Dos incendios forestales registrados desde la tarde del domingo en el corredor del peaje de Chuzacá, entre Soacha, Sibaté y el Salto del Tequendama, mantienen en alerta a los organismos de emergencia de Cundinamarca.Mientras uno de los focos alcanzó una bodega donde eran almacenados productos químicos, el otro obligó a reforzar la protección de la planta Alicachín de Enel, una infraestructura clave para regular el río Bogotá.La emergencia, que según las autoridades se habría originado por la quema irresponsable de llantas y cables, también obligó a reforzar el operativo con personal especializado en materiales peligrosos del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá.¿Por qué es importante la planta Alicachín?La planta Alicachín, operada por Enel, se encuentra ubicada cerca al Salto del Tequendama y hace parte de la infraestructura que regula el paso de las aguas del río Bogotá.Su sistema de compuertas permite controlar el caudal del afluente para prevenir desbordamientos y apoyar el manejo de emergencias, especialmente durante temporadas de lluvias, por lo que las autoridades priorizaron su protección mientras avanzaban las labores para contener las llamas.El capitán Álvaro Farfán, delegado del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, informó que el incendio en Chusacá fue el de mayor complejidad entre las diez emergencias forestales registradas durante la jornada en el departamento."Al momento, personal de bomberos de diferentes zonas controla este incendio, el cual generó también afectación de una bodega donde se albergan algunos productos químicos. Fue necesario también el apoyo de personal especializado de materiales peligrosos del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá", explicó.En la atención participaron 58 unidades de bomberos de cinco municipios, además de integrantes de la Defensa Civil, la Policía Nacional y el Ejército.Cundinamarca reportó diez incendios forestalesSegún el balance entregado por las autoridades, durante el domingo fueron atendidos diez incendios forestales en seis municipios de Cundinamarca, entre ellos Sibaté, Soacha, Pacho, Mosquera, Nilo y Tibacuy.El incendio de Chuzacá continuaba siendo el de mayor preocupación debido a la acción del viento, que dificultó las labores de extinción. Hasta el más reciente reporte, la emergencia presentaba un avance cercano al 75 % en su control.Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar quemas de residuos y reportar de inmediato cualquier conato de incendio a través de la línea de emergencias 123.
Durante muchos años, el río Bogotá fue visto como uno de los mayores símbolos de contaminación ambiental en la ciudad. Su agua oscura y los malos olores hicieron pensar que recuperar este afluente era casi imposible. Aun así, pese al crecimiento desordenado, las descargas de aguas residuales y décadas de daño ambiental, el río ha logrado resistir.Con el paso del tiempo se han puesto en marcha diferentes proyectos para intentar recuperarlo. Algunos han sido más visibles que otros, pero todos buscan lo mismo, mejorar la calidad del agua y devolverle vida al río.Hoy, ese objetivo parece estar más cerca gracias a nuevas obras, sistemas de tratamiento de agua y medidas para reducir la contaminación.Durante el Día del Río Bogotá, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) dio a conocer varios avances que muestran que la recuperación del afluente ya está en marcha y no se queda solo en promesas.Las obras clave para recuperar el río BogotáUno de los proyectos más importantes es la futura Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas, considerada una de las obras ambientales más grandes del país. Actualmente está en proceso de licitación y tendrá la capacidad de tratar el 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las del área urbana de Soacha. Esto ayudaría a reducir de manera importante la contaminación que hoy llega al río.A este proyecto se suma la Estación Elevadora de Aguas Residuales Canoas, que ya tiene más del 94 % de avance. Cuando entre en funcionamiento, permitirá evitar que grandes cantidades de aguas residuales terminen directamente en los ríos de la ciudad.La PTAR Salitre también sigue siendo clave en este proceso. Actualmente trata cerca del 30 % de las aguas residuales de Bogotá y solo en 2025 logró retirar 57 mil toneladas de contaminantes, disminuyendo la carga de suciedad que recibe el río Bogotá.Además de las grandes obras, también se han hecho trabajos menos visibles, pero muy importantes. Entre 2024 y 2025 se corrigieron 811 conexiones erradas del alcantarillado, un problema que hacía que aguas residuales terminaran en canales de lluvia y luego llegaran al río. Aunque es un trabajo silencioso, es un avance importante para mejorar la calidad del agua.Los ciudadanos también están involucradosLas autoridades ambientales indican que recuperar el río Bogotá no depende solo de las obras de infraestructura, sino también de la participación de la ciudadanía. Por eso, durante mayo se están desarrollando actividades educativas y jornadas ambientales para crear conciencia sobre la importancia de cuidar este afluente.Lo anterior, por medio de capacitaciones, recorridos y espacios pedagógicos que buscan acercar nuevamente a las personas al río y generar mayor compromiso con su protección.Aunque la recuperación total del río Bogotá todavía es un reto de largo plazo, los avances actuales muestran que aún hay esperanza para el afluente.
