militar, el exembajador recordó que históricamente el presidente estadounidense se opone a intervenciones prolongadas: “Él no cree en ese tipo de intervención… no ve el valor de eso”. Una operación en Venezuela podría, según Whitaker, arrastrar al país a un compromiso más largo e incierto de lo que la administración anticipa.¿Puede Trump actuar sin autorización del Congreso?Otro punto clave de la entrevista fue la pregunta sobre si el presidente estadounidense podría ordenar operaciones militares sin aprobación legislativa. Whitaker fue categórico: “El War Powers Act insiste en que antes de entrar en una operación militar hay que conseguir la aprobación del Congreso”.Trump, sin embargo, ha argumentado que actuar contra Venezuela —bajo la premisa de enfrentar a organizaciones terroristas asociadas al régimen de Maduro— podría eximir al Ejecutivo de este requisito. El exembajador consideró que esa interpretación “no es consistente con la ley que gobierna eso”, y advirtió que esta decisión dependería de un Congreso dispuesto a defender sus facultades, algo que “por el momento no tenemos”.El respaldo internacional: un obstáculo mayorLa administración Trump enfrenta hoy un escenario internacional mucho menos favorable que en 2019, cuando intentó presionar la salida de Maduro con apoyo hemisférico y europeo.Whitaker señaló que ahora el panorama es adverso: “Brasil y Colombia rechazan cualquier tipo de acción militar en Venezuela”, y además países europeos como Reino Unido han advertido que no suministrarán inteligencia para operaciones ofensivas.Pese a este aislamiento, el exembajador advirtió que Trump se siente cómodo actuando solo: “Está muy inclinado a hacer acciones independientes sin nada de respaldo”, especialmente en el hemisferio occidental.Las incoherencias de la narrativa antidrogasUno de los momentos más críticos de la entrevista surgió cuando se interrogó al exembajador sobre el contraste entre la retórica antidrogas de Trump y el indulto otorgado recientemente al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico. Whitaker fue directo: “Obviamente no se puede explicar. Es una incoherencia total”.A ello se suma el silencio de Trump sobre China —principal productor de fentanilo en el mundo— lo que, según Whitaker, revela la selectividad geopolítica de su discurso.¿Ataques en Colombia? Más símbolo que realidadRespecto a la posibilidad de ataques militares sobre laboratorios de cocaína en territorio colombiano, el diplomático los consideró altamente improbables por su escasa utilidad táctica. “Un laboratorio de cocaína es tres gatos y cinco galones de gasolina… no merece un ataque militar”, afirmó.Además, recordó que las acciones estadounidenses recientes —como golpes a embarcaciones sospechosas en el Caribe— son posibles porque ocurren fuera de jurisdicciones soberanas. “Ataque en el territorio de otras naciones es distinto”, enfatizó.Petro y Trump: tensión que beneficia a ambosLa confrontación entre ambos presidentes, a juicio del exembajador, tiene un componente político útil para cada uno. “Los dos sacan provecho de esta contienda”, dijo Whitaker, explicando que Petro utiliza la amenaza externa para cohesionar apoyo regional, mientras Trump la emplea para reforzar su narrativa de firmeza en política exterior.
