El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realiza nuevas inspecciones judiciales en Bogotá, esta vez en las sedes del Departamento de Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos (Dccae) y de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.Estas diligencias fueron ordenadas por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia y hacen parte de la investigación abierta por el escándalo que involucra información encontrada en los dispositivos electrónicos incautados al frente 36 de las disidencias de las Farc, liderado por alias Calarcá.Las inspecciones se suman a las realizadas la semana pasada en las instalaciones de Indumil y en el Comando de Personal del Ejército (Coper), también en Bogotá. En esas diligencias, los agentes del CTI buscaron documentación y registros relacionados con el general Juan Miguel Huertas, quien aparece mencionado en los audios extraídos de los computadores y memorias decomisados a Calarcá. En esas grabaciones, el oficial sería señalado de haberse reunido con emisarios de las disidencias para ofrecerles información sensible de inteligencia, seguridad y hasta la eventual creación de una empresa que permitiera a los miembros del grupo ilegal acceder a armas de manera legal.El general Huertas fue suspendido por tres meses por la Procuraduría General de la Nación mientras avanzan las investigaciones disciplinarias que buscan establecer si incurrió en alguna conducta que amerite sanción. Su nombre quedó vinculado a las pesquisas tras el decomiso, el 23 de julio de 2024, de computadores, teléfonos, discos duros y otros dispositivos que portaban integrantes de las disidencias de las Farc en un retén militar en Antioquia, cuando transitaba la caravana en la que se movilizaba Calarcá.Las autoridades avanzan en varias líneas de investigación que apuntan a posibles actos de cooptación de agentes de inteligencia y miembros del Ejército Nacional por parte de las disidencias; amenazas a la seguridad nacional; eventuales vínculos con financiación de campañas políticas; alianzas entre estructuras ilegales; y la creación de empresas de vigilancia al servicio de grupos criminales. Todos estos elementos han surgido del análisis técnico y forense de los dispositivos incautados, que ahora son pieza central para establecer el alcance de la infiltración de las disidencias y las responsabilidades institucionales que se deriven de este caso, revelados por el informe de Noticias Caracol.
La Superintendencia de Vigilancia de Seguridad Privada y la Aeronáutica Civil emitieron una circular que establece las reglas para el uso de drones en actividades de vigilancia privada. La medida busca unificar criterios y fijar un marco claro para la operación de estas aeronaves no tripuladas, cuyo uso ha crecido de forma acelerada en el sector.De acuerdo con la circular, las empresas solo podrán operar drones si cuentan con una licencia de funcionamiento vigente y con la autorización de medio tecnológico otorgada por la Supervigilancia. Además, deberán certificarse como explotadores UAS (Sistema de Aeronave no Tripulada) ante la Aerocivil y garantizar que tanto los equipos como los pilotos cumplan con los requisitos técnicos y de formación exigidos por la autoridad aeronáutica. Cada dron deberá ser registrado ante la Supervigilancia antes de entrar en operación.“Los drones sólo podrán emplearse para actividades de vigilancia y seguridad privada orientadas a la captura de imágenes o datos. Queda prohibido su uso para transporte de artículos, traslado de armas, manejo de mercancías peligrosas o cualquier actividad que no esté contemplada en la normativa aeronáutica”, explicó Miguel De la Hoz García, jefe de la Oficina Jurídica de la Supervigilancia.La circular también incluye un régimen de transición para facilitar la implementación, es decir que la norma vigente seguirá aplicándose según lo disponga la Aerocivil. Las empresas que no cuenten con certificación deberán iniciar los trámites, mientras que quienes ya la tengan deberán registrar formalmente sus equipos ante la Supervigilancia para continuar operando dentro del marco legal.Las entidades reiteraron la importancia de que todas las empresas del sector revisen la circular, verifiquen el cumplimiento de los requisitos y realicen los trámites necesarios para garantizar un uso seguro y responsable de esta tecnología.
