El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, publicó este martes un vídeo que muestra por primera vez el búnker donde se organizó la respuesta a la invasión rusa en 2022, hace exactamente cuatro años."Es en este despacho, esta pequeña estancia del búnker de la calle Bankova [donde está la presidencia] donde mantuve mis primeras conversaciones con los dirigentes del mundo entero al principio de la guerra", dice Zelenski en el vídeo de 19 minutos."Es aquí donde hablé con Joe Biden y donde le dije que necesitaba munición, no un taxi", recuerda, en referencia a una réplica que se hizo célebre cuando el entonces presidente estadounidense propuso a su homólogo ucraniano evacuarlo.Las imágenes muestran un amplio refugio de la era soviética, con túneles iluminados por neones, salas de reuniones y estancias reservadas para cada rama del poder: presidencia, Gobierno y Parlamento.Está situado bajo el complejo presidencial, formado por varios edificios rodeados por una muralla, en medio de edificios residenciales y otras estructuras gubernamentales en el centro de la ciudad.Desde el comienzo de la invasión, el acceso a todo el barrio gubernamental está prohibido y se encuentra rodeado por varias líneas de controles militares.La sede de la presidencia, un edificio monumental de estilo neoclásico típico de la época soviética y a menudo calificado de "estalinista", data de los años 1930, cuando Ucrania formaba parte de la Unión Soviética.Desde el inicio de su mandato presidencial en 2019, Zelenski, al igual que varios de sus predecesores, había planeado trasladar su administración a un emplazamiento más moderno. Sin embargo, con el estallido de la guerra, las infraestructuras heredadas de la era soviética resultaron ser sorprendentemente útiles. Según el gobierno, Zelenski ha sido objeto de más de diez intentos de asesinato desde 2022.
El Kremlin admitió este martes que la campaña militar rusa en Ucrania continuará después de cumplir cuatro años, porque Rusia aún no ha logrado "todos sus objetivos" en el país vecino."En su totalidad, es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello, continúa la operación militar especial", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.Peskov dio así la razón al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien subrayó que Moscú no había logrado lo que pretendía cuando inició su campaña militar el 24 de febrero de 2022.Eso sí, consideró que el ejército ruso sí alcanzó "el principal (objetivo), que es garantizar la seguridad de la gente que vive en el Este de Ucrania y que estaba en peligro mortal".Con ocasión del aniversario de la guerra, lamentó que la campaña militar contra Kiev "se convirtiera, después de la injerencia directa en ese conflicto de los países de Europa Occidental y EE.UU., en un enfrentamiento mucho más grande entre Rusia y los países occidentales, quienes perseguían y aún persiguen el objetivo de aplastar a nuestro país".Al mismo tiempo, aseguró que, mientras "la operación militar especial continúa, Rusia se mantiene abierta al logro de sus objetivos por medios político-diplomáticos"."Sea como sea, los intereses rusos serán garantizados", afirmó.Más de 200.000 militares rusos muertos en cuatro añosDe hecho, subrayó que la esperanza de lograr un arreglo pacífico en Ucrania no ha abandonado a Rusia "desde el mismo comienzo" de la contienda y culpó a Occidente de que el proceso de paz que comenzó en marzo de 2022 fuera abortado y "se volviera al cauce militar"."Proseguimos los esfuerzos en favor de la paz. Nuestra postura es clara y consecuente. Ahora todo depende de las acciones del régimen de Kiev", señaló.En cuanto a la cuarta ronda de negociaciones con mediación estadounidense, aseguró que aún no existe un acuerdo definitivo sobre las fechas y la sede de la reunión, aunque expresó su confianza de que "el trabajo continúe".Peskov también destacó que la sociedad rusa ha sufrido cambios "fenomenales" en esos cuatro años, que se han traducido en la consolidación en torno al presidente, Vladímir Putin, aunque sondeos independientes apuntan que la mayoría de los rusos desean un urgente cese de las hostilidades."A Rusia se le han abierto los ojos sobre muchos procesos internacionales, sobre cómo entablar relaciones con muchas organizaciones internacionales y capitales", aseveró.Según informaron este martes medios independientes, el ejército ruso ha perdido más de 200.000 hombres en cuatro años de un conflicto, que dura más que la participación soviética en la Segunda Guerra Mundial (1941-1945).El Kremlin se anexionó sobre el papel en 2022 cuatro regiones ucranianas, pero el ejército ruso no ha podido conquistarlas, ya que Kiev aún controla más de la quinta parte de Donetsk y un tercio de Jersón y Zaporiyia.