El exembajador de Estados Unidos en Colombia Kevin Whitaker analizó en entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu el complejo escenario que enfrenta el presidente Donald Trump frente a Venezuela y la creciente tensión diplomática con Colombia. Para Whitaker, el mandatario estadounidense se encuentra “arrinconado” debido a los altos costos y los débiles resultados de su estrategia de presión contra el régimen de Nicolás Maduro.“Trump se encuentra en una esquina, está en una posición muy difícil ahora porque ha usado la táctica de presionar la salida de Maduro y no ha servido hasta el momento”, advirtió Whitaker.El diplomático explicó que el despliegue naval y aéreo de Estados Unidos en el Caribe —incluido el portaaviones USS Gerald Ford y unos 10.000 efectivos— tiene un costo político y financiero muy alto para la Casa Blanca, especialmente en un año preelectoral.Una estrategia sin rumbo claroWhitaker insistió en que, pese a la ostentosa presencia militar, no existe una estrategia integral por parte de Washington, sino acciones aisladas destinadas a presionar al régimen venezolano.“Lo que hay son tácticas y la táctica es de presionar. Pero si la táctica no sirve, la falta de estrategia limita las opciones”, afirmó. El exembajador también reveló preocupación dentro del propio Partido Republicano por operaciones recientes en el Caribe, incluyendo un “remate” tras un ataque a una embarcación implicada en narcotráfico, hecho que podría constituir una violación al derecho internacional humanitario.¿Intervención militar en Venezuela? Trump duda, pero no descartaAunque la exhibición militar parece indicar una preparación para una intervención, Whitaker es escéptico: “Francamente dudo… Trump se ha opuesto a cada intervención militar de Estados Unidos desde Vietnam”, recordó. Según el diplomático, el presidente estadounidense no rechaza la guerra por razones humanitarias, sino porque “no ve el valor de eso”, y porque parte de su narrativa política se ha centrado en terminar las forever wars.Sin embargo, advirtió que un movimiento en Venezuela podría tener repercusiones globales: “Una acción militar en Venezuela puede tener efectos con lo de Taiwán”, agregó, sugiriendo que China podría usarlo como pretexto para acciones propias en su región.El frágil respaldo internacional y los nuevos equilibrios regionalesUno de los factores que, según Whitaker, limita cualquier operación estadounidense es la ausencia del apoyo que existía en 2019 durante la crisis de Juan Guaidó. Hoy, tanto Brasil como Colombia rechazan cualquier acción armada contra Caracas.“No contamos con el respaldo de los vecinos de Venezuela… pero a Trump no le importa tanto; es muy inclinado a actuar sin nada de respaldo”, señaló.Además, países europeos han advertido que no compartirán inteligencia para operaciones militares, lo que reduce aún más la maniobrabilidad estratégica de la Casa Blanca.¿Podría Estados Unidos atacar a Colombia? La tensión Trump–PetroLas declaraciones recientes de Trump, quien acusó a Colombia de ser un país que “produce cocaína” y sugirió que cualquier nación vinculada al narcotráfico podría ser blanco militar, generaron preocupación en Bogotá. Whitaker, sin embargo, matizó:“Veo esos comentarios más como producto de la muy mala relación entre los dos presidentes”. Aun así, advierte que la retórica puede escalar y que ambos mandatarios están usando el conflicto políticamente: “Los dos sacan provecho de esta contienda en que están”.¿Bombardeos a laboratorios en Colombia? Una posibilidad remotaEl exembajador fue claro al descartar la factibilidad de ataques directos en territorio colombiano: “Lo dudo profundamente… un laboratorio de cocaína es tres gatos y cinco galones de gasolina. No merece un ataque militar de esa índole”, sentenció.Diferente es el caso del Caribe, donde las lanchas interceptadas no llevan bandera nacional y las operaciones se realizan en aguas internacionales.La incoherencia de la “guerra contra las drogas”Whitaker calificó de “inexplicable” que Trump, mientras habla de combatir el narcotráfico, haya indultado al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico, y que no mencione acciones contra China, principal productor de fentanilo: “Obviamente no se puede explicar. Es una incoherencia total”, subrayó.Impacto electoral y riesgos para la regiónCon las elecciones estadounidenses a pocos meses, el exembajador advirtió sobre los riesgos políticos de cualquier escalamiento militar: “Ya se nota que la retórica del presidente Petro llamando a que las naciones de América Latina se junten bajo esa amenaza va a tener efectos dentro de Colombia”. Además, Whitaker recordó que Trump ha intervenido abiertamente en campañas electorales de otros países —como Honduras y Argentina—, lo que refuerza su estilo de política exterior basada en la presión directa.
