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La tarea es no opinar de la apariencia de nadie y aceptar a cada uno tal cuál es

Ten claro que tu opinión estética sólo te importa a ti y que puedes manejar tu envidia de otra manera.

Alberto Linero
Alberto Linero
Foto: cortesía

“Te ves muy frentona”, le decían algunos seguidores a KarolG por unas fotos que la gran artista paisa publicó para un artículo de la revista W Magazine. Me impresionaron los comentarios, no solo porque creo que la artista se veía muy bien, sino porque me pregunto ¿Qué les hace creer a algunas personas que tienen el derecho de opinar sobre la apariencia física de otras? ¿Por qué les exigirán a los demás características estéticas que seguro ni ellos mismos tienen? ¿Entenderán esas personas los efectos que un comentario de estos puede tener?

Las razones pueden ir desde el creer que todos tienen que ser bellos y delgados para cumplir con el estándar estético predominante, hasta la envidia por no tener el éxito que otros tienen y encontrar en esa posibilidad de critica una manera de sentirse a la par con ellos. También pasa por creer que su opinión es muy importante y tienen que darla. Realmente son maneras de llenar los vacíos interiores que tienen.

Sé que cada uno debe tener la suficiente autoestima para que esos comentarios les resbalen, porque no son importantes, pero a la vez también es necesario que las personas entiendan que cada quien es dueño de su apariencia y por lo mismo es quien define cómo se presenta ante los demás.

¿Cuántas veces no se le dice a alguien que porqué está tan flaco o flaca, y esa persona tiene que responder que enfrenta una enfermedad terminal?; o se le dice a alguien que no se haga “más cirugías” y esa persona tiene que responder que no se ha hecho ninguna, sino que ha sido consecuencia de la lucha contra el cáncer que atraviesa en los últimos tiempo.

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La tarea es no opinar de la apariencia de nadie, aceptar a cada uno tal cuál es y ayudar a generar un contexto en el que nadie se sienta presionado a ser quien no es.

Ten claro que tu opinión estética sólo te importa a ti y que puedes manejar tu envidia de otra manera. Tener una cuenta en una red social no te da el derecho de dañar a los otros con tus comentarios.

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Escuche la opinión de Alberto Linero aquí:

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