En Colombia, la seguridad privada cumple un papel fundamental en los conjuntos residenciales, donde su objetivo principal es garantizar la tranquilidad de los habitantes y mantener el control de acceso en la propiedad horizontal. Sin embargo, el trabajo de los vigilantes está regulado por normas laborales y legales que deben respetarse tanto por las empresas de vigilancia como por las administraciones de los conjuntos.Uno de los temas que recientemente ha generado debate tiene que ver con los horarios y pagos del personal de seguridad. Con la nueva reforma laboral, los vigilantes recibirán un reconocimiento adicional por recargos nocturnos, dominicales y festivos, lo que representa una mejora en sus condiciones laborales y un avance para un gremio que desempeña un rol clave en la protección de los ciudadanos.Qué dice la ley sobre los trasteos y derechos de los residentesPese a estas mejoras, se han reportado casos en los que algunos residentes denuncian prácticas indebidas por parte de vigilantes, especialmente cuando impiden el retiro de pertenencias debido a deudas pendientes con la administración, acción que no está permitida por la ley.De acuerdo con la Ley 675 de 2001, que regula el régimen de propiedad horizontal en Colombia, los copropietarios están obligados a pagar las cuotas de administración, pero la mora en esos pagos no autoriza a la administración ni al personal de vigilancia a imponer sanciones que limiten los derechos de los residentes o su libre movilidad.En otras palabras, si un habitante desea realizar un trasteo o retirar sus pertenencias por cualquier motivo, el vigilante no puede impedirlo ni retener objetos personales, ya que estaría vulnerando derechos fundamentales del propietario o arrendatario. Además, la administración no tiene la facultad de ordenar dichas restricciones, por lo que hacerlo podría derivar en sanciones legales.El rol del personal de seguridad debe limitarse estrictamente a la vigilancia, el control de acceso y la protección de las instalaciones. No incluye acciones coercitivas relacionadas con deudas. Por ello, las administraciones deben abstenerse de promover estas prácticas y, en caso de mora, recurrir a mecanismos legales de cobro que no afecten la dignidad ni los derechos de los residentes.
En Colombia, los vigilantes tienen de su lado una ley que protege sus derechos laborales y, además, garantiza que las empresas de seguridad no puedan evadir ciertos pagos y responsabilidades. Se trata de la Ley 1920 del año 2018, conocida como la “Ley del Vigilante”, impulsada por el senador Luis Fernando Velasco con el propósito de mejorar las condiciones laborales del gremio y reconocer el trabajo de quienes prestan servicios de vigilancia y seguridad privada en el país.Desde que la norma entró en vigencia, significó un cambio importante para miles de trabajadores que por años sufrieron condiciones precarias. Además de establecer una jornada laboral y beneficios mínimos, la ley obliga a las empresas a contratar un seguro de vida colectivo, garantizando la protección del personal operativo las 24 horas del día.¿Qué deben pagar obligatoriamente las empresas a los vigilantes?Según el artículo 5 de la norma, cada empresa, cooperativa o departamento de seguridad privada está obligada a contratar cada año un seguro de vida colectivo que ampare a todo su personal. El seguro debe cubrirlos durante las 24 horas del día, sin importar si se encuentran o no en servicio.Las empresas no pueden evadir esta responsabilidad, ya que son ellas las que deben financiar completamente el seguro, sin descontarlo del salario del trabajador. Además, constituye un requisito obligatorio para obtener, mantener o renovar la licencia de funcionamiento ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.Es decir, la empresa que no cumpla con esta obligación no puede operar legalmente en el país. Por otro lado, la ley establece que el costo del seguro debe ser considerado como un gasto directo dentro de la estructura de costos que la Superintendencia emplea para fijar las tarifas mínimas del servicio de vigilancia. Con esta medida se evita que los empresarios aleguen falta de recursos o utilicen esa excusa para no pagar el seguro de sus empleados.Estas son las nuevas condiciones laborales para los vigilantesLa Ley del Vigilante también reguló aspectos clave en la jornada laboral, estableciendo un límite de ocho horas diarias y un máximo de 60 horas a la semana. Esta medida busca evitar la sobreexplotación que por años golpeó a este sector, en el que muchos trabajadores cumplían turnos extensos sin una remuneración justa.Otro de los objetivos de esta norma es promover la inclusión de mujeres y personas mayores de 45 años en el sector, así como fortalecer el profesionalismo de los trabajadores a través de programas académicos que permitan una formación técnica y tecnológica en seguridad.¿Qué deben hacer las empresas para conservar la licencia?El artículo 4 de la Ley 1920 también indica que las cooperativas especializadas en vigilancia deben adjuntar, al momento de solicitar su licencia, una copia del régimen de trabajo, previsión, seguridad social y compensaciones aprobado por el Ministerio de Trabajo. Es decir, la empresa debe demostrar que cumple con todas las normas laborales y de protección al trabajador.De no hacerlo, la Superintendencia de Vigilancia puede negar, suspender o revocar la licencia de funcionamiento, dejando a la empresa sin la posibilidad de prestar sus servicios en el país.
El superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada, Larry Álvarez, lanzó una alerta sobre el uso de empresas fachadas por parte de estructuras criminales para acceder a armas y camuflar sus operaciones ilegales.Según explicó el funcionario, integrantes de bandas delincuenciales se infiltran en compañías legalmente constituidas, lo que les permite operar bajo una aparente legalidad mientras fortalecen su accionar criminal. “Son situaciones que está viviendo el país. Esta Superintendencia está tomando decisiones frente a esto y pronto conocerán resultados”, aseguró Álvarez.El superintendente señaló que ya se tienen identificadas varias de estas empresas y que se implementará un control más riguroso en la vigilancia privada para evitar que sean utilizadas como plataformas de criminalidad. “El Estado está comprometido en el control y manejo de las armas. No vamos a permitir que sigan delinquiendo bajo esta modalidad”, puntualizó.Álvarez explicó que una de las estrategias será el control directo y más estricto sobre las empresas de vigilancia para verificar su operación, sus permisos y el personal vinculado, con el fin de frenar el uso ilegal de estos espacios por parte de organizaciones criminales.Finalmente, el funcionario recalcó que estas medidas buscan proteger la seguridad ciudadana y reforzar la confianza en el sector de la vigilancia privada, que en su mayoría cumple con la normatividad y presta un servicio legítimo al país.
El sector de la vigilancia y seguridad privada en Colombia, que genera más de 450 mil empleos directos y factura cerca de 14,8 billones de pesos al año, enfrenta serios obstáculos para operar debido a la falta de continuidad en la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y las demoras en la expedición de permisos de armas. Así lo advirtió José Saavedra, presidente de ECOS, Empresas Colombianas de Seguridad.“En lo que va del actual gobierno hemos tenido cuatro superintendentes diferentes. Esto impide que existan planes, mesas de trabajo o continuidad en los programas, y genera un cuello de botella enorme para el sector, especialmente en lo relacionado con la compra de armas, que son herramientas esenciales para la labor de protección”, aseguró Saavedra.El dirigente gremial señaló que esta situación se vuelve aún más crítica en el contexto de la seguridad de líderes políticos y sociales, pues aunque la Unidad Nacional de Protección (UNP) ha reforzado esquemas, las empresas que proveen el personal carecen de los permisos necesarios para dotar a sus equipos.Saavedra también rechazó declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien vinculó en el pasado a las compañías de vigilancia con estructuras paramilitares.“Nada más alejado de la realidad. Nosotros cuidamos colegios, universidades, centros comerciales y ciudadanos de bien. Llevamos más de 60 años prestando un servicio esencial para el país”, dijo.El gremio, compuesto por 927 empresas que cubren sectores como financiero, hidrocarburos, puertos, aeropuertos y conjuntos residenciales, asegura estar preparado para asumir nuevos retos, como la posible participación en la construcción y administración de cárceles para sindicados, con el fin de mitigar el hacinamiento en estaciones de policía y URI.En el Congreso Nacional de Seguridad Privada, que se desarrolla esta semana en Bucaramanga, los empresarios buscan dialogar con precandidatos presidenciales sobre el futuro del sector y plantear soluciones frente a la inestabilidad institucional y las reformas que afectan sus tarifas y costos laborales.“El país sigue creyendo en la seguridad privada. Estuvimos de pie en la pandemia, cuando muchos sectores tuvieron que cerrar, y seguimos aquí, las 24 horas del día, los 365 días del año. Lo que necesitamos son reglas claras y estabilidad para poder responder a las necesidades de los colombianos”, concluyó Saavedra.