Está previsto que para el mes de junio de este 2026, y por 6 meses, llegue el fenómeno de El Niño a Colombia, por lo que se puede volver a ver en Bogotá algunos escenarios de desabastecimientos hídricos. Es por esto que la CAR Cundinamarca le pidió a las autoridades del distrito poner especial atención a la cuenca del río Bogotá. Así mismo, el llamado que hace la corporación también es para las empresas de servicios públicos, industrias, sectores productivos anticiparse ante la situación y hacer uso responsable del agua.Entre tanto, el director de la CAR, Alfred Ballesteros, por medio de su cuenta en X, anunció un abastecimiento alterno para el agua ante la posible sequía que se pueda presentar en la capital y en los municipios vecinos de Cundinamarca que dependen de los puntos de abastecimiento de agua. Así mismo, según el director de la CAR, por ahora, los embalses están en condiciones normales, pero envía un mensaje de prevención y preparación.“Hoy sería irresponsable decir que estamos ante un inminente racionamiento, pues cada vez es más difícil que las autoridades climáticas puedan predecir con exactitud el comportamiento del clima por su variabilidad, pero también sería irresponsable ignorar lo que se viene”, dijo el director de la CAR.Entre tanto, desde el Acueducto de Bogotá, aseguraron que, tras un año del racionamiento que hubo en la capital de la República, “la ciudad está mejor blindada ante una amenaza climática”, según lo confirmó la gerente Natasha Avendaño. Según la empresa, una vez superada la crisis de agua en la ciudad, se fortalecieron las condiciones de almacenamiento en los embalses, en infraestructura y acciones técnicas y preventivas ante la llegada del fenómeno de El Niño.“El nivel de consumo de agua en la ciudad ha estado controlado y no se disparó después de que se levantó el racionamiento. Incluso con 120 mil usuarios más, el consumo es similar al del año 2023, con 17,3 metros cúbicos por segundo aproximadamente", concluyó el Acueducto.
La CAR anunció que una urbanización fue sancionada y frenada por presunta ilegalidad. En el marco de los 56 años de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, a través de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita, se realizó un operativo de seguimiento y control en la vereda Tilatá, en el municipio de Chocontá.Lo que encontró la CAR encendió las alarmas. En la visita técnica se identificaron cinco construcciones de viviendas campestres no dispersas y un área destinada a uso comercial; sin embargo, el proyecto no cuenta con sistemas de tratamiento de aguas residuales.Según explicó el director de la obra a la entidad, la idea es utilizar tanques como unidades de almacenamiento temporal, con disposición final mediante recolección y transporte en camión vactor hacia un sitio que inicialmente no está autorizado.No obstante, el proyecto sería ilegal, ya que esta condición no es aplicable al estar dentro de la Reserva y no tratarse de viviendas rurales dispersas, únicas permitidas bajo la Resolución 138 de 2014.Cabe recordar que la vivienda rural dispersa es la única unidad habitacional autorizada en suelo rural de manera aislada, asociada a las dinámicas del campo y que no hace parte de centros poblados rurales ni de parcelaciones distintas a la vivienda campestre.¿Cuál es el peligro de este proyecto?El proyecto genera un alto riesgo de remoción de suelo al interior de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá, lo que incumple la Resolución 138 de 2014, especialmente el artículo 6, que señala: “Los municipios no podrán, a partir de la entrada en vigencia de la presente resolución, otorgar nuevas licencias de parcelación, ampliación y obra nueva, hasta tanto se determine el Plan de Manejo de la reserva forestal, las áreas, unidades mínimas de parcelación en suelo rural y las densidades para construcciones nuevas que mantengan el efecto protector de la reserva”.Por su parte, el director regional de Almeidas y Guatavita de la CAR, Camilo Poveda, señaló: “Recordamos a la ciudadanía que el número de viviendas estará asociado a la potencialidad y demanda de recursos naturales de la cuenca del área de influencia, con especial énfasis en el recurso hídrico, tanto en el abastecimiento como en la disposición final”.De acuerdo con lo anterior, no se cumpliría la norma de densidad máxima por hectárea concertada, pues las cinco viviendas campestres están agrupadas en un área de alrededor de una hectárea.De este modo, la autoridad ambiental reiteró su compromiso de velar por los recursos naturales e invitó a la comunidad a denunciar estas prácticas ilegales que perjudican las fuentes hídricas.