El presidente Gustavo Petro, participará en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) que comienza este viernes en la ciudad alemana del sur del país, al igual que la líder opositora venezolana María Corina Machado, aunque la Premio Nobel de la Paz 2025 intervendrá por videoconferencia.En la capital bávara sí estará presencialmente la hija de Machado, Ana Corina Sosa, informó en una rueda de prensa Wolfgang Ischinger, presidente de este foro internacional, que espera reunir durante los tres días de duración del evento a más de 200 representantes gubernamentales de 120 países, entre ellos, más de sesenta jefes de Estado y de Gobierno.Un total de 15 primeros ministros o presidentes llegarán desde la Unión Europea (UE) o de sus instituciones, como la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen.El canciller alemán, Friedrich Merz, pronunciará el discurso de apertura de la Conferencia.De otras regiones viajarán a Múnich el primer ministro de Canadá, Mark Carney; el primer ministro de Sudán, Kamel Adris; el presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi; el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, además de toda una serie de jefes de Estados y de Gobierno y ministros de Exteriores de Oriente Medio.En total habrá más de 65 ministros de Exteriores en Múnich, entre ellos el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, su homólogo chino, Wang Yi, o el titular de la India, Subrahmanyam Jaishankar, además de más de 30 titulares de Defensa y los máximos representantes de más de 40 organizaciones internacionales, incluido el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.Ischinger citó cuatro puntos que servirán de hilo conductor a lo largo de la conferencia: en primer lugar, el papel de Alemania en Europa y en el mundo, y en segundo lugar, la cuestión de la capacidad de Europa para imponerse en el futuro con sus propias fuerzas, defender sus propios intereses y hablar con una sola voz.Las relaciones transatlánticas debilitadasUn tercer punto, serán las relaciones transatlánticas, para muchos el tema central de la MSC, agregó su presidente, quien recordó que "han sido la columna vertebral de esta conferencia desde su fundación en 1963, hace más de 60 años, y que (...) actualmente se encuentran en una crisis de confianza y credibilidad considerable".Por parte de EE.UU., acudirá una importante delegación del Gobierno liderada por Rubio, además de más de cincuenta miembros del Congreso, y representantes demócratas como los gobernadores de California, Gawin Nesom, y de Michigan, Gretchen Whitmer, la alcaldesa de Boston, Michele Wu, y la diputada Alexandria Ocasio-Cortez.Por último, el cuarto será la guerra rusa en Ucrania.Zelenski, al frente de la delegación ucranianaEl presidente de la MSC partió de la base que la delegación ucraniana estará encabezada, como en año anteriores, por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y subrayó que entre todas las crisis mundiales, la más importante actualmente también por proximidad geográfica para Europa es la guerra en Ucrania.Anunció que este año, el premio anual que lleva el nombre del fundador de la conferencia, Ewald von Kleist, no se otorgará a una personalidad destacada, sino "al valiente pueblo ucraniano que precisamente en estos últimos días y semanas ha tenido que soportar una carga que sólo puede calificarse de terrorismo" en vista de los continuos ataques contra la infraestructura civil y contra el suministro energético."Con este galardón queremos llamar la atención de la opinión pública internacional sobre el hecho de que Rusia, aunque actualmente actúa como si estuviera dispuesta a negociar, al mismo tiempo está sembrando el terror entre la población civil ucraniana", denunció.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció este jueves durante una rueda de prensa con el primer ministro polaco, Donald Tusk, que durante la jornada han sido liberados 157 prisioneros de guerra ucranianos que estaban en cautiverio en Rusia."Hoy hay un intercambio. Saludo a todas las familias que se reunirán con sus allegados y seres queridos en el futuro más próximo. Es algo muy positivo. 157 combatientes ucranianos han vuelto hoy a casa", dijo Zelenski.El presidente ucraniano confirmó en su rueda de prensa con Tusk que en los contactos de Abu Dabi se habló también de llevar a cabo más canjes de prisioneros.Zelenski hizo este anuncio después de que el emisario de la Casa Blanca para la guerra ruso-ucraniana Steve Witkoff anunciara desde Abu Dabi que en las negociaciones trilatelares entre ucranianos, rusos y estadounidenses que tienen lugar en la capital de los Emiratos Árabes se acordó la liberación de 314 prisioneros.Witkoff dijo que es el primer canje que se produce en los últimos cinco meses.El negociador ucraniano Rustem Umérov ha confirmado en su canal de Telegram el canje de prisioneros acordado en Abu Dabi y anunciado por Zelesnki. Umérov ha publicado un breve vídeo del retorno de los prisioneros ucranianos a casa.