Un nuevo choque entre el sector de la seguridad privada y el gobierno del presidente Gustavo Petro se desató tras las recientes declaraciones del mandatario, quien señaló la presencia de estructuras ilegales dentro de las empresas del gremio. Para Nicolás Botero, presidente ejecutivo de FedeSeguridad, estas afirmaciones caen como un “balde de agua fría”.“Hace dos semanas nos pronunciamos respaldando las investigaciones que el presidente pedía sobre la ilegalidad en nuestro sector. Nosotros representamos a un conjunto muy importante de empresas legales, cuya mayor petición es el cumplimiento de la ley. Hemos insistido en la necesidad de actualizar la regulación y fortalecer la Superintendencia de Vigilancia, que hoy está desbordada de trámites”, dijo Botero.Botero enfatizó que las empresas de seguridad privada llevan 30 años operando bajo normas desactualizadas, lo que ha generado vacíos y lagunas legales que facilitan la infiltración de estructuras criminales. Asegura además que han solicitado reiteradamente el fortalecimiento de la Superintendencia de Vigilancia, un órgano adscrito al Ministerio de Defensa, sin obtener respuesta efectiva.“Solo se benefician los criminales”Nicolás Botero fue enfático en señalar que la falta de control y actualización normativa termina favoreciendo a los delincuentes. “Solo se benefician los criminales, los ilegales y quienes abusan de la debilidad del Estado para controlar nuestro sector”.Asimismo, reconoció que hay casos en los que delincuentes han logrado infiltrarse en el sistema de seguridad privada y han utilizado credenciales y recursos estatales para operar con total impunidad. “Es decir, que utilicen también camionetas de la UNP, armas que entrega la unidad del Departamento de Control Comercio y Armas del Ejército. Estamos en un tradicional justos por pecadores”.El presidente de FedeSeguridad advirtió que la situación afecta la reputación de las empresas legales y pone en riesgo la vida de empresarios y trabajadores del sector, quienes cumplen con todas las normas laborales y legales.“Si hay mafiosos, ¿quién les entregó los permisos?”: FedeSeguridadBotero también cuestionó la responsabilidad del gobierno en la situación, asegurando que si hay criminales delinquiendo bajo la fachada de empresas de seguridad privada, fueron las mismas entidades estatales las que les entregaron los permisos. “Si el presidente está diciendo que aquí hay mafiosos, paramilitares y narcotraficantes con licencias, no está diciendo nada diferente a que fue la Superintendencia la que les otorgó esos permisos”, declaró.El líder gremial reiteró el respaldo del sector a las investigaciones contra la ilegalidad, pero pidió que no se estigmatice a las empresas que cumplen con la ley. “Invitamos al Gobierno a investigar, pero también a no generalizar. No se puede poner en riesgo la seguridad jurídica y la integridad de un sector que emplea a miles de colombianos y que trabaja por la protección de la ciudadanía”, concluyó Botero.