Más de 10 horas se completan por el accidente que involucró un camión cisterna que derramó 2.300 galones de gasolina y 800 de ACPM sobre la vía Cajicá - Zipaquirá, tras volcarse en la curva de entrada a la rotonda que queda al lado del campus de la Universidad Militar, por un aparente microsueño del conductor. Por este siniestro, hay alerta de contaminación de las corrientes hídricas desde la Quebrada de la Cruz, en Cajicá, hasta la desembocadura del río Bogotá.Ante esto, fuentes en la CAR le confirmaron a Blu Radio que ya comenzó el proceso de investigación para determinar las causas reales del accidente, pero, asimismo, están a la espera de los resultados de laboratorio para determinar qué tan grave es el daño ambiental por el derramamiento de combustible en la vía. Por esto mismo, desde la Alcaldía de Cajicá persiste la alerta, ya que su mandataria, Fabiola Jácome, asegura que el clima puede provocar más afectaciones tras el accidente.“Y la verdad pues es muy complejo lo que se nos está presentando, en razón a que el combustible está sobre la vía, es peligroso. Si llueve, pues el combustible va a ser arrastrado hacia la quebrada La Cruz, que está muy cerca al sitio, o si el sol hace pues de la combustión que genera con el sol es muy preocupante por los olores que comienzan a darse en el sector. Así que pues estamos pidiendo a todos que nos colaboren. Es muy importante darle una solución”, concluyó la mandataria local.Así las cosas, mientras se levanta el camión cisterna, las autoridades del municipio recomiendan a quienes viven cerca a las zonas de derramamiento utilizar tapabocas, mantener puertas y ventanas cerradas para evitar filtraciones de olores y, asimismo, en caso de tener síntomas como dolor de cabeza o mareo, comunicarse inmediatamente con las áreas de salud.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) abrió un Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD) a favor de la bebé de 10 meses que fue rescatada de las aguas del río Bogotá, luego de que su madre la arrojara y posteriormente se lanzara también, el 27 de octubre, en el sector de Puente de Lata.Gracias a la rápida reacción de las autoridades, ambas fueron rescatadas con vida. La menor permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Simón Bolívar, bajo estricto seguimiento médico.Hasta el centro asistencial se desplazaron funcionarios de la Defensoría de Familia, quienes se reunieron con pediatras y equipos de trabajo social para conocer de primera mano el estado de salud de la niña e iniciar la verificación de sus derechos.Paralelamente, profesionales del ICBF adelantan entrevistas al padre y a miembros de la familia extensa, con el fin de establecer el entorno adecuado para la protección de la pequeña. Por ahora, las autoridades permanecen en alerta frente a su evolución médica para avanzar en los trámites administrativos correspondientes.Entre tanto, la Fiscalía General de la Nación confirmó que un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a la madre, a quien se le imputó el delito de tentativa de homicidio. La mujer no aceptó los cargos.