El Kremlin se mostró este miércoles dispuesto a organizar una reunión entre los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Volodímir Zelenski, siempre que ésta tenga lugar en Moscú."Y al mismo tiempo le garantizamos la seguridad y las condiciones necesarias para trabajar", comentó Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, a la televisión rusa.Recordó que "el presidente ha declarado en varias ocasiones a la prensa que si Zelenski está realmente dispuesto a reunirse, entonces nosotros, por favor, lo invitamos a Moscú".Este asunto "se discutió varias veces durante los contactos telefónicos entre nuestro presidente y el presidente de EE.UU., Donald Trump. En particular, Trump nos pidió que estudiáramos esa posibilidad", señaló."Lo importante es que estos contactos estén bien preparados. Eso lo primero. Y lo segundo, que estén encaminadas al logro de resultados positivos concretos", afirmó.Ushakov reaccionó así a las afirmaciones del ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, de que Zelenski está dispuesto a reunirse con el jefe del Kremlin para solucionar los principales escollos en las negociaciones de paz: la cuestión territorial y el control sobre la planta nuclear de Zaporiyia.Putin y Zelenski se reunieron una única vez desde que el segundo se convirtiera en presidente ucraniano. Dicho encuentro tuvo lugar en diciembre de 2019 en París en presencia de los líderes de Francia y Alemania.Zelenski rechazó en su momento la invitación a viajar a Moscú, al tiempo que tampoco vio con buenos ojos un posible encuentro en Budapest, debido a sus malas relaciones con el líder húngaro, Viktor Orbán.El Kremlin consideró hoy "un progreso" el hecho en sí de las negociaciones a tres bandas sobre Ucrania con mediación estadounidense celebradas la pasada semana en Abu Dabi."Esto, el comienzo de tal diálogo, ya se puede considerar de por sí un progreso. El trabajo está en marcha. Y es bueno que comenzara con contactos directos (...) Como ustedes saben se alcanzó un acuerdo sobre su continuación. Esta labor continuará", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda prensa telefónica diaria.Peskov aseguró el lunes que "sería un error esperar algunos grandes resultados de los primeros contactos".También recordó que "no es un secreto para nadie" que "la cuestión territorial, que es parte de la 'fórmula de Anchorage' tiene, por supuesto, una gran importancia para la parte rusa".Se refería a que Moscú no declarará un alto el fuego hasta que las tropas ucranianas no abandonen el territorio del Donbás, donde Kiev aún controla más de la quinta parte de la región de Donetsk.Ambos bandos consideraron constructivas las negociaciones, en las que, según el presidente ucraniano, se abordaron "los posible criterios para el fin de la guerra".La prensa occidental sugirió que EE.UU. ha vinculado directamente el repliegue ucraniano del Donbás con la concesión a Kiev de garantías de seguridad para evitar una futura agresión rusa.