La empresa de seguridad privada Pretorian Security Ltda. rechazó este miércoles los señalamientos de la Fiscalía General de la Nación que la vinculan a una red de empresas presuntamente involucradas en la emisión irregular de salvoconductos y credenciales para escoltas de cabecillas criminales. La compañía defendió la legalidad de sus procesos y subrayó su cumplimiento con la normatividad vigente.Pretorian Security enfatizó que las empresas de seguridad privada no tienen la facultad de expedir salvoconductos ni acreditar escoltas. La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada es la única entidad con autoridad para otorgar certificaciones y permisos, lo que significa que el personal solo puede ser contratado tras su aval.La compañía explicó que los procesos de contratación incluyen la verificación de antecedentes judiciales, disciplinarios y administrativos a través de organismos como la Policía Nacional, la Procuraduría General de la Nación y la Registraduría Nacional del Estado Civil. En este sentido, las empresas de seguridad confían en la información oficial proporcionada por dichas entidades para garantizar que sus contrataciones cumplen con la normativa vigente.Pretorian Security hizo un llamado a las autoridades para que realicen investigaciones diferenciadas y eviten generalizaciones que puedan afectar la reputación del sector de seguridad privada. La empresa reiteró su disposición para colaborar con las autoridades y reafirmó su compromiso con la legalidad y la seguridad en Colombia.Las declaraciones de Pretorian Security surgen tras el anuncio de la Policía Nacional sobre la desarticulación de un holding criminal conformado por tres empresas de seguridad. Según las autoridades, estas compañías vinculaban falsos escoltas a cabecillas de grupos ilegales, dotándolos de permisos y salvoconductos obtenidos de manera fraudulenta.En el operativo fueron capturados tres representantes legales de las empresas implicadas, quienes enfrentarán cargos por concierto para delinquir agravado con fines de lavado de activos y enriquecimiento ilícito. La Policía estableció que al menos 60 de los escoltas certificados irregularmente tenían antecedentes penales y, en algunos casos, nexos con organizaciones criminales.Ante esta situación, Pretorian Security insiste en la transparencia de sus procesos y en la importancia de que las investigaciones se lleven a cabo con precisión, sin afectar a empresas que operan dentro del marco legal
Prohibidos quedaron los patrullajes y cualquier tipo de operaciones de seguridad privada que sustituyan la labor de la Policía en Sincelejo, pues así lo anunció el ministro de Defensa, Iván Velásquez, a partir de una decisión que tomó la Supervigilancia sobre el frente de seguridad motorizado y armado que puso en operación el alcalde de la capital sucreña, Yahir Acuña.La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada realizó el pasado 21 de junio una visita extraordinaria de inspección a la empresa de Vigilancia y Seguridad Privada Vipers LTDA, la cual fue contratada por la Alcaldía de Sincelejo para supuestamente proteger colegios, obras de infraestructura y otros espacios que pertenecen o están bajo la administración municipal.En dicha visita, la Supervigilancia revisó la prestación del contrato suscrito entre el municipio de Sincelejo y la empresa mencionada, y a partir de allí ordenó “la suspensión inmediata de actividades de patrullaje y en general de todas aquellas que impliquen la conservación y restablecimiento del orden público, por tratarse de actividades exclusivamente reservadas a la fuerza pública en ejercicio de su misión constitucional".Después de toda esta polémica, la Supervigilancia aprovechó para “reiterar el llamado tanto al sector de la vigilancia y seguridad privada como a los contratantes a tener en cuenta que la prestación de cualquier servicio de este tipo “debe ceñirse de manera estricta a lo dispuesto en el Decreto Ley 356 de 1994 – Estatuto de Vigilancia y Seguridad Privada”.