Un suceso que se registró en el noroccidente de Bogotá , específicamente en inmediaciones del barrio Lisboa, cuando una madre tomó la decisión presuntamente de intentar quitarse la vida lanzándose a las aguas contaminadas del río Bogotá, tiene conmocionados a los habitantes del sector. La mujer llevaba en sus brazos a su hija, una bebé de tan solo 10 meses de nacida. La situación fue detectada gracias a un llamado de alerta recibido en la central de radio, que movilizó inmediatamente a dos uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá, un subintendente y un patrullero.Al llegar al sitio, los agentes de la policía encontraron a la ciudadana a la orilla del río y, ante el peligro, procedieron a intentar persuadirla para que no lo hiciera. A pesar de los esfuerzos, la mujer lanzó primero a la menor y luego se arrojó ella misma al caño. La intervención de las autoridades se desarrolló en condiciones difíciles, complicadas por la lluvia y la contaminación presente en el agua del río Bogotá. Sin embargo, los uniformados reaccionaron de inmediato y se lanzaron al agua para socorrer a la madre y a su hija.La rápida acción de los policías fue clave para evitar una tragedia, pues ambas fueron rescatadas con vida. La niña, de 10 meses, fue sacada del río y trasladada a un centro médico, donde confirmaron que se encuentra fuera de peligro. Por su parte, la madre fue llevada al Hospital de Engativá y permanece bajo observación médica. Las autoridades han informado que, una vez se recupere, será puesta a disposición de la justicia para responder por los hechos. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ya asumió la investigación y se hará cargo de la custodia de la menor.En un video revelado hace una horas, que se ha hecho viral en redes sociales y ha causado gran conmoción, se puede observar el momento del rescate, cuando los uniformados salen del agua con la menor en los brazos. Este es el video
En un trágico accidente, Sara Orozco, una niña de tan solo 10 años, perdió la vida al ahogarse en el río Bogotá. El incidente tuvo lugar en la localidad de Suba, específicamente en el barrio Bilbao, cuando la menor se encontraba jugando con amigos y su hermanita. Según primeras informaciones, la niña cayó al agua mientras lanzaba piedras cerca del río. Las autoridades, al enterarse del accidente, comenzaron labores de búsqueda que se extendieron por varias horas. Finalmente, encontraron el cuerpo sin vida de Sara, lo que dejó a su familia devastada. Gladis Pedraza, abuela de la menor, expresó su dolor y el sufrimiento de perder a la niña, que por cierto, estaba en casa, junto a su hermana, porque no hubo clase en su colegio por cuenta del paro de profesores."Las niñas estaban solas en la casa porque no tuvieron clases debido a la protesta de los maestros", afirmó Pedraza, refiriéndose a la situación que llevó a la tragedia. Los maestros estaban de paro en Bogotá, marchando contra el Distrito por supuestos incumplimientos y la falta de autonomía en sus derechos laborales. La comunidad de la localidad Suba está consternada por este trágico evento, que ha resaltado la fragilidad de la vida de los más jóvenes y la urgencia de cuidar y proteger a nuestros niños. Declaraciones de la familia y la comunidad Los testigos del accidente relataron que un amigo de Sara intentó ayudarla al ver que se estaba ahogando; sin embargo, se lanzaron al agua sin saber nadar. Afortunadamente, el niño logró salir, pero no pudo salvar a su amiga. "Nunca imaginamos que esto podría pasarle a ella", dijo uno de los compañeros que estaba presente en el momento del accidente. Escuche aquí el informe:
En la tarde de este jueves, 24 de abril, se registró un lamentable hallazgo. Las autoridades confirmaron que encontraron sin vida el cuerpo de una menor de edad en el río Bogotá, en el sector de Suba Bilbao.La alerta de la desaparición de la niña llegó a la línea de emergencias 123 para luego desplegar el operativo para atender la situación y, lamentablemente, después de cuatro horas, los bomberos la encontraron sin signos vitales.¿Qué le pasó a la niña?La primera hipótesis de este caso es que la menor de 10 años estaría jugando con su hermana. Se les cayó una pelota, fue a rescatarla e, infortunadamente, se ahogó.Las autoridades de criminalística ya investigan lo sucedido.No es la primera vez que un menor muere en el río BogotáEl 26 de marzo del 2024 también se encontró el cuerpo de un menor que perdió la vida. Se trató de un niño de 14 años identificado como Deimar Toque fue encontrado sin vida en el río Bogotá, en el municipio de Gachancipá, Cundinamarca, después de estar desaparecido algunos días. El menor estaba nadando con tres amigos en las inmediaciones del río cuando desapareció.Los equipos de rescate de Bomberos de Cundinamarca encontraron el cuerpo del niño hundido en las aguas del río. Los organismos de emergencia tuvieron que utilizar una cuerda para sacarlo.La búsqueda comenzó inmediatamente después de que se reportó la desaparición del niño y culminó el 26 de marzo a las 9:30 de la mañana, aproximadamente. Ante estos casos, las autoridades hacen una llamado a la comunidad para ser prudentes y no realizar prácticas que puedan afectar la integridad de las personas cerca del río Bogotá.