Equipos negociadores de Rusia y Ucrania tienen previsto celebrar este viernes en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dabi, su primera reunión directa mediada por EE.UU. desde que comenzó la guerra el 24 de febrero de 2022.La reunión, que se espera que se extienda hasta el sábado, tendrá lugar justo después de que los dos mediadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, fueran recibidos el jueves en Moscú por el presidente ruso, Vladímir Putin.Witkoff y Kushner viajan a los Emiratos Árabes Unidos directamente desde la capital rusa, adonde habían volado procedentes de Suiza.En el país alpino, ambos se reunieron, durante la celebración del Foro Económico Mundial de Davos, con emisarios de los presidentes de Ucrania y Rusia, Volodímir Zelenski y Vladímir Putin, respectivamente.Zelenski también estuvo presente en el Foro Económico de Davos, en cuyos márgenes se reunió con el presidente de EE.UU., Donald Trump.Tanto el presidente ucraniano como Witkoff declararon que la única que cuestión que queda por resolver para poner fin a la guerra es el reparto del Donbás, territorio oriental de Ucrania compuesto por las regiones administrativas ucranianas de Lugansk y Donetsk.Rusia se ha hecho con el control de prácticamente toda Lugansk y de más tres cuartos de Donetsk.Putin exige que Ucrania ceda la porción de Donetsk que sigue controlando para acceder a parar la guerra, algo a lo que Ucrania se opone.Zelenski explicó a los medios desde Davos que la cuestión del Donbás estará en el centro de la reunión trilateral en Abu Dabi.El presidente ucraniano agregó que espera que sus emisarios y los de Rusia presenten las opciones que están dispuestas a aceptar y dijo que confía en que pueda llegarse a un acuerdo.La delegación ucraniana estará compuesta, entre otros, por el jefe del grupo parlamentario del partido de Zelenski, David Arajamia, por el jefe de gabinete del presidente ucraniano, Kirilo Budánov, y por el secretario del Consejo para la Seguridad Nacional de Ucrania, Rustem Umérov.También habrá en la delegación ucraniana representantes del Ejército.Mientras tanto, el equipo ruso estará dirigido por el almirante Ígor Kostiukov.También viajará a los Emiratos Árabes Unidos el negociador habitual del Kremlin y asesor de Putin para asuntos económicos, Kiril Dmítriev.Representantes de Kiev y Moscú se reunieron por última vez de forma directa el pasado mes de julio en Estambul, con la mediación de Turquía.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este jueves, 22 de enero, al término de su reunión en Davos con el líder ucraniano, Volodímir Zelenski, que el encuentro para abordar el fin de la guerra de Rusia en Ucrania ha sido "bueno" y reiteró que ambas partes quieren alcanzar la paz."Creo que la reunión fue buena, la reunión con el presidente Zelenski fue buena. Es un proceso en curso y mucha gente está muriendo", dijo Trump ante la prensa a la salida del encuentro, que duró algo menos de una hora.El presidente estadounidense apuntó a que sus emisarios Steve Witkoff y Jared Kushner se entrevistarán el viernes en Moscú con el líder ruso, Vladímir Putin.No obstante, Witkoff había anunciado horas antes en Davos que su reunión con Putin junto a Kushner tendrá lugar este jueves y había precisado que no tenía previsto pernoctar en Moscú, sino trasladarse a Abu Dabi para mantener allí nuevas reuniones sobre cuestiones militares y económicas."Tuve una reunión muy buena con Zelenski. Todo el mundo quiere que la guerra termine", repitió Trump, tras haber asegurado que tan solo el mes pasado murieron en el conflicto 30.000 personas, sobre todo soldados."Es realmente una guerra que tiene que acabar", subrayó el presidente de EE.UU.Trump y Zelenski hablaron a solasPor otra parte, dijo a los reporteros que en su encuentro con el líder ucraniano no habían abordado la cuestión de su Junta de Paz, que se constituyó este jueves oficialmente en Davos y a la que Zelenski había dado a entender que no se sumaría ya que también ha sido invitado Putin.El propio presidente ucraniano declaró a la prensa al salir de la sala de reuniones que el encuentro había sido "muy bueno".El portavoz de la Presidencia ucraniana Serguí Nikifórov, por su parte, dijo que hacia el final de la reunión Trump y Zelenski habían tenido una "breve charla a solas".Está previsto que Zelenski pronuncie este jueves un discurso en Davos.Originalmente, el presidente ucraniano había afirmado que no se desplazaría al foro en la estación alpina de Suiza a no ser que se le requiriese para firmar alguno de los documentos que Kiev negocia con sus socios estadounidenses y europeos, sino que se quedaría en su país para gestionar la crisis energética causada por los ataques rusos.Sin embargo, el propio Trump hizo público el miércoles que se reuniría con Zelenski, al tiempo que sus enviados viajan a Moscú para entrevistarse con Putin.