Alfonso Manzur Arrieta, hasta ayer 7 de marzo, fue el responsable de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, pues dejó su cargo. El ministro de Defensa, Iván Velásquez, designó a Raúl Alfonso Gutiérrez Romero como superintendente de Vigilancia encargado en reemplazo de Manzur Arrieta.Alfonso Manzur, es un militar retirado de la Armada Nacional, con especialidad en Inteligencia Naval, y con una destacada carrera académica, ha sido una figura influyente en el ámbito de seguridad y defensa en Colombia. Manzur Arrieta es reconocido por ser el fundador y director general de "Veteranos por Colombia", una organización que ha tenido un papel activo en la defensa de los derechos de los veteranos de guerra.Manzur Arrieta desempeñaba este cargo desde septiembre de 2022 cuando el presidente Gustavo Petro lo nombró.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron este jueves en la Casa Blanca al presidente chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, con motivo de una cena de Estado en su honor.La cena se celebra después de la reunión a puerta cerrada que ambos mandatarios mantuvieron por la mañana en el Despacho Oval para abordar las tensiones entre las dos mayores potencias del mundo, incluidos los aranceles, la guerra en Irán, el futuro de Taiwán y la inteligencia artificial.A la llegada del mandatario chino, decenas de manifestantes se concentraron frente a la Casa Blanca con pancartas y consignas como "Xi Jinping, no eres bienvenido" y "Libertad para el Tíbet".Xi y su esposa llegaron a bordo de una limusina presidencial china Hongqi N701y el mandatario vestía una chaqueta formal de color gris oscuro, de estilo Mao, mientras que Peng Liyuan lucía un vestido rojo burdeos que combinaba elementos de la tradición china con líneas sencillas, un estilo que ha elegido en otras apariciones oficiales en el extranjero.El menú, que fusiona las tradiciones culinarias de ambas naciones, consta de un primer plato de verduras, una lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde y un postre de cremoso de vainilla y helado de miel de las colmenas de la Casa Blanca.Entre los invitados a la cena, que se celebra en el Salón Este de la Casa Blanca, hay varios líderes empresariales estadoundienses, como el de Amazon, Jeff Bezos; el de Tesla y SpaceX, Elon Musk; el de Apple, Tim Cook; el de Nvidia, Sam Altman; el de OpenAi, Sam Altman.A diferencia del viaje que llevó a cabo Trump en mayo a Pekín, Xi no viajó a Washington acompañado de una delegación de empresarios.La cena comenzará con un brindis de Schramsberg Blanc De Noir, un vino espumoso californiano de la misma bodega a la que pertenecía el vino con el que el presidente Richard Nixon y el primer ministro Zhou Enlai brindaron en 1972 en el primer viaje de un líder estadounidense a China.Aunque Trump es abstemio, el presidente estadounidense dio un sorbo a una copa como gesto de cortesía durante el banquete que Xi ofreció el pasado mayo con motivo de su visita a Pekín.Está previsto que en la cena de gala se ofrezcan varias actuaciones, entre las que destaca la del tenor Christopher Macchio, uno de los cantantes favoritos de Trump quien ya actuó en su investidura presidencial en enero de 2025.También habrá presentaciones de músicos militares del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y del Ejército de los Estados Unidos.La de Xi es la primera visita de Estado que lleva a cabo a la Casa Blanca desde 2015, cuando se reunió ahí con el entonces presidente Barack Obama.Se trata del segundo cara a cara entre Trump y Xi en lo que va del año, tras el viaje que el republicano hizo el pasado mayo a Pekín.
Tras varias solicitudes al Invías e incluso una tutela que fijó un plazo de máximo un mes para su apertura, en el Urabá antioqueño hay alivió tras la habilitación del paso por el puente provisional sobre el río San Juan tras las afectaciones del frente frío en la subregión a inicios de febrero.No obstante, el puente metálico clave para la comunicación entre San Juan de Urabá y Arboletes opera por ahora con algunas restricciones de horarios por cuenta de la construcción que avanza de las rampas de acceso a la infraestructura, una solicitud que había sido planteada a la administración departamental por parte Julia Medrano, alcaldesa de San Juan de Urabá."Pedirle de corazón a la secretaría de infraestructura departamental, a nuestro gobernador, el doctor Andrés Julián, que sea la gobernación de Ancieque la que se encargue de aquí en adelante de hacer esos accesos, porque definitivamente en Colombia no ha sido posible llegar a un acuerdo para que no se permite más la comunidad", indicó la mandataria.Por ahora el paso para peatones y vehículos de máximo dos toneladas se mantiene a lo largo del día durante tres momentos por dos horas: entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana, entre las 11:00 de la mañana 1:00 de la tarde y entre las 3:00 y 5:00 de la tarde.Por su parte, entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana del día siguiente hay cierre permanente del puente para avanzar en las labores de adecuación de lo que está pendiente.Habitantes, transportadores y comerciantes de la zona han celebrado la entrada en funcionamiento de este paso que ofrece mayor seguridad frente alternativas que venían utilizando como planchones, donde exponían su vidas en medio de al menos tres accidentes registrados en los últimos meses.