A través de sus redes sociales, el alcalde Carlos Fernando Galán anunció la aprobación de las vigencias futuras que permitirán financiar la PTAR Canoas, que es la planta de tratamiento de aguas residuales para la descontaminación del río Bogotá.“El Consejo Directivo de la CAR de Cundinamarca aprobó las vigencias futuras que permitirán a la Empresa de Acueducto de Bogotá y a la CAR suscribir un nuevo convenio para la financiación de la PTAR Canoas y su contratación por parte del Acueducto. Este es un paso clave para esta, la obra ambiental más importante del país, que permitirá tratar el 70 % de las aguas residuales que llegan al río Bogotá y avanzar en su descontaminación”, dijo Galán.Desde la Gobernación de Cundinamarca también celebraron la medida, pues fue el gobernador de ese departamento, Jorge Emilio Rey, quien aseguró que se aprobó la financiación del 46 % de este proyecto. El mandatario afirmó que los recursos que se aportarán se suman a los que ya están por parte de la Alcaldía de Bogotá, el Acueducto y la gobernación.“Estamos hablando de una inversión cercana a los 12 billones de pesos, con tecnología de punta que incluye tratamiento primario y secundario. Su impacto será definitivo: recuperar el río Bogotá; significa también mejorar la calidad del agua en los municipios de la cuenca baja (12 municipios de Cundinamarca) y reducir la carga contaminante que hoy llega al río Magdalena, el cual transita por más de 10 departamentos como Caldas, Santander, Bolívar y Magdalena, entre otros”, dijo Rey.Cabe recordar que este proyecto tendría que haber iniciado su construcción en el 2021 para que estuviera listo en el 2026. Sin embargo, una serie de obstáculos legales y financieros retrasaron la obra. La iniciativa se encuentra en un proceso de licitación por parte del Acueducto, en donde cuatro consorcios se han presentado para estar a cargo de los trabajos y de la operación. Para el futuro, se espera que PTAR Canoas sea la planta de aguas residuales más grande del país, la tercera con mayor capacidad de América Latina y una de las 15 más grandes del mundo.
Los Angeles Lakers serán vendidos a Bob Iger, antiguo CEO de Disney, y al inversor Joshua Kushner en una operación que tasa a uno de los equipos más emblemáticos de la NBA en 12.500 millones de dólares, informó ESPN este miércoles.La venta, a falta de confirmación oficial, supondría un precio récord para la poderosa liga de baloncesto estadounidense. El negocio definitivo aún requiere la aprobación de la Junta de Gobernadores de la NBA, un proceso que puede llevar semanas, según ESPN.La transacción se produciría más de un año después de que el multimillonario Mark Walter adquiriera una participación mayoritaria en el equipo angelino por 10.000 millones de dólares.Joshua Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.Joshua Kushner, a través del fondo Thrive Eternal, estuvo relacionado como potencial inversor en el abortado plan para abrir las puertas al capital privado en la FIFA.La iniciativa provocó un sismo en el mundo del fútbol y amenaza la reelección del presidente de la máxima autoridad del balompié, Gianni Infantino.La compra de Walter, anunciada en junio del año pasado, en su momento puso fin a los 46 años de dominio de la familia Buss sobre el gigante de la NBA.Los Lakers han ganado 17 campeonatos de la liga estadounidense, solo superados por los Boston Celtics.En sus nóminas han desfilado algunas de las mayores estrellas del baloncesto mundial, como Kareem Abdul-Jabbar, Shaquille O'Neal y el fallecido Kobe Bryant.Su más reciente figura, LeBron James, máximo anotador histórico de la NBA, dejó el equipo hace menos de un mes para unirse a los Philadelphia 76ers tras pasar ocho años y ganar un título con los angelinos.