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha llegado a Suiza para reunirse en los márgenes del Foro de Davos este mismo jueves con su homólogo estadounidense, Donald Trump.Zelenski espera abordar con Trump las negociaciones de paz con Rusia que impulsa la Casa Blanca y avanzar hacia la firma de acuerdos con EE.UU. sobre garantías de seguridad en la posguerra e inversiones para la recuperación económica de Ucrania.“El presidente ha llegado a Suiza para participar en el Foro Económico Mundial (de Davos) y reunirse con el presidente Trump”, dijo el portavoz de Zelenski, Serguí Nikíforov, citado por la agencia pública ucraniana, Ukrinform.Nikíforov explicó que la reunión entre ambos mandatarios se espera que empiece alrededor de las 12.00 GMT.Zelenski dijo esta misma semana que no participaría en el Foro de Davos a menos que Trump y sus aliados europeos le garantizaran resultados concretos para Ucrania en las reuniones que mantuvieran con él en los márgenes de este foro internacional anual, cuya presente edición comenzó el lunes en la localidad suiza que le da nombre.Kiev busca firmar con EE.UU. un acuerdo por el que Washington se comprometa a ofrecerle garantías de seguridad que eviten una nueva invasión rusa cuando termine esta guerra, y otro documento con la participación también de sus aliados europeos para movilizar hasta 800.000 millones de dólares para reconstruir Ucrania y relanzar su economía en la posguerra.Zelenski también espera obtener de las reuniones que celebre en Davos nuevos compromisos para reforzar el Ejército y el sistema energético de su país.Ucrania precisa de más misiles y sistemas antiaéreos para proteger sus infraestructuras de ataques rusos como los que este mes han dejado sin luz y calefacción a millones de personas en Kiev y otras ciudades del país.El sistema energético del país necesita equipamiento adicional y más inversiones para recuperarse de estos bombardeos.La guerra de Ucrania ha quedado hasta ahora relegada a un segundo plano en esta edición del Foro de Davos, donde la gestión de la posguerra en Gaza y las tensiones entre Europa y EE.UU. por las amenazas de la Casa Blanca de quitarle Groenlandia a Dinamarca han sido protagonistas en un contexto internacional cuya agenda está dominada de manera exclusiva por los temas que impone Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió el pasado domingo 28 de diciembre con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en su residencia en Florida, Miami, en relación a los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra de Ucrania, según lo anunciado por Zelenski el pasado viernes.Sin embargo, para Federico García, profesor en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales y analista internacional, estas conversaciones no son una definitiva para alcanzar el sendero de la paz, considerando los anuncios de Trump donde especificaba que los acuerdos de paz para dar fin a la guerra entre Rusia y Ucrania ya iban en un 90 %.El analista remarcó que esos diálogos hacen parte de "declaraciones grandilocuentes y exageradas" propias del estilo de negociación de Trump, y que aún quedan sobre el tintero diversas "líneas rojas" que no han sido abordadas de manera clara —o al menos ante la prensa—, entre ellos, el tema territorial, la congelación, incautación o robo de los bienes rusos en los bancos europeos y la participación de Europa en las negociaciones.No se podrá avanzar en los acuerdos sin la postura de RusiaGarcía insiste en que Ucrania es el escenario donde se llevan a cabo las negociaciones de dos grandes potencias —Rusia y Estados Unidos—, y que Trump "condicionó a su aliado Zelenski", para "proteger los intereses financieros y geopolíticos" de Estados Unidos."El presidente Trump y el presidente Zelenski podrán hablar todo lo que quieran, pero mientras no se incorpore la posición rusa, es poco lo que se puede avanzar" en esta disputa de poder entre Estados Unidos y Rusia en territorio ucraniano.Ante los 20 puntos elaborados entre Ucrania y Estados Unidos, el analista precisó que Ucrania limita su poderío en número de oficiales y prefiere adherirse a la Unión Europea antes que a la OTAN, planteando la posibilidad de que Zelenski de su brazo a torcer y termine cediendo el Donbás.García señala que, de hecho, gran parte de Donetsk (90-95%) y Lugansk (70%) ya está en manos rusas, y es cuestión de tiempo que estas provincias, junto a Zaporiyia y Jersón, pasen a estar controladas definitivamente por tropas rusas.Además, sostiene que la realidad militar