El presidente Iván Duque resaltó la importancia de una alianza con el Departamento de Justicia de EE.UU. para fortalecer la cooperación judicial contra estructuras criminales del narcotráfico y el terrorismo, en especial el ELN.El encuentro se desarrolló en la Casa de Nariño, donde estuvieron el primer mandatario; el fiscal delegado del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Zachary Terwilliger; el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, dos fiscales federales, el fiscal Fabio Espitia y la ministra de Justicia, Margarita Cabello.El tema central de la reunión fue la lucha contra el ELN ya que es el grupo criminal que en este momento tiene el control del mayor número de rutas de narcotráfico y está enviando droga a los Estados Unidos.Ambos países acordaron trabajar unidos bajo el principio internacional de la corresponsabilidad en el tema de las drogas, para dar con los cabecillas del ELN.“Vinimos, no solamente a reafirmar nuestra determinación, sino ir más allá en nuestra lucha compartida contra el ELN, (que) mantiene su control, territorio e influencia en el tráfico de las drogas a través de una criminalidad y violencia despiadada que impacta a los ciudadanos de Colombia y de Estados Unidos, por eso estamos comprometidos con su desmantelamiento y sabemos que lo que sucede en Colombia nos afecta en Estados Unidos”, indicó el fiscal Terwilliger.El delegado del Departamento de Justicia indicó que su país está convencido de que no podrían “tener mejor aliado en el hemisferio contra la criminalidad que Colombia”.El presidente Duque destacó que la alianza permitirá aplicar sanciones efectivas a los cabecillas de grupos criminales como el ELÑ, disidencias de las Farc, el ‘Clan del Golfo’, ‘Los Pachenca’, ‘Los Pelusos’, ‘La Oficina’, ‘Los Caparros’, ‘Los Pachely’ y ‘Los Puntilleros’, entre otros.“Creo que una visita tan importante de un grupo tan nutrido de fiscales de los Estados Unidos, que se caracterizan por su liderazgo en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional. Es la reafirmación de una alianza exitosa para derrotar a esas estructuras criminales”, enfatizó el presidente.Cabe indicar que dicha alianza se constituye con la integración de la Fuerza de Cooperación Transnacional (FCT), que busca profundizar la cooperación entre los dos países en materia de prevención y persecución de los delitos transnacionales, y los más graves crímenes, actuando en tres áreas contra los distintos grupos armados organizados: trabajo judicial coordinado, intercambio de información y elementos probatorios, así como capacidades de investigación criminal.El primer mandatario manifestó su satisfacción por el avance de las investigaciones adelantadas por las autoridades estadounidenses sobre los vínculos en Venezuela de la dictadura de Nicolás Maduro con algunas de estas estructuras criminales.
Durante la firma de un memorando de entendimiento con las Naciones Unidas para la implementación del Programa Global de Control de Contenedores, el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, indicó que su país se siente “honrado” de apoyar la lucha contra el narcotráfico del Estado colombiano, que según él enviado del presidente Trump, ha dado resultados para evitar que la cocaína salga hacia otros países.“No existe otro país que haya hecho más en materia de interdicción que Colombia, por cada tonelada de cocaína que se incauta en la frontera de Estados Unidos y México, Colombia incauta 18, eso sí es una parte importante del proceso y necesitamos erradicación y el presidente, Iván Duque, ha hablado mucho de eso en el reciente paso”, expresó.Whitaker indicó que se necesitan alternativas para los campesinos inmersos en la economía de la cocaína, proceso que está apoyando Estados Unidos. Agregó que su país coordinará esfuerzos para apoyar la transición en los 140 municipios más afectados por el negocio de la cocaína, la minería ilegal y los grupos armados.“Lo distinto de hoy con hace 20 años es que Colombia anda acompañado, Colombia tiene amigos y aliados. El hecho de que ese esfuerzo se esté coordinando a través de la Cancillería, habla mucho de la posición de Colombia hoy en día. Es un proceso en el que se incluye a todos los países del mundo, hay una corresponsabilidad”, concluyó.