En Antioquia se mantienen desplegados equipos técnicos y operativos en las nueve subregiones del departamento para verificar el estado de la red vial departamental, luego del fuerte terremoto del pasado lunes.La Secretaría de Infraestructura de Antioquia informó que ya cuenta con un inventario base de los 125 municipios de la región y que, hasta el momento, se han consolidado reportes y verificaciones en 80 localidades. Paralelamente, continúan los recorridos de campo en diferentes corredores viales.De acuerdo con el más reciente reporte entregado por la Administración Departamental, no se han identificado afectaciones de consideración en la red vial. Sin embargo, en el Suroeste antioqueño se registraron dos situaciones que podrían estar relacionadas con el movimiento telúrico.La primera en la vía La Metida – Concordia, donde se produjo caída de material que generó la ocupación parcial de uno de los carriles y la segunda corresponde a un agrietamiento leve de la superficie de rodadura en la vía Concordia – Betulia.Las autoridades mantienen las labores de inspección en coordinación con los gobiernos locales, con el propósito de establecer si el sismo ocasionó daños adicionales en puentes, pérdidas de banca o derrumbes en diferentes corredores del departamento.La Secretaria de Infraestructura de Antioquia señaló que se conserva activa la capacidad institucional y operativa en territorio para verificar que las condiciones de movilidad sean seguras para los ciudadanos y responder oportunamente ante cualquier eventualidad derivada del terremoto.Finalmente, las autoridades recomendaron mantener atención a los reportes oficiales mientras avanzan las inspecciones en la red vial departamental y se determina si existen nuevas afectaciones asociadas al movimiento sísmico.
En medio de la emergencia provocada por el terremoto en Colombia, una de las crisis menos visibles, pero igualmente crítica, es la que enfrentan cientos de animales. Refugios colapsados, mascotas heridas y más de 200 animales extraviados hacen parte del panorama que hoy intenta atender la campaña Vaki “Una Garra por Colombia”, impulsada por la senadora Andrea Padilla junto a organizaciones animalistas.La iniciativa surge como una respuesta urgente ante los tres principales impactos que ha dejado la tragedia en el ámbito animal: graves daños en la infraestructura de refugios, múltiples urgencias veterinarias y un alto número de animales perdidos. De acuerdo con el más reciente balance, al menos 32 refugios están colapsados o en riesgo de colapso en distintas regiones del país, albergando cerca de 1.870 animales, principalmente perros y gatos.Frente a este panorama, la campaña “Una Garra por Colombia” habilitó una Vaki para recaudar recursos económicos que permitan reconstruir estos espacios y garantizar la atención básica de los animales. Las donaciones se pueden realizar a través del enlace: https://vaki.co/vaki/una-garra-por-colombia, donde los ciudadanos pueden aportar directamente para la compra de materiales como tejas, cemento, mallas y otros insumos necesarios para la recuperación de los refugios.Además del aporte económico, la campaña también recibe donaciones en especie en distintos puntos del país. En alianza con tiendas Laika, se han habilitado centros de acopio en Bogotá (sedes 116, Chapinero, Modelia y calle 94), Cali (Capri y Pance) y Medellín (El Poblado, Agua Bendita y Llanogrande). Allí, las personas pueden donar alimentos concentrados y húmedos, colchonetas, camas, guacales en buen estado, collares, traíllas, bozales y medicamentos veterinarios, especialmente para manejo del dolor, infecciones y problemas de piel.Por su parte, la Cruz Roja Colombiana también activó su red de ayuda en Bogotá con varios puntos de acopio. El principal está ubicado en la carrera 24 #73-38 y funciona las 24 horas. A este se suman otros espacios habilitados de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde en el estadio El Campín, el centro comercial Unicentro y la Universidad Jorge Tadeo Lozano. En estos lugares también se reciben insumos para animales, reforzando la capacidad de respuesta ante la emergencia.Las ayudas recolectadas serán distribuidas en las zonas más afectadas del país, priorizando los refugios y municipios con mayores afectaciones. El llamado de las autoridades y organizaciones es claro: donar de manera responsable, verificar los canales oficiales y sumarse a esta ola de solidaridad que busca aliviar el impacto del desastre en los más vulnerables.
La emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 registrado en San José del Palmar, Chocó, deja hasta el momento 239 personas fallecidas, 287 desaparecidas y 3.755 heridas, de acuerdo con la más reciente evaluación situacional de daños publicada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).El reporte da cuenta de una emergencia de gran magnitud que afecta a 14 departamentos del país. En total, la entidad contabiliza 24.324 personas afectadas y 49.214 personas impactadas por el movimiento telúrico.Valle del Cauca concentra la mayor cantidad de fallecidosDe acuerdo con el reporte de la UNGRD, Valle del Cauca registra 125 personas fallecidas, seguido por Risaralda, con 94; Chocó, con 14; y Caldas, con 6.La distribución reportada es:Valle del Cauca: 125 fallecidos.Risaralda: 94 fallecidos.Chocó: 14 fallecidos.Caldas: 6 fallecidos.También aparecen afectados otros departamentos como Antioquia, Bolívar, Putumayo, Cundinamarca, Norte de Santander, Sucre, Tolima, Huila, Quindío y Cauca.Más de 9.000 viviendas destruidasEl impacto sobre la infraestructura también es considerable. La evaluación de la UNGRD registra 9.215 viviendas destruidas y otras 45.457 viviendas averiadas.Además, se reportan 1.409 edificaciones colapsadas, junto con afectaciones en distintos servicios e infraestructura esencial.Entre los daños registrados se encuentran:1.667 centros educativos afectados.530 centros comunitarios afectados.188 centros de salud afectados.129 vías afectadas.20 puentes vehiculares afectados.1 puente peatonal afectado.43 acueductos afectados.29 entidades bancarias afectadas.2 aeropuertos afectados.También hay afectaciones a animalesLa emergencia también ha dejado impacto sobre animales. La UNGRD reporta 15 animales afectados, aunque por ahora no registra animales rescatados en el consolidado mostrado. El balance continúa siendo objeto de actualización por parte de las autoridades, mientras avanzan las labores de búsqueda, rescate, atención de heridos y evaluación de daños en los departamentos afectados.
A cenizas están quedando reducidas alrededor de 8.000 hectáreas de la Serranía del Perijá, en el sur del Cesar, donde por más de una semana un incendio forestal ha venido arrasando, no solo con cultivos y especies de flora y fauna, sino también con algunas viviendas levantadas en zona rural de Curumaní.Las más afectadas son las veredas de la parte baja de la Serranía, quienes han intentado detener el fuego por sus propios medios, pero la magnitud del incendio sobrepasa sus capacidades, por lo que piden al Gobierno declarar la emergencia ambiental, social y económica, autorizar el uso de un avión cisterna para apagar las llamas y entregar ayudas humanitarias a la población."Se están quemando las aguacateras, el ganado, los animales, hasta las casas se nos han quemado ya. Entonces, solicitamos la ayuda del Gobierno, porque humanamente nosotros no tenemos capacidad para controlar el fuego", expresó James Rodríguez, líder social de la zona.Le puede interesar: Incendio en la Serranía del Perijá: el fuego ya está alcanzando las veredas del CesarLa comunidad clama el envío de agua, alimentos, recursos para restaurar el cultivo perdido y recuperar los animales afectados, y ayudas para la reconstrucción de sus viviendas. De igual forma, piden un plan de restauración ambiental para recuperar las áreas degradadas por el incendio y fortalecer la brigadas rurales de control de emergencias, capacitándolas y dotándolas con equipos y materiales.La Gobernación del Cesar informó que en estos momentos son varios los incendios forestales que están activos en Chiriguaná, Curumaní, La Jagua de Ibirico y San Diego, y que, a raíz de esto, activó el Pelotón de Atención de Desastres y trasladó a la zona de emergencia a la jefa de la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental, Petra Romero.No obstante, la Gobernación está “solicitando a la Sala de Crisis Nacional apoyo adicional, tanto aéreo como de recurso humano, especialmente bomberos y brigadas forestales, para fortalecer la atención en los demás municipios y evitar que estos incendios continúen avanzando”.