en el terreno es brutal y se impone a los "buenos deseos", puesto que Rusia está ganando y avanzando de manera consistente el territorio ucraniano.Conflicto entre Rusia y Ucrania es "un mal negocio"García persiste en que el afán de Trump no es tanto por un sentido humanitario, sino por reducir el "desangre financiero" que ha significado financiar a Ucrania durante 4 años con malos resultados, ya que los objetivos de debilitar y arrinconar a Rusia mediante sanciones no han funcionado.Ante el temor de un Vladimir Putin expansionista que pudiera llegar hasta el resto de Europa, el analista argumenta que el conflicto se originó por la expansión inexorable de la OTAN hacia el oriente desde la caída del muro de Berlín.Rusia considera la posible incorporación de Ucrania a la OTAN como una provocación inadmisible y un motivo de guerra (casus belli), pues busca mantener un colchón o zona de seguridad a su alrededor. Aunque Rusia está abierta al diálogo por los costos financieros y de reputación de la guerra, la "confianza entre las partes se ha roto".Sobre la premisa de Trump de acabar la guerra en 24 o 48 horas, García explica que el presidente estadounidense es un hombre de negocios que quiere detener el conflicto porque es un "mal negocio" y un problema financiero grave.El experto señala que, en este escenario, Estados Unidos "funge como un buen componedor" en las negociaciones, pero con un enfoque pragmático. Define a Trump no como un hombre de paz, sino como un "hombre de negocios" que busca detener el conflicto porque lo considera un "mal negocio".Escuche la entrevista cpmpleta aquí:
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo que el presidente de EEUU, Donald Trump, le había ofrecido garantías de seguridad por 15 años y que él quisiera que éstas cubrieran un tiempo más largo."He tratado este tema con el presidente Trump. Le dije que estamos en guerra desde hace casi 15 años. Por eso quisiera que las garantías de seguridad tuvieran una vigencia más larga", dijo Zelenski en un encuentro digital con periodistas."Le dije que deberíamos contemplar la posibilidad de garantías por 30, 40 ó 50 años. Eso sería una decisión histórica del presidente Trump", agregó.Zelenski considera que la guerra con Rusia comenzó en 2014, con la anexión ilegal de Crimea, y no en 2022, año del inicio de la invasión a gran escala.El presidente ucraniano hizo énfasis, además, en que sin garantías de seguridad, la guerra no podrá darse por terminada."Todos queremos que termine la guerra y entonces terminará la ley marcial. Pero la ley marcial sólo puede terminar cuando tengamos garantías de seguridad", afirmó."En el momento en que tengamos garantías de seguridad será una señal para todos nosotros de que la guerra ha terminado", agregó.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, sostuvo un encuentro con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, durante su participación en la décima cohorte de la Bloomberg Harvard City Leadership Initiative, un programa internacional de formación para mandatarios locales liderado por la Harvard Kennedy School y la Harvard Business School, con el apoyo de Bloomberg Philanthropies.A través de su cuenta en la red social X, Galán informó que durante la reunión abordó varios de los desafíos que comparten Bogotá y Nueva York, entre ellos la atención a la primera infancia, la seguridad, la gestión del tráfico, el acceso a la vivienda y el fortalecimiento de sistemas de transporte que integren el metro con las redes de buses."Buen encuentro, seguiremos compartiendo experiencias en beneficio de Bogotá y Nueva York", escribió el mandatario distrital al compartir una fotografía junto a Mamdani.La reunión se dio en el marco del programa de liderazgo que reúne a alcaldes de 46 ciudades de 15 países con el objetivo de fortalecer sus capacidades de gestión pública, promover el intercambio de experiencias y conocer herramientas innovadoras para enfrentar los principales desafíos urbanos.El alcalde de Bogotá fue seleccionado para integrar la décima cohorte de esta iniciativa, considerada una de las más importantes en materia de liderazgo urbano a nivel mundial. Durante las jornadas de trabajo, los participantes reciben acompañamiento de profesores de Harvard y especialistas en políticas públicas para fortalecer la toma de decisiones, consolidar equipos de alto desempeño y mejorar los resultados de sus administraciones.El encuentro con el alcalde de Nueva York, por ejemplo, hace parte de los espacios de intercambio que promueve el programa y busca identificar estrategias que puedan ser adaptadas a las necesidades de ambas ciudades en temas como movilidad, seguridad, desarrollo urbano y atención social.