Tres familias asesinadas durante una misma noche, en una misma ciudad y a manos de una sola persona. Ese es el punto de partida de Caso 1992, el thriller de suspenso psicológico que lleva a la pantalla una investigación marcada por secretos, sospechas y preguntas que cambian de respuesta a medida que avanza la historia.La trama comienza cuando tres desconocidos descubren que existe una conexión entre las tragedias que marcaron a sus familias. Aunque nunca se habían cruzado, los tres comparten una misma pérdida y un enemigo en común: el responsable de los asesinatos.Frente a este misterio, los protagonistas deciden unir sus fuerzas para reconstruir lo ocurrido y descubrir quién estuvo detrás de los crímenes. Sin embargo, la investigación no será sencilla. Cada nueva pista abre una posibilidad distinta y convierte a los propios personajes en potenciales sospechosos.La serie, protagonizada por Marko, Alejandro Nones, Luis José Santander, Nanette Orellana, Valeria Meléndez y Víctor Cámara, está construida como un juego de pistas en el que el espectador también deberá intentar descubrir al culpable. “Es un acertijo constante que busca atrapar al público”, explica Marko sobre la propuesta.Un misterio que se revela episodio a episodioCaso 1992 está compuesto por cuatro episodios de entre 25 y 30 minutos. El primer capítulo se estrenó el 20 de septiembre de 2026 y los siguientes llegarán semanalmente al canal oficial de Marko en YouTube, donde la serie puede verse gratis.Además de la historia criminal, la producción cuenta con un álbum original de ocho canciones, cuyo sencillo principal es Murió un inocente. Mientras la investigación avanza en pantalla, el equipo también prepara una gira promocional por México, Argentina, Colombia, España y Perú.Las pistas, además, parecen no terminar con esta primera temporada: el equipo de Caso 1992 ya ha dejado planteados elementos que podrían dar paso a una segunda temporada, ampliando el misterio que comenzó con los asesinatos de tres familias en una misma noche.
Las redes sociales han impulsado una nueva forma de hablar sobre los hábitos de todos los días, el maxing. El término se usa para describir la idea de llevar al máximo una actividad o característica, desde hacer ejercicio y cuidar la apariencia hasta intentar optimizar distintos aspectos de la vida.Aunque algunas de estas prácticas pueden limitarse a hábitos cotidianos, el concepto también está relacionado con tendencias que llevan la búsqueda de una mejor apariencia a niveles extremos. Especialistas han advertido especialmente sobre el fenómeno del looksmaxing, debido a que algunas de las prácticas difundidas en internet pueden representar riesgos físicos y afectar la relación de los jóvenes con su propia imagen.¿Qué es el maxing y por qué genera preocupación?El sufijo “-maxing” proviene de la idea de maximizar algo y tiene antecedentes en la cultura de los videojuegos, donde términos como min-maxing se usaban para describir la optimización de determinadas características de un personaje. Con el tiempo, la expresión pasó a utilizarse en internet para hablar de diferentes formas de autooptimización.Una de sus expresiones más conocidas es el looksmaxing, centrado en mejorar la apariencia física. Dentro de esta tendencia se suele hablar de softmaxing, asociado con prácticas como el cuidado de la piel, el ejercicio, la alimentación, el arreglo personal y la forma de vestir. Estas actividades no necesariamente son perjudiciales por sí mismas, aunque los especialistas advierten que también pueden convertirse en conductas excesivas.El problema aparece cuando la búsqueda de cambios físicos lleva a métodos más extremos. El denominado hardmaxing puede incluir procedimientos invasivos, dietas muy restrictivas, uso de esteroides o prácticas sin respaldo médico. Expertos han advertido sobre comportamientos como intentar modificar la estructura