La polémica por el retiro de la visa a Jhon Jairo Cárdenas, representante a la Cámara por el partido de la U, sigue encendida.Según el congresista, la revocatoria del documento obedece a una “retaliación” por divulgar ante la opinión pública colombiana lo que se habló durante un desayuno con el embajador Kevin Whitaker frente a presuntas presiones para que congresistas apoyaran las objeciones del presidente Duque a la Ley estatutaria de la Justicia Especial de Paz (JEP).No obstante, aparecen nuevas dudas al conocerse que Cárdenas tenía una estrecha relación con el exfiscal de la JEP Carlos Bermeo quien fue detenido tras ser sorprendido recibiendo fajos de billetes, al parecer, por favorecer decisiones en el caso Santrich.El congresista caucano afirmó que conoció a Bermeo cuando estaba vinculado a una iglesia cristiana hace casi 10 años.“Él me dio un apoyo a mí y eso lo he comentado en distintos momentos porque me apoyó en la campaña”, contó Cárdenas.“Si yo tuviera una investigación pendiente, no creo que el embajador de Estados Unidos me hubiera invitado al desayuno”, agregó.No deje de leer: Congresista que se opuso a objeciones a JEP denuncia que le revocaron la visa a EE.UU. No obstante, Cárdenas insistió al equipo de periodistas dirigido por Néstor Morales que todo se debe a una “actitud política”.“Lo que irritó particularmente al embajador es el hecho que yo me atrevía a contar los pormenores de la reunión y pensó que se había hecho una violación de confidencialidad”, aseguró.“No soy solamente yo al que le quitaron la visa. También a miembros de las altas cortes, lo que demuestra una clara presión política”, agregó.Le puede interesar:Futuro de la JEP, una ‘papa caliente’ en el Congreso: opinión de Ricardo Ospina Sin embargo, el congresista confirmó que Bermeo le había prestado un dinero para una campaña política pero que rompieron relaciones cuando el exfiscal quiso lanzarse a la alcaldía de Popayán.“Él intentó aspirar a alcaldía de Popayán por la U, pero cuando yo no le di el aval se enojó conmigo”, contó.“Recientemente no recuerdo haberme sentado con él. La última conversación formal fue hace dos o cuatro años”, agregó.Entérese de: No hay evidencia para relacionar caso Santrich con fiscal Bermeo: Procuraduría Ante esto, Cárdenas no descartó que haya recibido alguna llamada del exfiscal de la JEP.“Quizás Bermeo me llamó recientemente, pero no recuerdo bien, todo se produjo demasiado rápido para establecer ese tipo de asociaciones”, insistió.Escuche la entrevista completa aquí:
El Gobierno colombiano, a través de la Cancillería, le dio el beneplácito al nominado a embajador de Estados Unidos en Colombia, Philip Goldberg.El nominado por el presidente Donald Trump reemplazaría al actual embajador Kevin Whitaker, quien fue designado por el expresidente Barack Obama (2009-2017).Goldberg es un diplomático que al ocupar dicho rol en Bolivia, en 2008, fue expulsado por el presidente Evo Morales con acusaciones de conspirar en contra del Gobierno.Colombia está a la expectativa del trámite que realice la Cámara Alta de Estados Unidos para confirmarlo en el cargo.
A pocos días de que se sometan a votación las objeciones al proyecto de ley estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz en el Senado, está claro que a Estados Unidos le preocupa el tema y está siguiendo de cerca el trámite.Sin embargo, algunos sectores han interpretado esa preocupación como un acto de injerencia en un tema muy sensible para el país: el acuerdo de paz firmado con la extinta guerrilla de las Farc.Después de la decisión del gobierno estadounidense de retirarle la visa al representante John Jairo Cárdenas, del Partido de La U, supuestamente por revelar detalles de un desayuno con el embajador de ese país en Colombia, Kevin Whitaker, hay quienes leen ese episodio como una advertencia.El mismo representante Cárdenas, en entrevista con BLU Radio, afirmó que lo están “utilizando de cabeza de turco para mandar un mensaje”.Con el balón de las objeciones en la cancha del Senado, algunos miembros de esa corporación fijaron su posición al respecto.El senador John Milton Rodríguez, de Colombia Justa Libres, explicó que él asistió a uno de los desayunos organizados por la embajada de Estados Unidos en Bogotá, pero dijo no sentirse presionado para tomar una decisión sobre las objeciones.“Estuve en el desayuno con el señor embajador y no vi esa pretensión, más bien una preocupación de parte de él sobre el procedimiento que desarrolle la JEP y pueda impactar la extradición en los acuerdos firmados entre estados”, precisó Rodríguez.Otra cosa piensa el también senador Wilson Arias, del Polo Democrático, quien considera que sí hay un mensaje directo al Senado.“En lo particular no, pero evidentemente hay un movimiento que pretende disuadir algunos parlamentarios y no deja de haber quien se deje sentir disuadido por obra de la injerencia de los Estados Unidos”, indicó.Arias también manifestó que, así como hay un mensaje, “es inequívoco el rechazo del Congreso colombiano en sus mayorías. Suele ocurrir que a veces hay un acto de dignidad en las esferas del poder colombiano en relación con los Estados Unidos”.Dos semanas atrás el diario El Espectador reveló detalles de los encuentros de Whitaker con congresistas colombianos. Allí quedó evidenciado que varios parlamentarios rechazaron las actuaciones de Estados Unidos para intentar convencerlos de votar afirmativamente las objeciones.Este es solo uno de los elementos que hacen parte del análisis de los reparos del presidente Duque a la JEP, que, pareciera hoy, estarían muy cerca del hundimiento definitivo.