El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, confirmó que la bancada de esa colectividad apoyará al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, para asumir la presidencia del Senado durante la legislatura del 20 de julio de 2026 al 20 de julio de 2027.La decisión fue adoptada de manera unánime por los diez senadores conservadores, luego de una reunión sostenida al mediodía de este martes, donde también participaron delegados del Centro Democrático y el Partido Liberal, en la que se buscaba avanzar en la conformación de una alianza para la nueva legislatura.Según explicó Cepeda, la propuesta del Partido Conservador era discutir inicialmente la distribución de los mesas directivas en las comisiones constitucionales permanentes. Sin embargo, aseguró que el Centro Democrático insistió en que el primer punto debía ser la definición de la presidencia del Congreso.“Nosotros expresamos que debíamos hablar de las comisiones constitucionales y cuántos cupos tendríamos si hacíamos esa alianza. El Centro Democrático insistió en comenzar por la presidencia del Congreso”, señaló el dirigente conservador.Ante la falta de consenso, Cepeda afirmó que la bancada conservadora decidió respaldar la candidatura de Alfredo Deluque y advirtió que el Centro Democrático no contará con los diez votos del Partido Conservador para aspirar a esa dignidad.“El partido conservador en el Senado, unánimemente, decidió respaldar a Alfredo Deluque”, comentó Cepeda antes de entrar a la reunión de compromisarios de los partidos políticos para definir la mesa directiva.Lo que sí dejó claro que hay buena relación con el uribismo y que les sugirió tener acercamientos con el gobierno.
El presidente electo Abelardo De la Espriella tuvo durante la tarde de este martes una reunión con el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, para hablar de la seguridad en el departamento y definir aspectos logísticos de una agenda que “el mandatario electo desarrollará en los próximos días”.La cita que en realidad estaba pendiente desde la semana anterior, se llevó a cabo bajo un robusto operativo de seguridad en el Batallón Paraíso, en Barranquilla, en el que hubo presencia tanto de autoridades civiles como militares.“Gracias, Abelardo de la Espriella, por escuchar, por primera vez, el grito de las regiones. Hoy lo acompañamos en el Atlántico, junto a las autoridades, ultimando detalles para que, desde nuestro departamento, se tomen las decisiones más importantes para la región y el país”, expresó el mandatario departamental, a través de sus redes sociales.Del mismo modo, anunció que la reunión ratifica el compromiso de la Gobernación del Atlántico de trabajar de manera articulada con el nuevo Gobierno nacional, para impulsar proyectos estratégicos que fortalezcan el desarrollo del departamento, el Caribe y Colombia.Recordemos que el presidente electo, Abelardo De La Espriella, ya tuvo la oportunidad de reunirse con el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, en la sede de su firma de abogados en el norte de la ciudad. Allí, el mandatario barranquillero le obsequió una camiseta del Junior y se hablaron temas mayormente de seguridad.Durante una entrevista con Mañanas Blu, Alejandro Char confirmó que la capital del Atlántico se consolidará formalmente como la sede alterna del gobierno nacional, implicando una descentralización real del poder ejecutivo hacia las regiones.El alcalde confirmó que el emblemático Edificio de la Aduana está siendo evaluado para albergar el despacho presidencial en la ciudad. Según Char, la decisión de establecer a Barranquilla como sede de cogobierno es un compromiso firme que se oficializará en los próximos días: "Es en serio y lo va a firmar el 7 de agosto. Nos lo prometió".