del rostro mediante golpes y sobre el uso de sustancias promovidas en redes sociales.La Universidad de Michigan también ha señalado que algunas prácticas difundidas dentro del looksmaxing pueden relacionarse con problemas de imagen corporal y conductas alimentarias perjudiciales. Entre los comportamientos extremos mencionados aparecen las restricciones severas de comida y los intentos de modificar los rasgos faciales mediante métodos peligrosos.La presión puede aumentar cuando las redes sociales convierten la apariencia en una especie de competencia. Algunos jóvenes incluso recurren a aplicaciones que califican sus rostros mediante inteligencia artificial, lo que puede aumentar la preocupación por características como la mandíbula, los pómulos o la piel.Por eso, los especialistas diferencian entre hábitos de cuidado personal y conductas que pueden poner en riesgo la salud. El hecho de que una práctica sea presentada como una forma de “mejorarse” en redes sociales no significa que sea segura, especialmente cuando implica procedimientos, sustancias o cambios extremos en la alimentación.Un estudio publicado en el Journal of Stomatology, Oral and Maxillofacial Surgery analizó recientemente contenidos relacionados con looksmaxing y encontró una importante presencia de publicaciones sobre prácticas estéticas potencialmente peligrosas. Los autores también identificaron narrativas que presentan estas conductas como formas de superación personal y que pueden contribuir a normalizar los riesgos.
“Colpensiones lo estoy entendiendo”, “me tiraron a los toros” y “sería irresponsable decir que conozco la entidad profundamente” fueron algunas de las frases pronunciadas por Carlos René Montoya durante su primera intervención ante la Comisión Séptima del Senado, un día antes de que el presidente Abelardo De La Espriella le solicitara su renuncia a la presidencia de Colpensiones. La decisión fue confirmada este jueves, 24 de septiembre, y estuvo relacionada con las dificultades que tuvo el funcionario para responder preguntas sobre el presupuesto, el funcionamiento de la entidad y los retos del sistema pensional.Montoya llevaba apenas dos días en el cargo cuando fue citado al Congreso para explicar asuntos relacionados con el presupuesto de Colpensiones. Al comenzar su intervención, reconoció que todavía estaba conociendo la entidad y pidió que una de sus asesoras, Sandra Camargo, explicara algunos detalles. Sin embargo, desde la Comisión Séptima le señalaron que, al ser el funcionario citado, debía ser él quien respondiera directamente los cuestionamientos de los senadores.Fue entonces cuando pronunció una de las frases que terminaría marcando su breve paso por la entidad: “Administrativamente, Colpensiones, lo estoy entendiendo, porque sería irresponsable decir que conozco la entidad profundamente”. También manifestó durante la sesión: “Es mi segundo día de trabajo, por cierto. O sea, me tiraron a los toros”. Esta intervención generó cuestionamientos de congresistas por las dificultades para explicar las cifras presupuestales y aspectos relacionados con la operación de la entidad y la implementación del nuevo modelo pensional.La Comisión Séptima terminó aplazando la discusión y había previsto una nueva citación para que Montoya ampliara sus explicaciones sobre el presupuesto de 2027. Sin embargo, antes de que pudiera regresar al Senado, el Gobierno decidió solicitarle la renuncia. Según la Presidencia, la determinación se produjo después de evidenciarse dificultades para responder con precisión sobre asuntos fundamentales de Colpensiones y del sistema pensional.Así, las expresiones que Montoya utilizó para explicar que apenas comenzaba su gestión terminaron convirtiéndose en el centro de la controversia que derivó en su salida. La renuncia fue presentada y puesta a disposición del Gobierno tras la solicitud del presidente De La Espriella.