A través de una carta enviada por la Embajada de Estados Unidos al alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, y al fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, el Gobierno estadounidense advierte a Colombia sobre 8 narcotraficantes que sobornaron a comandantes de las Farc para ingresar a sus filas y poder entrar a la Jurisdicción Especial para la Paz. En la misiva, el embajador Kevin Whitaker explica la logística de los narcotraficantes ofreciendo altas sumas de dinero a los exjefes guerrilleros e incluso asegura que “en otras ocasiones, se encontró que abogados colombianos cobran millonarias sumas de dinero para preparar documentación falsa certificada a un narcotraficante como miembro de las Farc”. Precisa que la Policía Nacional y la DEA tienen suficiente evidencia de que estas personas se han colado en el proceso de paz. Asimismo, manifiesta que cuentan “con interceptaciones y testimonios que revelan que los narcotraficantes pagaron 'impuestos' a las Farc para obtener permisos para enviar lanchas llenas de cocaína”. Vea acá: Semana clave para ‘Jesús Santrich’ y ‘El Paisa’ en la JEP “Naturalmente, intuimos que si ellos fueran miembros de las Farc no tendrían que pagar dichos impuestos”, dice. Por su parte, el alto comisionado para la Paz manifestó que bajo este Gobierno y pese a que no se ha sancionado la Ley Estatutaria se han sacado 6 personas de esas listas de los grupos armados y en otras 2 sí se comprobó que efectivamente eran parte de las Farc. “Adicional a los 6 expulsados, otras dos personas fueron apartadas por no pertenecer al extinto grupo guerrillero”, agregó Ceballos. La información de las dos personas a las que se les pudo comprobar su pertenencia a la guerrilla fue enviada a la JEP y, según Ceballos, "están siendo investigadas de la misma manera como se investiga a Jesús Santrich”. “Es decir serían dos casos iguales a los de Jesús Santrich porque habrían cometido el delito de narcotráfico después de haber firmado los acuerdos de paz”, agregó. El alto comisionado indicó que Marlon Marín habría sido el enlace entre los narcotraficantes y las Farc para entrar en las listas en el 2017. Los nombres de los narcotraficantes entregados por Estados Unidos son: Olindo Perlaza Caicedo, alias ‘Olivillo’; Álver Pineda Mosquera, alias ‘Me’; José Límber Valencia, Milton Polivio Rosero, Diego Alberto González Castillo, Washington Perlaza, Juan Carlos García Maya y José Geidin Castro.
Gran parte de los senadores y representantes a la Cámara que hacen parte de la bancada de oposición rechazaron lo que califican una "abierta intromisión en los asuntos políticos del país, por parte del embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker", luego de que el representante Jhon Jairo Cárdenas, del Partido de La U, denunciara que su visa fue revocada, días después de revelar los detalles del polémico desayuno en el que Whitaker pidió a 5 congresistas apoyar las objeciones a la ley estatutaria de la JEP.El comunicado de cuatro puntos, firmado por los congresistas que integran la bancada de oposición, denuncia que el embajador Whitaker se ha entrometido de manera indebida en asuntos legislativos de Colombia que, según los legisladores, no le corresponden.“Nuestro rechazo a la abierta intromisión en los asuntos políticos nacionales que viene haciendo el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker. Consideramos que no hace parte de las funciones diplomáticas de su embajada en Colombia intervenir en los debates legislativos y constitucionales que se están desarrollando en las distintas ramas del poder público con relación a la justicia transicional y al proceso de paz”, se lee en el documento.Vea también: Debate: Las cuentas de la oposición para ‘salvar’ a la JEP Señalan como “inadmisible cualquier forma de presión a personas pertenecientes al poder Legislativo o Judicial, así sean presentadas ante la opinión pública como meras recomendaciones o sugerencias respetuosas. El papel de la diplomacia es velar por las buenas relaciones entre países, pueblos y gobiernos, no entrometerse en las cuestiones propias de los órganos de poder público”.Los legisladores también resaltan que la posición del embajador Whitaker no es consecuente con la posición oficial de Estados Unidos frente a la implementación del acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las Farc.“Constatamos que la posición del embajador de Estados Unidos en Colombia con relación a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, y su normatividad, contradice en forma evidente la posición asumida en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU por su país.Le puede interesar: Macías abre puerta a no acatar orden de remitir a la Corte ley de JEP tras discusión en CongresoJonathan Cohen, embajador de EEUU ante esa instancia, declaró en nombre de su Gobierno: "Reafirmamos la importancia de que Colombia promulgue cuanto antes la Ley Estatutaria de la JEP para que cuente con un marco jurídico firme para que pueda actuar de manera independiente y eficaz", agregan.Finalmente, le solicitan al presidente Duque que, a través del canciller, exprese el rechazo a esta medida en contra del representante Jhon Jairo Cárdenas y el accionar del embajador Whitaker:“Pedimos al presidente Iván Duque Márquez que por medio del canciller Carlos Holmes Trujillo comunique, a la mayor brevedad, la posición de rechazo del Gobierno Nacional a este acto de violación de nuestra soberanía nacional”.