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) aseguró que su funcionamiento cuenta con garantías constitucionales e internacionales que respaldan su continuidad y manifestó su disposición para sostener un diálogo institucional con el gobierno entrante sobre la implementación del Acuerdo Final de Paz.El pronunciamiento se produjo, luego de las declaraciones del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien cuestionó el papel de la JEP tras la autorización otorgada al excomandante de las extintas Farc, Rodrigo Londoño, para viajar a España. El mandatario electo afirmó que buscará que Londoño vaya a prisión y anunció una reestructuración institucional que contempla la eliminación de varias dependencias encargadas de implementar el Acuerdo de Paz.Frente a ese panorama, el presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, afirmó que la jurisdicción cuenta con un "blindaje constitucional e internacional" que garantiza su permanencia.Según explicó, además de las disposiciones de la Constitución, existe un seguimiento permanente de la comunidad internacional al cumplimiento del Acuerdo Final. En ese sentido, señaló que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas analiza actualmente el estado de la implementación del proceso de paz y que cerca de 200 organizaciones de la sociedad civil solicitaron mantener ese monitoreo.Ramelli también recordó que el funcionamiento de la JEP está respaldado por compromisos internacionales, entre ellos los adquiridos con la Corte Penal Internacional y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, por lo que insistió en que la jurisdicción mantiene abiertas las puertas para dialogar con el nuevo Gobierno sobre la implementación del acuerdo.A las declaraciones de la JEP se sumó la defensora del Pueblo, Iris Marín, quien defendió el marco jurídico del proceso de paz al referirse a las críticas del presidente electo contra Rodrigo Londoño.La funcionaria recordó que el antiguo comandante de las FARC está compareciendo ante la Jurisdicción Especial para la Paz, donde debe responder por crímenes de guerra y de lesa humanidad y cumplir las sanciones restaurativas previstas en el Acuerdo Final.Marín sostuvo que ese acuerdo constituye una obligación constitucional para el Estado y afirmó que todas las autoridades públicas, independientemente de sus posiciones políticas, deben respetar los compromisos adquiridos.ARN advierte que el Acuerdo de Paz es un compromiso del EstadoLa directora de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), Alejandra Miller, también reaccionó a los anuncios del presidente electo sobre desmontar parte de la institucionalidad encargada de implementar el Acuerdo de Paz.Miller afirmó que el Acuerdo Final es un compromiso del Estado colombiano y no de un gobierno en particular, por lo que su cumplimiento hace parte del bloque de constitucionalidad y constituye una obligación jurídica.La funcionaria aseguró que el 85 % de los firmantes del acuerdo continúa comprometido con la vida civil y con sus procesos de reincorporación. En ese sentido, señaló que garantizar el acceso a proyectos productivos, tierra, vivienda y formación representa una condición clave para evitar la repetición del conflicto armado.Estas reacciones llegan después de que el presidente electo anunciara una reorganización institucional que elimina la Consejería para la Reconciliación Nacional, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y la Unidad de Implementación del Acuerdo Final, cuyas funciones pasarán a otras entidades del Estado.En medio de este escenario, integrantes del antiguo secretariado de las FARC enviaron una carta al presidente electo en la que manifestaron su disposición a mantener un diálogo institucional sobre la implementación del Acuerdo Final, que está próximo a cumplir diez años.
Este martes en Voz Populi hablamos de los diferentes temas políticos, nacionales e internacionales más importantes, acompañados del humor característico de cada uno de nuestros personajes en el programa.