Escuche los detalles de las razones por las que los magistrados de la Corte Constitucional decidieron no asistir a la cena con el embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker.
La evolución del segmento Compact SUV ha llevado a los consumidores a buscar vehículos que combinen diseño, tecnología, eficiencia, seguridad y practicidad para el uso diario. En este escenario, Mazda CX-30 se ha consolidado como una de las alternativas más reconocidas de su categoría, gracias a una propuesta que integra diferentes opciones de motorización, tecnologías de seguridad y conectividad, dimensiones pensadas para las condiciones del país y el respaldo de una marca con más de cuatro décadas de presencia en el mercado colombiano.Desde su lanzamiento, Mazda CX-30 ha logrado mantenerse entre los primeros lugares del segmento y, en dos ocasiones, se ha posicionado como el vehículo más vendido de su categoría en toda la industria. Este desempeño refleja una propuesta que ha logrado mantenerse vigente frente a un mercado cada vez más competitivo.Diseño que combina dinamismo, elegancia y tecnologíaEsta propuesta le permite diferenciarse dentro de un segmento en el que el diseño tiene un peso importante en la decisión de compra. Mazda CX-30 combina el carácter de una SUV con una estética sofisticada y dinámica, buscando generar una conexión visual que va más allá de las tendencias.El resultado es un vehículo con una identidad propia y fácilmente reconocible, en línea con la filosofía de diseño de Mazda: crear vehículos que generen una conexión emocional con quienes los conducen.Diseño centrado en las personasLa experiencia de conducir se eleva aún más en Mazda CX-30. La reducción de vibraciones y la excelente insonorización contribuyen a que todos a bordo tengan un viaje más confortable, mientras que la disposición de los elementos en el habitáculo busca facilitar la interacción con el vehículo y mantener la atención del conductor en el camino.Este enfoque centrado en las personas también se refleja en la integración de la tecnología. Mazda CX-30 está equipada en todas sus versiones con sistema de control G-Vectoring Plus (GVC+), Mazda Connect, un display multi-información de 7 pulgadas ubicado en la parte central del tablero de instrumentos y una pantalla TFT a color de 10,25 pulgadas, entre otras tecnologías.La ubicación estratégica de estos elementos permite acceder a información, conectividad y funciones del vehículo de manera intuitiva, minimizando el desvío de la mirada y complementando una experiencia de conducción más cómoda y segura.La integración entre diseño, tecnología y confort se complementa con detalles pensados para la experiencia de los ocupantes. En las versiones más equipadas: Grand Touring LX MHEV y Grand Touring LX Carbon Edition, está disponible la pantalla activa de conducción con proyección en el panorámico y el sistema de sonido desarrollado junto con BOSE® que incorpora 12 parlantes distribuidos para ofrecer un sonido envolvente.Sus dimensiones también responden a un propósito funcional:Mazda CX-30 también responde a una necesidad práctica: contar con las dimensiones adecuadas para desenvolverse perfectamente tanto en entornos urbanos como en carretera.Sus proporciones de 4.395 mm de largo, 1.795 mm de ancho y 1.540 mm de alto corresponden a las de una SUV compacta que facilita las maniobras en ciudad y durante el estacionamiento, sin renunciar a un habitáculo pensado para ofrecer comodidad y seguridad a sus ocupantes.Esta combinación de dimensiones y posición de conducción permite que Mazda CX-30 se adapte a diferentes escenarios de uso: desde los desplazamientos cotidianos y las calles de las ciudades, hasta viajes por carretera.Híbrida (MHEV) para optimizar el uso diarioUno de los aspectos más relevantes de Mazda CX-30 es la incorporación del sistema Mild Hybrid, que combina el motor de combustión con tecnología de asistencia eléctrica para optimizar el desempeño durante la conducción cotidiana. Esta integración permite obtener un rendimiento eficiente, menores emisiones de CO₂ y un importante ahorro de combustible.El sistema MHEV trabaja de manera complementaria con el motor eSkyactiv-G 2.0L, ofreciendo una respuesta ágil y eficiente (sin sacrificar la potencia ni la experiencia de conducción) especialmente en recorridos urbanos, donde las desaceleraciones permiten aprovechar las ventajas de la asistencia eléctrica.Seguridad con múltiples asistenciasMazda CX-30 integra un conjunto de sistemas orientados a fortalecer la seguridad preventiva.Desde su versión de entrada, incluye siete airbags, frenos de disco ventilados adelante y discos sólidos atrás, sistemas ABS, EBD, BA, Auto Hold, Control Dinámico de Estabilidad (DSC), Sistema de Control de Tracción (TCS), 4 sensores de parqueo delanteros y 4 sensores de parqueo traseros.La protección se complementa con las asistencias i-Activsense, que según la versión en la que se encuentra disponible, utiliza radares y cámaras para monitorear el entorno mediante funciones como el asistente inteligente de frenado delantero, el monitor de punto ciego, la alerta de atención del conductor y la asistencia de permanencia en carril, entre otros.Tracción y modo de conducción Sport para diferentes escenariosLas versiones Touring, Touring MHEV, Grand Touring MHEV y Grand Touring LX MHEV cuentan con tracción delantera (4x2). Por su parte, en la versión Grand Touring LX Carbon Edition destaca su motor 2,5L y su sistema inteligente de tracción AWD, diseñado para optimizar la entrega de potencia y mantener un desempeño confiable en diferentes superficies y condiciones de manejo.Todas las versiones cuentan con una transmisión automática Skyactiv-Drive de 6 velocidades, que ofrece cambios suaves y una respuesta precisa. Además, incorporan el modo de conducción Sport, el cual ajusta los cambios a un rango de revoluciones más elevadas, para brindar una sensación más dinámica al volante cuando el camino invita a disfrutar de la conducción. Dependiendo de la versión, también incluyen levas de cambio detrás del volante, permitiendo al conductor realizar cambios de marcha de forma manual para una experiencia aún más deportiva e inmersiva.La combinación de diseño, eficiencia híbrida, tecnología, seguridad y distintas configuraciones mecánicas convierte a Mazda CX-30 en una de las propuestas más completas del segmento Compact SUV, características que pueden apreciarse con mayor detalle durante un test drive o al conocer el vehículo directamente en un concesionario.Más allá de las cifras y el equipamiento, Mazda CX-30 es un vehículo cuya propuesta se aprecia mejor al conducirla. La respuesta del sistema Mild Hybrid en entornos urbanos, el nivel de insonorización, la calidad de marcha y las tecnologías de asistencia son características que solo pueden experimentarse al volante.
El Gobierno colombiano retiró la candidatura de Carolina Olarte-Bácares con la cual buscaba convertirse en juez de Corte Penal Internacional.La jurista le aclaró a Blu Radio que desconoce las razones por las cuales el Gobierno De La Espriella tomó la decisión. Además, explicó que se enteró porque un representante de otro estado le informó sobre esta decisión.Olarte-Bácares estaba en La Haya haciendo “cabildeo” por la candidatura cuando recibió la llamada.Es importante recordar que Colombia no ha tenido magistrados en la CPI. Y aunque esta postulación se dio durante el Gobierno Petro la jurista explicó que era una “candidatura de Estado”."Esta candidatura representa una oportunidad para Colombia de reiterar su compromiso con la Corte y reafirmar el respaldo a su independencia y a la independencia de sus funcionarios”, dijo en su momento la excanciller Rosa Villavicencio.
En el panorama empresarial de Colombia, la equidad de género se ha consolidado como un indicador clave para el desarrollo de la operación. Una red comercial distribuida en más de 300 tiendas a lo largo de 15 departamentos y cerca de 40 ciudades protege actualmente cerca de 1.700 empleos directos en el territorio nacional.Dentro de esta estructura laboral, las mujeres representan el 80% de la fuerza operativa y ocupan el 45% de las posiciones directivas. De igual forma, la gestión del talento integra programas de inclusión para personas con discapacidad y formación en herramientas tecnológicas como inteligencia artificial.Con el respaldo del Grupo Colpatria, la compañía BBI Colombia S.A.S. (Tostao) avanza en su proceso de reorganización empresarial. El eje central de la producción se localiza en su planta industrial de panadería ultracongelada en Tocancipá, una infraestructura de 18.000 m² con capacidad instalada para procesar 1.200 toneladas mensuales.La estabilidad operativa de la cadena se fundamenta también en el fortalecimiento del dinamismo económico local. Mensualmente, la organización destina cerca de $7.000 millones a la compra de materias primas e insumos a más de 120 proveedores nacionales. Este esquema garantiza que el 100 % de insumos clave, incluyendo la harina y el queso campesino, provengan de productores del país.En materia de innovación y sostenibilidad, la empresa ha diversificado su portafolio con nuevos productos y alianzas estratégicas. Paralelamente, su desempeño ambiental bajo el estándar internacional GRI reporta el aprovechamiento agrícola de más de 400 toneladas de borra de café, la gestión de 350 toneladas de material reciclable y la siembra de más de 2.000 árboles.
La televisión colombiana está de luto tras conocerse la muerte de la reconocida actriz Socorro Ortega, recordada por su participación en algunas de las producciones más destacadas de la televisión nacional durante su época dorada.La noticia fue confirmada y lamentada públicamente por el actor Víctor Hugo Morant, cercano a Ortega, quien utilizó sus redes sociales para despedir a la actriz.“Lamento profundamente el fallecimiento de la colega y amiga Socorro Ortega. Descanse en paz. Mis sinceras condolencias a su familia”, escribió Morant.El mensaje generó tristeza entre sus seguidores y provocó diversas reacciones de figuras y personas vinculadas con la industria audiovisual colombiana, quienes recordaron la trayectoria de la actriz.¿Quién era Socorro Ortega, actriz de la televisión colombiana?Uno de los personajes más recordados de Socorro Ortega fue la ‘Caleña’, en la serie ‘Don Chinche’, producción emitida entre 1982 y 1989 y creada por Pepe Sánchez y Fernando Gómez.La producción se convirtió en una de las más importantes de la televisión colombiana de aquella época y permitió que Ortega ganara reconocimiento entre los espectadores. Su participación en la serie marcó uno de los momentos más destacados de una carrera que posteriormente se extendió a otros proyectos de televisión, teatro y cine.Ortega también hizo parte de diferentes obras teatrales y producciones cinematográficas colombianas, escenarios en los que demostró su versatilidad para interpretar distintos personajes.Como parte de su formación artística, la actriz llegó a vivir en Barcelona, España, donde buscó ampliar sus conocimientos y perfeccionar su técnica. A lo largo de su trayectoria enfrentó distintos retos profesionales, pero logró consolidar un lugar dentro de la historia de la actuación en Colombia.Su trabajo en televisión, teatro y cine la convirtió en una figura recordada por varias generaciones de espectadores.
Luego de que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) activará las sanciones para siete exintegrantes del secretariado de las Far, desde el lunes 21 de septiembre y hasta el 30 de agosto Rodrigo Londoño, Rodrigo Granda, Pastor Alape, Jaime Alberto Parra y Milton de Jesús Toncel cumplirán dicha sentencia con la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito Huila.“Como comparecientes del Caso 01, iniciamos el cumplimiento de la sanción que nos ha sido impuesta a los miembros del último secretariado de las Farc, pero también con la presencia de comparecientes del antiguo Bloque Sur. No lo hacemos como quien salda una obligación”, dijeron en un comunicado los integrantes del último Secretariado de las extintas Farc-EP.Desde el secretariado señalaron que dicha acción no es solo un trámite y que durante sus encuentros con las víctimas han aprendido que las palabras no son lo único que funciona para reparar los daños causados por la antigua guerrilla.“No venimos a decir que estas acciones cierran las heridas, venimos a decir que estamos abriendo un camino, con hechos, hacia una reparación que las víctimas y las comunidades merecen y que Colombia necesita”, añadieron.Asimismo, señalaron que cumplirán con las tareas establecidas por la JEP en el marco de este programa de justicia restaurativa con responsabilidad y respeto de cada una de las comunidades.“En un escenario complejo, como el que vive el país, tenemos el deber de demostrar que Colombia puede transformar su historia mediante la verdad, la justicia y la reparación. Es por ello que hoy trabajamos codo a codo, con los comparecientes de la fuerza pública y algunos comparecientes del bloque sur”, señaló Rodrigo Londoño, antes conocido como 'Timochenko' y antiguo comandante de las Farc.Desde el último secretariado defendieron además el proceso de paz y señalaron que continuarán cumpliendo cada una de las partes de este proceso.“A ellas, las víctimas, le reafirmamos que cumplir esta sanción no es un trámite, sino un ejercicio de responsabilidad y compromiso revolucionario de escucha y de reparación frente a lo que nos corresponde”, dijo Londoño.